Esto parecería un auténtico despropósito, porque de entrada no me gusta el emo y esta banda de Connecticut resulta uno de sus representantes más resistentes, pues llevan en marcha desde el 2009 y contando.

TXT:: Juan Carlos Hidalgo

Luego habría que considerar que hacerse llamar The World Is a Beautiful Place & I Am No Longer Afraid to Die es algo de lo más azotado; entonces uno no sabe si reír o llorar al escuchar el nombre. He encontrado periodistas a los que les parece casi el mejor apelativo artístico de la historia y también a los que les parece una mala broma.

El hecho es que ya llegan a su cuarto álbum y es precisamente Illusory Walls el motivo de dedicarles un texto. A su favor habría que consignar de entrada que está editado por Epitaph Records, uno de los grandes sellos punketos de la historia (con el respaldo de Rancid) y ello resulta significativo. Aunque hay que señalar que su fuente de inspiración principal es un videojuego llamado Dark Souls, y en lo personal este tipo de entretenimiento no me despierta el menor interés.

Casi que habría elementos para que merecieran mi total desprecio, pero resulta que aquí lo que importa es la música, y ellos tomaron la decisión de separarse un tanto de la parte emo y dejarse llevar por el math rock y ello es lo que cambia radicalmente las cosas.

The World Is a Beautiful Place & I Am No Longer Afraid to Die no han hecho con Illusory Walls un disco absolutamente redondo, pero cuando dan en el blanco sus canciones resultan ser como una manada de elefantes arremetiendo con furia; se les ha dado bien desatar una tormenta eléctrica con sus guitarras y ello queda claro desde “Afraid to die”, que comienza con algo de calma, pero de repente estalla y aquello emana distorsión y belleza.

Con “Queen Sophie for president” bordean entre el shoegaze y el indie, y sobresale el canto de Katie Dvorak, quien también toca el teclado.  Para que de inmediato venga otra andanada vertiginosa a través de “Invading the world of the guilty as a spirit of vengeance”, que también está inspirada en Dark Souls. A propósito de este tema tan contundente, David F.Bello, guitarra y voz, comenta que además del videojuego, el trasfondo de la pieza es cuestionar el dominio de las grandes corporaciones sobre todos los aspectos de nuestras vidas.

El sucesor de Always Foreign (2017) es un disco adrenalínico y que evidencia sus habilidades como instrumentistas. Illusory Walls tiene unos cuántos tropezones -algo muy evidente en “Trouble”-, pero se percibe en el resto una forma furiosa de energía sublimada, como “Died in the prisión of the holy office”, que aprovecha ser una rola larga para mostrar todas las posibilidades tanto de acelerar  el ritmo como de buscar otras texturas.

A fin de cuentas, a The World Is a Beautiful Place & I Am No Longer Afraid puedo perdonarles el nombre; hoy trascienden al emo y le dan mayor contundencia a sus composiciones. Se acercan incluso al metal para tomar de él la fibra que les hacía falta; por fortuna, se llenaron de una tremenda energía rockera y dosificaron el lloriqueo lo más posible.