TXT :: Sebastián Franco FOT :: Reid Haithcock

Fluctuando dentro de un acervo musical grande y variado, e integrando todas sus influencias en un mundo, rápido, corrosivo y agresivo, Full Of Hell lleva 9 años de existencia creando álbumes abrasivos y poco digeribles, que van desde el grindcore al powerviolence de más pura cepa, pero lo más interesante de los nativos de Maryland, es que su gran inclinación por el noise les ha hecho acreedores a un sello musical único y distintivo.

Como una banda joven de 4 amigos con un gusto por la música extrema, se adentraron al mundo agresivo y abstracto del noise, y en este camino tan corto, la experiencia ha sido prueba de un balance técnico de su música y su expresión sonora y una gran preocupación por el sonido y la texturas dentro de la estética que han creado como banda, donde además de combinar el mundo del metal (antiguamente, tan excluyente), han incluido mundo dispares como una visión moderna y ecléctica.

Su camino ha sido fructífero: a la par de integrar una visión estética, siempre pensando y comparando fuera del círculo del metal. Un ejemplo es su primer álbum, Roots of Earth Are Consuming My Home (A389 Records, 2011), en el cual la banda emerge dentro del grindcore rápido y violente; un camino que si bien no olvidaron, en ese momento los condujo por una visión que se convertiría en el espacio natural donde gravitaría la banda.

Rudiments of Mutilation (A389 Records, 2013) reafirma la visión de la banda, misma que se expande y deja atrás el espíritu de juventud de su primer trabajo, para convertirse en una especie de amalgama tóxica y compleja.

En este corto trayecto, la banda ha colaborado con un gran número de artistas, como sus grandes amigos The Body o el maestro japonés del noise Merzbow, y los discursos de ambos artistas se han mezclado para dar vida a una hecatombe sumamente poderosa y sin igual.

Full Of Hell estuvo de gira recientemente en México por primera vez, y tuve la oportunidad de platicar con dos miembros de la banda (Dylan Walker y Spencer Hazard) en el primer show de su gira, en Tijuana, Baja California.

¿Cómo describirían el sonido de su último trabajo Trumpeting Ecstasy?

Dylan: Yo diría que, fue re-ensamblar toda la estructura de la banda; sobre todo, saber quiénes somos como banda, porque en los últimos álbumes venimos haciendo colaboraciones solamente, y este es nuestro primer álbum completamente solos desde 2013. Así tratamos de desarrollar la energía de la banda y el poder que queríamos transmitir desde el momento en el que nos encontramos hoy en día como banda.

Spencer: Pienso que, definitivamente la gente notará una estructura sonora más orientada hacia el death metal, sobre todo en los riffs. Que, aunque es un factor que siempre ha existido en nuestra música, yo pienso que ahora lo podemos desarrollar de mejor manera, tal vez desde una visión más técnica, y eso nos ha ayudado a cada uno desde su instrumento, y poder armar canciones con estructuras más elaboradas.

En el primer single del álbum, “Deluminate” se aprecia exactamente eso, una canción agresiva, a la vieja usanza del grindcore, y aunque los valores del noise no son tan prominentes se siguen apreciando.

D: Creo que no queríamos que el aspecto del noise fuera “efectista” y me parece que, cuando escribimos nuestra música, sabíamos que el noise tenía que encajar de manera perfecta, no podíamos forzarlo dentro de las canciones; si no, no sonaría genuino, por lo menos para mí. Así que preferimos escribir buenas canciones, en lugar de improvisar con el sonido.

S: Sí, todo mundo esperaba que saliera algo completamente ruidoso, sobre todo después de las colaboraciones de Merzbow o The Body y las dos eran extremadamente fuertes en el noise, o instrumentalización oscilatoria, es decir, todo esto iba fuera de la fórmula tradicional de banda de rock; pero en este álbum nos dimos el lujo de hacer lo que nosotros quisimos, no necesariamente fue tan abrasivo como los anteriores, es decir, del lado del noise.

Full Of Hell o The Body, son un ejemplo de bandas que por lo menos para mí, suelen ser bandas con un valor atmosférico muy fuerte, aunque su música es mayormente agresiva, pero la naturaleza de la misma provee cuestiones más profundas.

D: Para nosotros la cuestión atmosférica y estética eran aspectos muy importantes desde el nacimiento de la banda. Me acuerdo muy bien cuando Spencer y yo comenzamos a trabajar juntos en los shows nuevos, discutimos sobre la necesidad de querer que el show entero fuera como un movimiento largo, como en la música clásica; creo que bandas como nosotros o The Body conservamos influencias externas al mundo del metal, incluso de la música clásica o contemporánea, donde lo más importante ahí son las texturas o las atmósferas, y creo que el mundo del metal también logra realizar estas mismas cuestiones.

S: Creo que también nos ha ayudado mucho la visión de bandas agresivas con una preocupación por la estética del sonido, como Swans, Godflesh o Neurosis, es decir, no pretendemos sonar como Neurosis, pero tomamos mucha inspiración de ellos, desde la forma en que se manejan y la forma en que escriben su música, es de ahí de donde viene para mí, encuentro mucha inspiración en ellos.

Roots of Earth Are Consuming My Home (2011, A389 Records) es su primer álbum, y han pasado casi 6 años de ese comienzo no tan lejano. ¿Cómo se sienten al respecto?

S: Creo que éramos muy jóvenes, y es necesario decir que soy el mayor de la banda: tenía como 20 años cuando grabé el álbum, jamás había grabado un disco completo; no quiero decir que fue un disco “juvenil” o “infantil” pero creo que cuando lo escuchas puedes deducir que es un disco muy inocente, éramos muy ingenuos, y se nota que éramos una banda joven tratando de encontrar nuestro lugar en el mundo del metal.

D: Si, viéndolo a la distancia, todo ha sido un progreso, y ese disco como otros tienen un lugar y espacio en el tiempo, aunque hubiéramos deseado hacer algunas cosas de manera diferente, pero las cosas están como están, y tienes que aceptar la obra que fue en ese tiempo, pero pusimos todo nuestro esfuerzo y corazón, y hay muchas personas que conservan ese álbum en un lugar muy especial. Eso nos da muchísimo gusto. Para nosotros el proceso de ese álbum fue muy orgánico, somos la misma gente, con el mismo entusiasmo.

Hace un año entrevistamos a Lee Bruford, baterista de The Body, y al hablar sobre el disco colaborativo que hicieron –One Day You Will Ache Like I Ache (2016 Neurot Recordings)-, Lee hablaba sobre lo importante que fue su relación como amigos (Dylan) y como esto sirvió para profundizar en el proceso creativo del álbum.

D: The Body es de mis bandas favoritas de todos los tiempos, y estoy conectado con su música a un nivel muy profundo; un día obtuve el teléfono de Lee y le dije que deberíamos de hacer un par de shows las dos bandas juntas. De ahí nos hicimos mejores amigos, todos los miembros de la banda tenemos una relación especial con The Body, son nuestros mejores amigos; Lee va hacer padrino en mi boda, solo para que tengas una idea de qué tan profunda es nuestra relación, no sólo como bandas, sino como amigos.

S: Tenemos mucho respeto por el arte que ellos hacen, como ellos hacía el nuestro. Son músicas muy diferentes, pero las dos son extremas y provienen de círculos muy diferentes, pero nos unimos y encontramos algo muy importante.

Hablando sobre el noise, ¿Cómo fue incorporar el factor del ruido al metal en un principio?

D: Pues la mayoría de las veces comienza con Spencer, él compone las canciones y después tiene ideas sobre cómo le gustaría incorporar el noise sobre la canción para que suene más caótica, que sirva como puente entre canciones, o que sólo le den más textura al disco; pero en ocasiones viene con ideas en su guitarra, entonces yo voy a mis máquinas y trato de emular lo que a él le gustaría hacer, así que para mí, todo esto complementa la estructura de canción que ya trae él.

S: Sí, como dije antes, el ruido tiene que fluir de manera natural, no se puede forzar y tiene que encajar perfectamente en la canción sea cual sea.

D: El trabajo principal del ruido en nuestra música es añadirle más textura a las canciones que ya existen; en ocasiones sirve como segunda voz de nuestra música.

Y continuando con el noise, llega su álbum con Merzbow (Full of Hell & Merzbow, 2014 Profound Lore) el cual fue aclamado mundialmente ¿Cómo fue que se gestó ese disco?

D: En Brooklyn conocimos a Balasz Pandi, su baterista, le explicamos que éramos muy fans de su trabajo, y se convirtió en uno de nuestros mejores amigos también. Él fue el que sugirió que deberíamos hacer algo junto a Merzbow, así que lo contactamos y Masami estaba totalmente de acuerdo; y creo que el resto es historia, Masami nos mandó un montón de material para trabajar con él.

S: Pero en realidad fue muy sencillo, Masami es un hombre muy prolífico, y es muy fácil trabajar con él, pienso yo. En el primer disco, por ejemplo, él sólo da textura a las canciones, como si fuera un miembro más de FOH, como una pared de sonido; y en el segundo es como si nosotros fuéramos su banda de apoyo, esa era la idea.

Es su primer tour en México ¿tienen alguna expectativa al respecto?

D: Creo que sólo queremos conocer gente buena, tocar nuestra música, ¡y comer mucha comida local! Anoche comimos tacos de cabeza y de lengua, estaban increíbles, deliciosos. Sólo queremos comer y tocar nuestra música.

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