Este fin de semana, Salvador y el Unicornio debutará en la edición 2020 del festival Vive Latino. Llegará con Madre Mía, su primer disco, en el que recopiló todos los sencillos que lanzó en los últimos tres años. Hace unas semanas nos reunimos con el artista para conocer más acerca de su crianza en Los Ángeles, de los sonidos que permearon en su proyecto y de lo que ha aprendido al ser telonero para varios artistas.

TXT: Aldo Mejía

¿Cómo es construir la identidad de un álbum conforme salen los sencillos?

Madre Mía es una compilación de sencillos y ya puedes darles sentido como un todo. La forma en que está estructurado es para que lo pongas y lo escuches como una sola canción, por eso arranca con Amada y termina con Amada (Regresé). Es muy diferente escuchar los sencillos al álbum completo, cada canción agarra una identidad diferente. Para mí sí es muy importante que exista en formato físico, inclusive lo vamos a sacar en vinilo.

Cuando firmé con Panoram iba a ser un epé con las primeras cinco canciones, y existía la idea de trabajar de esa manera, hasta que firmamos con Universal. Ahí cambiamos a un disco completo, para contar una historia como tal, y creo que lo logramos. Estoy bien contento con la ejecución completa.

¿Cómo concebiste el sonido de Madre Mía?

Nací en Guadalajara y me fui a Los Ángeles cuando era niño, y esa nostalgia de no estar en tu país, sí me entró ese chicanismo de que en casa mi mamá ponía a Chico Che o Los Panchos, y afuera escuchaba otra cosa bien diferente. Sí hubo una mezcla de sonidos en un deseo por hacer algo muy ecléctico y latino. También me clavé con la psicodelia brasileña que era muy bossa nova y samba con guitarra eléctricas, esos fueron los matices que empecé a tomar para componer y si lo iba a hacer con banda quería que sonara así.

Le digo que noto algo de Los Ángeles Negros en su forma de interpretar y pronto me contesta que es fan del grupo chileno. Al mismo tiempo, celebra haber concebido una mezcla de influencias venidas de los setenta con un gusto más moderno. Esto se debe, me explica, a que a la par escuchaba a The Strokes y a Misfits dado que no quería sonar a Los Ángeles Negros sino remitirte a ellos.

La primera vez que me encontré con Salvador y el Unicornio fue en vivo, cuando abrió el concierto de Chicano Batman en el Lunario. Esto sucedió hace casi tres años y las canciones que ahí tocó hoy tienen una identidad muy diferente. “Agarraron vida”, me dice emocionado, “es increíble cómo pueden tomar vida algunas canciones y con las que la gente conecta ahora que las escucha en un álbum, es muy loco”.

Tu carta de presentación es en vivo, ¿cómo es darte a conocer sin los matices o las máscaras que te puedas poner en el estudio?

A mí me gustan más cómo suenan estas canciones en vivo, para serte honesto. Tienen una esencia bien padre porque le das otra vida a las canciones. Mi productor me dice que tengo “demitis” porque me encantan cómo suenan mis demos, así con guitarra y la voz nada más. Cada vez suena mejor el show en vivo. Sobre todo, porque ha habido cierta constancia en el escenario y las pausas me han ayudado para componer.

Mi experiencia ha sido muy diversa porque lo mismo me han tocado festivales grandes con un par de sencillos o lugares muy pequeños con diez personas, Son mundos muy diferentes. Cuando le abrí a Babasónicos fue un show surreal porque cuando menos me di cuenta ya estaba de regreso en casa, pero lo vives y es todo el contorno. Recientemente fui Toluca con Surfistas del Sistema a un lugar en el que se escuchaban las pláticas y es aguantar todo eso.

De todas esas ocasiones en que ha sido telonero ha aprendido algo. Recuerda que fue guitarrista de León Larregui cuando salió Voluma, y de él aprendió a conducirse arriba y debajo del escenario. O de Chicano Batman, quienes son imparables sobre el escenario. Y en el camino encontró modos propios, desde la vestimenta hasta la costumbre de tocar tres canciones antes de presentarse ante el público.

Bruce Springsteen dice que si quieres fans tienes que salir a buscarlos y conquistarlos. ¿Cuál ha sido tu experiencia con los fans de Salvador y el Unicornio?

Cada que salgo a tocar es enganchar o pescar fans, porque no es un proyecto que explotó con el primer sencillo. Va como a paso lento y los fans lo entienden bien. Los que ya conocían el proyecto, con el disco se han entusiasmado; y los que me están conociendo ya agarraron la onda de la esencia. He sido muy telonero, le he abierto a Babasónicos, León Larregui y Zoé, lo que me ha puesto en contacto con sus seguidores y de ahí van viniendo de a poco.

No he pensado mucho en un posible éxito exponencial, pero sí pienso que este proyecto puede jalar en cuestión de festivales. Sí me imagino en muchos festivales de México, no como headliner, pero sí que sea un proyecto de festival. Y como es ecléctico, puede caber en varios espacios. Puede jalar, sin reventar de forma excesiva. Que no esté tan expuesto está padre.

No es un secreto que en Los Ángeles se ha gestado una escena de grupos con raíces genéticas latinas. Cuco, Kali Uchis y Chicano Batman son algunos de los nombres más notables. Le comparto a Salvador que tengo la idea de que él pudo subirse en esa ola así que le pregunto el por qué decidió venir a hacer carrera a México.

“Yo tenía ganas de regresar a México. El timing es muy loco y caí en un buen momento por el que estaba pasando la música aquí. Pero concebí un primer proyecto, Salvador and the Unicorn, que son estas mismas rolas más lo-fi, y de eso tiene siete años. Hace tres años hubiera jalado muy bien este disco allá, cuando estaba subiendo lo latino.

“Pero cuando voy a tocar en Estados Unidos, con Caloncho y Zoé, por ejemplo, me ven como mexicano, entonces voy representando este país allá. Aquí me da la impresión de que represento lo angelino. El timing estuvo muy bien.”

¿Cómo les diste identidad visual a tus canciones en los videos?

Los primeros videos, yo los dirigí con Víctor Serrano de Costa Felina. Sin yo saber, vine con todas las ideas y los conceptos, él me ayudaba con la cámara. El último lo dirigió Sol Oosel, vino con la idea de un tráiler, y yo me metía con ciertas sugerencias. Porque sí me gusta darle su espacio y libertad al productor, porque tienes que confiar y creer en él.

Así que, como estoy involucrado en cada paso, creo que la gente puede conocerme bastante bien. Quienes me siguen en redes sociales y me han encontrado en la calle saben que me comporto de la misma manera.

Como metas profesionales, Salvador y el Unicornio tiene la idea de sacar dos discos más bajo el sello de Universal, a sabiendas de que esto significa una mayor exposición. Los sucesores de Madre Mía, sabe, tienen que ser mejores, tanto en letra como en ejecución musical. Por fortuna, ya ha emprendido esa siguiente aventura.

Escucha Madre Mía de Salvador y el Unicornio en plataformas digitales.