Alyosha Barreiro está preparando el lanzamiento de un nuevo álbum, este año será parte de Festival Marvin en la parte inductiva dando un taller llamado “La Tecnocracia del Sonido”.

TXT:: Sergio Benítez

Alyosha Barreiro lleva trabajando en la música desde los catorce años, hoy a sus 42, su experiencia lo ha llevado a ubicarse en diferentes géneros como la electrónica o en un rituales sonoros más tirados hacia lo ambiental, étnico y místico. Ha tocado en el bicentenario ante 120 mil personas, en el zócalo capitalino más de 17 veces, con El Tri en su 50 años en el Palacio de los Deportes, en diferentes ocasiones también se ha presentado en Cumbre Tajín.

Actualmente Alyosha Barreiro está trabajando en Atemporal, un nuevo proyecto junto a Alex Mercado a quien conociera en Berkeley, años atrás, y con quien está próximo a lanzar un álbum homónimo que cuyo objetivo era que no fuera repetitivo, con su propia imagen y personalidad, además de divertido de escuchar

Describes tus shows como una sorpresa.

Un show en vivió mío depende un poquito de la situación. Yo siempre he estado enfocado en que mis conciertos sean una experiencia para el espectador, que no sólo sea música que vas a escuchar sino que también incluya, de alguna forma, un viaje. Siempre he creído que después de un buen concierto, la gente sale siendo otra persona. Ese es mi objetivo. Cada proyecto en el que participo tiene sorpresas, me encanta tener invitados en los conciertos, creo que les da un giro muy interesante y la música cambia todo el sentido cuando alguien más colabora dentro de esto.

¿En qué proyectos estás inmerso actualmente?

Tengo Prehispánica Electrónica, un proyecto en el que llegamos a colaborar veinte personas. Después tengo otro con Alex Mercado, el jazzista más importante de nuestra generación en México; con este estrenamos disco el 28 de abril en Neuma, Festival Internacional de Jazz de la Ciudad de México.

Platícame más sobre Atemporal.

Quedó hermoso el disco, es un dueto entre Alex y yo, se basa en improvisaciones muy bien estructuradas. Fue grabado en Estudio 13, uno de los estudiosos más bonitos que tiene México con uno de los mejores pianos que se encuentran en cualquier estudio. La masterización se hizo en Nueva York y corrió a cargo de Óscar Zambrano, ganador en diferentes ocasiones del Grammy. Todo el diseño gráfico lo hace una consultoría con quien ya he trabajado anteriormente que se llama Desire. Todo en conjunto representa mi alma y lo que queríamos hacer con Alex.

Reciente puente encabezaste Cumbre Tajín, ¿cómo fue la experiencia de tocar en horario estelar?

Nos fue muy bien, siempre que tocas en el escenario principal, la gente espera a la banda que cierra, en este caso fue Molotov. Yo esperaba que nos chiflaran, que gritar que nos bajaran… como en todo festival, ¿no? Pero nos fue muy bien, se sentía una gran energía en el público, nos fue increíble, desde que salimos al escenario y terminamos, la gente se volvió loca.

Tu música no es del todo comercial a pesar de ser elaborada mucho mejor que lo se escucha actualmente en plataformas digitales y la radio, pero ¿qué tan frustrante o satisfactorio te resulta eso?

lo que trato es que mi música sea una música viva. Hablar de música es casi como hablar de religión, hay tantas vertientes, tantas creencias y se vale todo lo que se quiera escuchar. Si hay gente que sólo quiere escuchar lo que la radio y lo que los canales principales les pones, está bien, se vale. Lo que sí te puedo decir es que soy una persona muy apasionada y me paso horas y horas en el estudio,   viendo qué más hay, a dónde más puedo ir, cómo puedo evolucionar mi sonido y esto ha sido positivo y complejo.

Además del lanzamiento del disco, ¿qué planes vienen para el proyecto?

Nos vamos a Europa a principios de mayo, tocaremos un par de fechas en Puebla, después en Tulum y otras tantas fechas. La verdad es que este año la agenda está bastante contenta.

Este año además, serás parte del Festival Marvin.

Sí estoy muy emocionado ser parte del festival, daré una master class, he estado dando muchas cómo parte de un proyecto que tengo llamado Beats por la Educación que nació a partir de lo difícil que resulta estudiar música en México, se vuelve una cosa muy elitista y cara. o podemos tener una industria musical activa, proactiva y sana si no compartimos nuestro conocimiento.