La banda venezolana Zeta está de regreso con “El canto de la victoria” para así celebrar casi dos décadas de historia. El tema da pie a lo que será Todo bailarlo, un álbum de sonidos psicodélicos y caribeños que al mezclarse son “pura magia infinita con sabor”, como el propio grupo define su estilo. Para conocer detalles del origen de Todo bailarlo, Juanchi y Dani unen voces en entrevista.

TXT::Javier Ibarra

¿Qué representa “El canto de la victoria”?

Sentimiento, colectividad, reflexión y relajación. Es como si estuviéramos celebrando lo que llamamos “el despertar de la conciencia de la gente”.

Desde hace tiempo ustedes radican en Estados Unidos. ¿El despertar de la conciencia viene a raíz de esto?

En Venezuela siempre es el mismo problema, sólo cambia la cara de los personajes que tienen el poder, quienes se aprovechan y explotan a la gente; sin embargo, el hecho de radicar en Estados Unidos también nos ha afectado. Por primera vez vivimos episodios en los que el color de piel fue “importante”; estábamos en una estación de servicio y se nos quedaran viendo porque pensaron que nos robaríamos algo.

Seguramente estas cosas estarán plasmadas en Todo bailarlo.

Sobre todo el tema de la inmigración, que nos ha afectado en los últimos cinco años. En Venezuela nos pasaba que, estando a punto de viajar, nos cancelaban o cambiaban los vuelos de avión y también nos cerraban las fronteras. En ese sentido perdimos libertad; en Estados Unidos podemos hacer lo que nos gusta, aunque los temas migratorios son algo complicado.

Su música ha ido mutando. Comentan que están en un periodo de transformación y exploración. Yo diría que están aprendiendo a bailar salsa con su sonido post hardcore, al cual le han añadido ritmos afrocaribeños.

Todo bailarlo es como una pelota que se ha ido empapando de nuevos sonidos. Viviendo en Estados Unidos hemos apreciado mucha música que se escuchaba en las calles y en las casas de nuestras familias venezolanas. Buscamos en la nostalgia para dar con nuestras raíces. Eso nos ha dado un sentimiento de hogar, algo increíble. Acogimos mucha música de nuestra región, donde se mezcló el folclor venezolano con los ritmos afro caribeños y los rituales cubanos.

Por esa razón surgió La Orquesta Abajo Cadenas, integrada por músicos latinos radicando en Estados Unidos, quienes complementan el concepto de Todo bailarlo.

Esto nació por la amistad y porque disfrutamos hacer música juntos. Con la cuarentena, entre puros panas armamos lo que es La Orquesta Abajo Cadenas, una idea que siempre salía en nuestras conversaciones. Zeta es una banda que la mitad de su vida ha migrado de un sitio  a otro (pasábamos la mayor parte del tiempo en una camioneta) y el sueño de hacer música con los panas fue algo que la pandemia nos permitió concretar.

 

Al escuchar “El canto de la victoria” pensé en Rubén Blades, quien haciendo música para bailar, al mismo tiempo habla de lucha y resistencia.

Para “El canto de la victoria” nos inspiramos en el despertar que se da a través de la música. Recuerdo que me conmovió mucho ver las protestas de Chile, a toda la gente cantando “El baile de los que sobran”, de Los Prisioneros. Fue impresionante cómo esa canción pudo abstraer una realidad, la cual al mismo tiempo era alegre y triste.

Dentro de las colaboraciones que hay en Todo bailarlo destacan las de Adrían Terrazas-González, ex saxofonista de The Mars Volta, y la de Brok Mende, ex ingeniero de Audiotree.

A Adrián lo conocimos fortuitamente tras una entrevista para la revista Juguete Rabioso, conversamos desde mi Instagram, nos decía que estaría bien hacer algo en el futuro y nuestra respuesta fue: el futuro es ahora. Sobre Brok, hicimos una sesión, preparamos unas arepas y meses después lo contactamos para grabar unas cuantas canciones. Terminamos haciendo Mochima (2019), el antecedente para explorar en los sonidos que hay en Todo bailarlo.

¿Podrían hoy día mirar hacia nuevos horizontes y no únicamente desenvolverse en la escena hardcore DIY?

Ahora tenemos un sonido más complaciente, pero la verdad no hemos pensado mucho en eso. Quién sabe cuándo volveremos a tocar en vivo como lo hacíamos antes. Sin embargo, Todo bailarlo ha sido algo refrescante. Somos una banda que muy pronto cumplirá 18 años de vida y todo esto es un alivio.

Por último. “Zeta, pura magia infinita con sabor”: así se definen actualmente.

Suena un poquito cursi, pero Zeta es una vaina mágica, nos da un mapa en blanco para explorar y llegar a nuevos sitios. Por eso agregamos “con sabor”, porque es homenajear al fuego que nos mantiene encendidos como latinos. Seguimos tocando duro, pero con sabor.