Una columna de Chico Migraña

Sucede. Es muy poco común pero su existencia es la razón por la cual hay un nombre para explicarla, es una condición llamada Acrania, significa nacer sin cráneo. Debe ser terrible, sobre todo para los padres de la criatura que nazca así. Pero es también la denominación de uno de los grandes secretos del metal mexicano, una banda de fusión que mezcla death metal melódico con ritmos latinos y tintes de jazz. Guitarras con distorsión y voces guturales que se mezclan en pasajes de ensueño con instrumentos como trompeta, congas y saxofón.

In Peaceful Chaos fue su debut discográfico en 2007, un EP que ya mostraba lo que potencialmente podría alcanzar la banda, elementos auditivos que se solidificaron con el arribo en 2010 de Unbreakable Fury, su debutante larga duración. Son pocas en el mundo las bandas que se atreven a fusionar elementos que parecen tan disímbolos, y menos aún las que lo han hecho con elegancia y buen gusto.

El quinteto celebró la llegada de su primer disco con una pequeña gira en Alemania auspiciados por la Wacken Foundation y le sacaron jugo. En Dresden, por ejemplo, el dueño del club donde tocaron ante un lleno total les dijo que jamás en su vida había visto que la audiencia le pidiera otra a una banda de fuera, y no sólo eso, como apenas tenían un disco lo que hicieron fue tocar el mismo set una vez más y aún así enamoraron a la gente.

En 2012 con el apoyo de una beca (ganada a pulso y en concurso) de CONACULTA, Acrania editó An Uncertain Collision, su segundo LP. Excepcional en su ejecución y composición, no sólo es un disco más maduro sino una muestra desoladora de cómo el talento en México es desperdiciado. El primer tiraje de mil discos se agotó a los pocos meses y un altísimo porcentaje de las ventas recayó en países distintos al nuestro. Nada fuera de la norma, México es un lugar en el que se acostumbra despreciar lo hecho en casa hasta que triunfa fuera y entonces sí, se le sigue despreciando pero por lo menos con la idea clara de que el objeto a denostar, existe.

Es una pena pues que una banda con estas características tenga que vivir en el subterráneo y sin poder conocer el sol. Actualmente están en el estudio porque ganaron otra beca, esta del FONCA, para grabar un disco nuevo. Ya con algunos años de experiencia bajo el brazo, luego de compartir escenario con bandas como Diablo Swing Orchestra y Death To All, de haber participado y llegado a la final en dos ocasiones en el concurso Wacken Metal Battle México, lo que debemos esperar de ellos es crecimiento, consolidación y excelencia musical.

Son muchas las dificultades que pasan como banda. El baterista de entrada siempre tiene que llevar tambores, atriles y platos extra de lo que normalmente ofrecen los promotores porque esa es la única manera de darle a la gente la experiencia Acrania en su total integridad. Ganaron también un concurso de CONACULTA para poder viajar al extranjero en el lapso de un año. Tenían la invitación del festival Italiano Total Metal para ir a tocar pero la beca salió a destiempo. La buena noticia es que ahora pueden buscar alguna otra opción para ir a Europa ya que los vuelos ahí están.

Pronto llegará el día en que su paso por el viejo continente (el público allá es mucho más receptivo a estas fusiones que en México a muchos les causan escozor) sea tan exitoso que entonces sí, en México se les valore.

Es Acrania una banda que además de la música se preocupa por ofrecer una experiencia total en torno a la banda. La mercancía es de primera calidad, las portadas de sus discos las ha hecho el reconocido artista Eliran Kantor (Atheist, Mekong Delta, Aghora, Testament, Master, Sodom) y sus presentaciones en vivo son sencillamente espectaculares. Se trata entonces de un secreto que urge deje de serlo cuanto antes, por el bien del metal en México.[m]