Luego de mi paso por Los Ángeles, y las crisis inherentes a Estados Unidos, regreso a la CDMX para conversar con una de las mentes brillantes del management musical, Julián Velazquez (también conocido como Morgan), quien es una de las personas importantes de Sicario.

Más allá de una amistad de años, Julián es una de las personas que conozco con mayor claridad para los negocios de la música y el trabajo con artistas musicales. Lo vi desarrollar a Silverio, Maria Daniela & su sonido Lasser, DaPuntoBeat y Titán y ahora está en franco crecimiento con Gera MX y Robot, que ya se han transformado en referentes del Hip Hop Nacional. Volvimos a tocar el tema Live Nation, Los dejo con una entrevista de opiniones sin media tintas. 

¿Cómo ves el futuro del booking luego de la declaración que hizo Live Nation?

Está intrigante el momento de la industria y el concepto del booking de espectáculos como lo conocemos al día de hoy. La pandemia esta dejando, por un lado, un miedo impresionante por el hueco que ha generado a nivel mundial. Luego, el entretenimiento es de los negocios más afectados, no solo económicamente sino también a nivel percepción. El fan puede encontrar entretenimiento en otras cosas y eso puede jugar en contra en algún momento. También el consumo digital se está posicionando más que nunca por el encierro. Hay un factor dado por las nuevas plataformas tecnológicas, que están haciendo muchos experimentos, de los cuales unos pocos van a quedar como formato de entretenimiento aliado a un concierto de música, tecnológicamente hablando, y que nos llevará eventualmente a superar este ejercicio cavernícola que estamos haciendo con el live streaming o fake live streaming (risas).

Me gustaría separar la siguiente pregunta en tres partes. 1, ¿Cómo afectará el cambio a Live Nation, 2, al resto de la industria (¿habrá efecto contagio?) y, 3, el mercado latino?

Live Nation hizo muy bien. Alguien tenía que tirar la primera piedra. Creo que es una buena estrategia de negociación: ser el primero y tirarse al punto más alto. Por otro lado están leyendo un factor externo interesante que son los derechos humanos en muchos sentidos: políticos, raciales y sociales. Es el momento adecuado porque hay un ambiente enrarecido global que busca transparentar todos los procesos de contratación y que también incluye como se consume el entretenimiento. Este es un punto a favor de Live Nation. Ya pasándonos a la parte de conciertos de música, los mercados más pequeños pueden ser los que salgan más beneficiados. Ellos tienen una cartera corta para invertir. Este cambio en la forma de negociación que hace que el show cueste en función al boletaje, o el histórico de boletaje que tenga el artista (pero ya legalizado) hará que no se paguen tantos fees sino una pequeña garantía. Esto le dará mucha respiración al promotor joven y micro que está intentando levantar una empresa. Tanto tú como yo hemos visto caer a cientos de esos promotores en los años que llevamos en este negocio. Es muy difícil en un país del tercer mundo, como el nuestro, y con tan poquita estructura para desarrollar talento y conciertos, y con tan pocos buenos proveedores de equipo o boleteras. Aún el ecosistema está un poquito fragmentado en este tema. Si bien en los últimos años en México hemos tenido un gran avance, y estamos adelantados a varios países de la región, sigue siendo muy difícil hacer tours por nuestro país. Tenemos una carencia en el transporte y en lograr tener un flujo de trabajo que te permitan hacer una gira que se sostenga cuatro días consecutivos.

Probablemente no hay ni público para hacer eso. ¿No sientes que hay una brecha cultural grande entre las ciudades grandes y el resto del país?

De acuerdo contigo. Es un tema que hablamos mucho en las mesas y encuentros de la industria. La falta de capacitación de nuestra prensa de espectáculos. Creo que ese es uno de los pilares que nunca se han construido. La gente no conoce a los artistas porque no hay una prensa especializada o un blog de la ciudad que ataque al público que le gusta el indie o la electrónica y difunda a los artistas de vanguardia y calidad. Nos pasa con muchas bandas y seguro lo has vivido con tu banda. Llegas a tocar a muchas ciudades y te mandan a un “periodista” a entrevistarte, y la primera pregunta es: ¿Cómo se llama tu banda? (risas). No hay un trabajo y un interés por desarrollar la labor.

Pero este periodista está inmersa y es parte de la misma población. Es difícil que pueda escapar de la situación general que se vive en la ciudad. Quizás el periodista de la CDMX está mucho más expuesto a las tendencias musicales y tiene posibilidad de ir a muchos conciertos de artistas nuevos. Varios programadores de festivales en ciudades más pequeñas me dicen que cada vez que intentan poner cosas más modernas les va muy mal. Y cuando los periodistas quieren promocionar a esos artistas, la gente no se conecta, y prefieren leer sobre lo conocido y popular…

Es bueno que la tradición musical se siga conservando. Pero a nosotros nos toca la lucha del otro lado. Tratar de hacer negocio con la música que nos gusta, y ahí tenemos un bache muy fuerte. Igual hay ciudades como Juárez, Puebla, Tijuana o Querétaro, que han tenido un avance muy fuerte para la música nueva. En Tijuana, por ejemplo, hay un público muy metido con los artistas que llevo con la agencia y una alta venta de boletos para las bandas nuevas. Hay grupos que prefieren ir a Tijuana que hacer un Lunario. Pero fuera de estas ciudades, estamos en la situación que hablamos.

Hablando de situaciones: ¿Cómo está pasando Sicario la pandemia? ¿Y cómo se están adaptando para seguir en la carrera?

Buena pregunta… La situación es la que tiene el 90% de la gente que se dedica a esta industria. La situación nos ha rebasado y se ha salido de las manos. Por más que intentas hacer planeación todo se está cayendo y debes reformularlo una y otra vez. A nivel booking  está muy complicado y hemos tenido que recurrir a nuestro expertise de marcas para poder darles flujo de trabajo a los artistas que hemos podido. También la ansiedad de la pandemia nos hizo pensar y tomamos la decisión de seguir haciendo las cosas que nos gustan. Por otro lado evitar tomar medidas drásticas o por miedo. Las diferentes áreas de ECO (lo que era Grupo Sicario) son muy dependientes unas de otras y eso ha generado que nos ayudemos entre todos. Marketing es quien nos ha estado auxiliado y de nuestra parte hemos tratado de salir a vender nuevos proyectos. Luego hemos estado fortaleciendo el área de disquera y management, que estaba un poco abandonada. Aprovechando este respiro y tiempo libre hemos empezado a desarrollar una disquera llamada More Juice Records donde trabajaremos artistas de Hip Hop y Trap. La participación de Alex Malverde ha sido clave para desarrollar este proyecto. Si bien hace 1 año estábamos hablando la pausa del COVID nos dio el tiempo para retomarlo. Por último, estamos regresando a hacer A&R descubriendo talentos que vayan con la ideología de nuestro proyecto. Estas cosas nos han dado un ingreso extra que nos ayuda para seguir avanzando.

¿Cuáles son tus labores específicas dentro de la industria musical?

Al día de hoy llevo la dirección de la agencia de booking y management de TSM (la fusión de Tape y Sicario Music). Es una agencia que empezó en enero de 2019. Juntamos el roster de ambas agencias, más los nuevos artistas que se han sumado. Yo me encargo de llevar la estructura de ventas. No solo es la venta de shows y las giras de los artistas, sino también la parte legal, administrativa y financiera. Yo me encargo de entregarle los resultados a los managers. Tenemos dos formatos de trabajo. Uno donde los artistas tienen un manager propio y otro en donde hacemos un 360 y llevamos todo nosotros. Por último soy manager de cuatro artistas: The Wookies, Gera MX y Robot (junto con Alex Malverde) y Salón Acapulco.

¿Cómo ves la afectación de la pandemia al ecosistema de tus artistas?

Esto nos ha servido como termómetro para ver donde están parados nuestros artistas. En esta ocasión nos dimos cuenta de que muy pocos artistas pueden ser interesantes para un proyecto de streaming. Esto nos hace darnos cuenta de que muchos necesitan un desarrollo mucho mayor. Todos están golpeados, en cualquier nivel, pero no se puede generalizar. Algunos artistas, dependiendo los estilos de música, o el nombre que tengan (como Bonnz!, Gil Cerezo o André VII), son más fáciles de colocar. Y en el indie y el hip hop nos está pasando lo mismo. Pero aún así, aunque algunos tengan demanda, tocan 1 vez al mes como máximo, porque hacer streaming satura mucho más rápido. Y por último, lo que más pega es que los boletos para el streaming tienen que ser mucho más económicos porque el público está acostumbrado a que lo digital no cuesta. Esto ha hecho mucho más difícil monetizar estas actividades.

Habrá un reacomodo post-pandemia ¿Hacia dónde crees que irá el negocio de la música en el futuro?

A nosotros nos golpeó muy duro ver la debilidad que teníamos como agencia de entretenimiento. Y vino de la mano con un ambiente por querer estructurar el área legal del consumo de la música a nivel derechos y regalías de todo tipo. Al día de hoy, en lo que la economía general se recupera, el enfoque de la música debería estar en esto, al menos hablando de México. Como hemos hablado varias veces, en Argentina el tema de derecho autoral está mucho más desarrollado que aquí. Es el momento de poner un pie fuerte para armar una estructura legal estable. Hay una nube rara todo el tiempo en los tabuladores de sincronización, streaming y publishing, cuanto se tiene que pagar, cuanto se cobra en la SACM, etc. Hay muchas ramificaciones legales que están muy ambiguas y shadys cuando te sientas a negociar. La industria está poniendo mucha atención aquí y se está enfocando en esto para empezar a racionalizarlo y volverlo más estable porque nos hemos dado cuenta de que en caso de una pandemia ahí está la salvación. (risas).

¿Crees que es momento de replantear el porcentaje de share que reciben los artistas de la actividad digital?

En el sentido de si está bien hecho, no. Creo que ellos han hecho una buena labor por la transparencia. En el caso de los porcentajes que le toca al autor de la obra, que no es el artista necesariamente, se debería de ajustar en algún momento. No hace sentido que el dueño de la obra le toquen porcentajes tan bajos. No hace tanto sentido. Habría que hacer un análisis legal sobre eso. Al parecer el gobierno tiene una nueva reforma sobre la mesa respecto al tema de derechos de autor. Si está llamando la atención a nivel político es por algo.

La pandemia llegó y nos agarró a todos con los dedos en la puerta. ¿Crees que sucedió así porque vivimos en el futuro, gastando el dinero que aún no tenemos?

Creo que es y será así siempre. Pero hay un punto básico. Yo veo que la música es un negocio de percepción y lo que vendes tiene un cierto valor en un determinado momento. En mi área del entretenimiento se ve mucho más. El show de un artista no vale lo mismo hoy, en medio de un gran Hype, que cuando el trabajo de ese mismo disco esté terminando y son los últimos shows. Vivimos en una burbuja futurística. Esta pausa del COVID también atiende esta parte. Veníamos en una vorágine muy acelerada, algo que platicamos entre todos los que nos dedicamos a esto. Un nivel tan alto de trabajo que era casi irrealizable. También estábamos en una zona de confort ya que el flujo de festivales en todo el país dio una sensación de estabilidad ya que los artistas podían tocar durante todo el año en muchos eventos masivos por el país y conectarlos con otras ciudades. Pero bueno, vivir en el futuro es parte del management.

La ola de despidos en la industria musical está muy severa. ¿Cuánto crees que tardemos en recuperarnos?

La parte profesional es la que más pega a nivel negocio. Pero luego la parte afectiva es peor. Cuando llega el recorte debes tomar decisiones dolorosas con parte de tu equipo de trabajo, gente de la que haz sido parte de su formación y comparten el espacio de oficina contigo todo el año. Hacer reducción de nóminas se ha vuelto muy completo.

¿Qué grado de afectación crees que tenga la comunidad de festivales de México pos pandemia?

A nivel festivales no creo. Siento que hay una necesidad y es un pensamiento personal, pueden compartir o no. La gente está ávida de fiesta, salir a divertirse y entretenerse. Una de las cosas importantes que debo remarcar es que son muy pocas las ciudades donde hay varios festivales. En la mayoría de ellas hay un único festival por lo que creo que se va a reforzar el consumo de ellos. Con la economía golpeada la gente preferirá pagar un ticket para ver a muchos artistas. Creo que estarán más afectados los tours de bandas en solitario, que deberán reacomodar su modelo de negocio si quieren seguir haciendo giras. Si su amor por el touring es fuerte deberán adaptar sus pretensiones de ingresos. Para cada artista será diferente pero deberán adaptarse.

Si debes apostar todos tus ahorros: ¿Qué día regresarán al 100% de capacidad todos los shows del país?

Deberías hacer una concurso con todos los entrevistados y el que quede más cerca llevarse un premio (risas)

Es la última pregunta de todos los entrevistados, así que puede ser…

Ok, apuesto por el 14 de febrero de 2021.

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