A sus 50 años, Chan Marshall ha vivido mucho y a todo tren; se la ha pasado entre subidas y bajadas tanto personales como artísticas, pero nadie le puede negar que tiene agallas y un talento que le invade todo el cuerpo. Como Cat Power ya va en su tercer disco de versiones, pero pocos como ella para sacarles jugo y reinventar sus vínculos musicales.

TXT:: Juan Carlos Hidalgo

Tras las primeras escuchas de estos 12 covers de Cat Power, al momento me quedó con “These Days”, original de ese working class heroe de la música que es Jackson Brown (que aspiraba a seducir a Nico con ella); puedo entender que Chan sienta como suya la frase: “No me confrontes con mis fallos/ no los había olvidado”. Y es que ha sabido rozar los abismos de la existencia, para luego levantarse repuesta y más inspirada.

¿Quién puede inconformarse con que haya decidido usar “I’ll Be Seeing You”, un tema interpretado por esa voz de terciopelo y morfina que tenía Billie Holiday? Con ella, Cat Power rinde un tributo a su abuela, pues era una canción que le encantaba.

Covers (Domino, 2022) es un disco de claroscuros; ella no se arredra a la hora de hacer “I Had a Dream Joe”, extraída de ese pasaje tan oscuro y biblíco de Nick Cave que es Henry’s Dream (1992) y puede darse un respiro con “White Mustang” de Lana del Rey, que se regodea en la sutileza.

Puede ser que, como ha ocurrido antes con The Covers Record (2000) y Jukebox (2008), se trata de antecedentes para discos de temas propios totalmente contundentes, pero mientras tanto acertó al hurgar en su conocimiento de la historia musical y entregar “It Wasn’t God Who Made Honky Tonk Angels”, que destaca por ser el primer tema cantado enteramente por una mujer –Kitty Wells– que llegó al lugar número 1 de Billboard en 1952.

Para valorar a este Covers consignemos que también tira de ‘Here Comes a Regular’, una pieza de The Replacements, que nos remota a sus días debrayados de juventud cuando vagaba sin dinero por Nueva York a la espera de que le dieran la oportunidad consagratoria.

Quiza Cat Power ya no este para convertirse en un hype del apogeo centennial, pero de que tiene mucho feeling y gusto musical nadie lo puede discutir. Interpreta con la solvencia y sensualidad que le conocemos y eso ya es mucho decir. Para quien ame la música por encima del resto de las cosas aquí hay una experiencia gourmet.

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