Pedro III de Rusia, mientras su país luchaba con Prusia la guerra de los 7 años, el pueblo moría de hambre y su esposa, Catalina la Grande, se dedicaba a las intrigas y amoríos palaciegos; volcaba su atención en los soldaditos de plomo. Cuando su tía la regenta murió, pretendió Pedro llevar su fábula de uniformados de juguete a la realidad, y quiso vestir a su ejército de colores prusianos además de firmar la  paz con Federico II  de Prusia, a pesar de que  Rusia tenía ya la guerra a su favor, devolviendo al germano los territorios ganados por el ejército ruso. Pedro acabo asesinado por los amantes militares de su mujer Catalina que se convirtió en Reina. Hitler con la guerra pérdida y los rusos ya en Berlín, reunía a lo que quedaba de su estado mayor y dibujaba planes maestros militares irrealizables. “íLlamen a Augusto, que es de los nuestros!”, exclamó Salvador Allende horas antes de morir como causa del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, que convertiría en presidente al mencionado Augusto, Pinochet.

Hasta el político más pacifista una vez llegado al poder queda deslumbrado por el brillo reluciente de medallas y botas, por la parafernalia nacionalista de banderas y tanques. Esa filia por los uniformes se acrecienta cuando el caos acecha a los mandatarios, éstos se confían a los uniformados, probablemente porque los ejércitos son la única institución humana nacidos del caos y entrenados para el caos, es decir la violencia.

La alegre navidad, a lomo del bulo oficial de los gobiernos mundiales de “ya llegó la vacuna”, nos ha llevado en alegre galope al caos. Los muertos por la Pandemia se disparan en Occidente, los gobiernos de países con cierta equidad social temen volver a encerrar al gentío en sus casas, los del far west simple y llanamente transmiten un “salvese quien pueda”.

La realidad va ganando terreno con mordiscos a la ficción que con inútiles ruedas de prensa se promulga desde las jefaturas de estado.  En algunos países hay  presidentes influencers, tenaces en dibujar una realidad soñada en sus camas king size, de las que se bajan alegremente para dirigirse a su canal de TV personal y explicar a sus conciudadanos que los bocados de pobreza, muerte y desgobierno que nos amenazan día a día no son tal. Qué mejor atrezzo para dotar a la representación televisida que soldados. Es enternecedor la cara atenta del mandatario ante las palabras firmes de los uniformados, como un niño que contempla la simetría de sus ejercitos de juguete  que con tanta paciencia ha logrado juntar para sus jornadas de diversión.

Pero los soldaditos están vivos, tienen ambiciones y se enferman. Los del estado mayor del ejército español, de manera unilateral, decidieron esta semana vacunarse a pesar de la carestía ya reconocida mundialmente de vacunas. Debieron pensar que sus despachos, con cuadros de los grandes logros de su glorioso ejército, era un ejemplo demostrativo de cuán expuestos están al virus. Al fin y al cabo, desde marzo, ¿no está el mundo sumergido en el lenguaje bélico?, ¿no se trata de primera línea de combate? El asunto ha provocado que el llamado JEMAD presente hoy la dimisión .

En medio de la escasez mundial de vacunas, trabajos, salud, alegrías y dinero, los uniformados de aquí y de allá no dejan de aumentar sus presupuestos. Una disonancia bien reflejada en el nuevo trabajo de Mister Water Wet, titulado Compost, en el que el IDM, el ambient, el techno, el math sound se ven alterados por sonidos del caos.

Un artículo del diario El Sur, https://suracapulco.mx/junto-con-la-violencia-aumenta-en-mexico-la-compra-de-armas-de-fuego-a-europa-e-israel/ de la ciudad de Acapulco, reportó hoy que durante la Pandemia la provincia de Brescia en Italia, país que es el tercer fabricante de armas en el mundo, duplicó en los 9 primeros meses de 2020 la venta de armas a México. Armas de uso militar, de las que la SEDENA reporta su compra, y que, según el reporte del instituto armado, son para uso exclusivamente militar. A pesar de ello la ONG italiana OPAL (observatorio Permanente sobre las Armas Ligeras y de Defensa) denuncia que los insumos bélicos mencionados acaban en los cuerpos policiales de  Guerrero, Jalisco y otros estados. México aumentó su gasto militar en los presupuestos de 2021 en unos 25 mil millones de pesos. Debido a la violencia que vive México OPAL ha pedido que Italia suspenda la exportación de armas a México. Un envió por lo visto más fluido que el de las vacunas y que sí atiende la demanda de los países pobres.