Luzbel está de regreso con un nuevo EP que llevará por nombre El retorno a la Obscuridad. Serán cuatro temas en los que se presenta la nueva alineación del cuarteto, con Raúl Greñas en la guitarra y Jorge Curiel en la batería como dupla que se ha mantenido junta desde el regreso de Luzbel a la vida activa, Mike González en la voz y Humberto Vázquez en el bajo. El disco fue mezclado y masterizado por el legendario músico y productor sueco Dan Swanö, quien catapultó los ya de por si excelentes temas a un nivel magistral.

“Íncubo”, “Coronado de espinas”, “Una mentira” y “El cordel” son los títulos de las nuevas canciones, todas estelares. Se trata de un material que muestra una excelente capacidad de composición que muestra a la banda pionera del metal en México con algunos elementos clásicos de su sonido mezclados con timbres y detalles modernos. La mezcla resultó ser perfecta, el balance entre los tres instrumentos y la voz es no sólo de primer mundo, sino impresionante. Destaca de inmediato el trabajo de Raúl, el alma y motor sonoro de Luzbel desde 1982. No faltan por supuesto los solos, esos que han brindado incontables alegrías a millones de personas en todos estos años, pero destaca también la manera de crear riffs para este disco: se siente una presencia ominosa, oscura y encabronada a lo largo de las canciones, una furia llevada a las cuatro cuerdas que juega con detalles de metal moderno, mezclados con sonidos sacados de su corazón ochentero y un gran sentido de relevancia.

La base rítmica debe ser invocada en conjunto. Si bien Humberto y Jorge son excelentes músicos por sí mismos, lo que lograron en este combo de rolas fue superlativo. La batería va mucho más allá de el uso correcto de la tarola y bombo e incursiona con diversos redobles en los toms, lo cual conecta de inmediato con el bajo, hay muchos pasajes en los que resulta imposible obviar lo que hacen juntos los tambores y las cuatro cuerdas, hay incluso algunos momentos de metal progresivo de la nueva escuela que llevan la música a otro nivel de magnificencia.

Finalmente, pero no menos importante, está la voz. Ya con música nueva, con el espacio necesario para crear sus propias letras y líneas melódicas, Mike González brilla y redondea un trabajo épico. Si bien ya se ganó el respeto de muchos de los fans de la banda con su trabajo en los temas clásicos, en este cuarteto de canciones establece sin ninguna duda que su aporte es ideal para ese concepto un tanto onírico que es la maldad en el contexto musical.

Y claro, a todo eso habrá que sumar la magistral portada, obra del fallecido pintor José Manuel Schmill. Este es sin duda alguna un candidato inmediato a disco del año y al mismo tiempo, una muestra inequívoca de que rinde mejores frutos trabajar con la boca cerrada y la ley de tu lado, que perder el tiempo en redes sociales con infundios y alegatos en ocasiones hasta desquiciados. El disco estará disponible en la segunda quincena de septiembre, con fecha exacta por definirse en días próximos, a través del sello Sade Records.

También es importante destacar que el trabajo de Dan Swanö tiene su propia historia. Originalmente se le mandó el disco para que lo escuchara y decidiera si quería trabajar en él. En primera instancia, el legendario músico y productor aceptó y puso como fecha para inicio de trabajos la primera semana de julio, sin embargo, después de escucharlo dejó todo en espera y se dedicó por completo a Luzbel. Así, la fecha tentativa de inicio de labores se convirtió en fecha de entrega del material completo con un comentario extra: “¡Luzbel es espectacular! Una mezcla exacta de Hard Rock, Heavy Metal y progresivo que me pone en el mejor humor. Excelentes músicos todos, pero el trabajo del bajista resultó ser inusualmente bueno, me llamó mucho la atención.” Obviamente, su mezcla y masterización hacen brillar aún más las canciones, pero nunca deberá dejarse de lado que para que algo brille, de entrada tiene que tener propiedades innatas que le permitan hacerlo, es decir, si la música no fuera estelar, por más chapa de oro que se le pusiera, sería joyería de segunda clase.

Así, “El retorno a la obscuridad” será una nueva piedra angular en el testamento de Luzbel. Una vez editado no será tan larga la espera de un disco completo, pues el cuarteto ya trabaja en otras canciones, y el estilo y sonido será muy en el camino de éste, por lo que, sin temor a poner presión extra, podremos esperar un disco que potencialmente podría ser un clásico. Por lo pronto, este EP competirá desde su salida con el mítico “Metal caído del cielo”, si los fans lo pondrán en ese nivel o por lo menos cerca de él, sólo el tiempo lo dirá, pero que satisfará el hambre de tener un disco de Luzbel de altísimo nivel, eso sin duda.

La foto de portada es de Leopoldo Gutiérrez.

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