Elsa y Elmar está lista para presentarse en El Plaza el próximo 30 de noviembre. La ocasión lo amerita pues la artista colombiana hace unos semanas publicó su segundo disco de estudio Eres Diamante. Tuvieron que pasar varios sencillos y sus respectivos videos para que los fans pudieran escuchar el álbum en su totalidad.

A propósito de Eres Diamante, y de su largo proceso de creación, me encontré con ella para platicar. Entre líneas, jugamos con la idea de una Elsa y Elmar en vías de volverse, por supuesto, un diamante.

Txt: Aldo Mejía

Marvin: ¿Cuánto tiempo te tomó escribir las canciones de Eres Diamante?

Elsa y Elmar: Me tomó tres años en total. Pasé uno madurando la mitad de las canciones y dos grabándolo. En el proceso hice canciones que me costaron porque fui incapaz de dejarlas a medias. Tenía 16 canciones y escogimos las que tenían más potencial.

Supuestamente, lo íbamos a grabar en tres meses. Soy muy impaciente, muy disciplinada, y aquí no pude tener nada rápido. Al final lo solté y me tocó relajarme.

Marvin: ¿Grabaste Eres Diamante en un estudio en particular?

Elsa y Elmar: En Octaedro, el estudio de Mateo Lewis, el productor, en San Francisco; en Los Ángeles grabamos baterías con el baterista de Father John Misty, Daniel Bailey; en Los Cabos, en el Ganso, las voces; y Fantasy Studios en Berkley, todos los órganos y vientos, lo acústico vintage.

Me gusta pensar que cada persona que mete su mano en lo que hago trae un mundo y no hay manera de que no influya. A diferencia de Rey en el que trabajamos Mateo y yo solos, esta vez quise traer tantas personas como fuera posible.

Elsa se muestra contenta con el resultado y me dice convencida que no teme a las críticas ni a los comentarios cuando éstos tienen algo que aportar. Al contrario, pasa de los aduladores o de quienes le aseguran que todo lo que hace está bien.

Cuando le pregunto acerca de la chispa que detonó este disco, me dice que estaba buscando hacer algo fresco, minimalista y no tomarse tan en serio, aunque, acepta, hay canciones que le quedaron densas. “Es que pensé, arma el drama, pero ponle baile y pásala bien. Quería un disco que te hiciera sentir y sentirte bien, al mismo tiempo“, asegura.

Sin embargo, también le resultó en una prueba a Elsa y Elmar la publicación de este disco pues fue el medio por el cual superó una crisis personal.

Elsa y Elmar: Le huí al nombre del disco, no quería que se llamara Eres Diamante porque me parecía muy arriesgado ponerle la cara a lo que de verdad se trata el disco que es una crisis personal muy fuerte de la que salí. Sentía que era un cliché, y qué pereza.

Pero era una irresponsabilidad y poco honesto de mi parte, yo que hablo tanto de ser honesta. Y ni modo, es muy sentimental porque así nació. Eres Diamante es la segunda canción del álbum porque resume la forma en la que abordé el proceso del disco.

Marvin: Esta transmisión de fuerza y amor propio que planteas, ¿es un mensaje que te gustaría que llegara a tus fans, particularmente, a las mujeres?

Elsa y Elmar: Sí porque es algo que nadie me dijo: eres fuerte, vales la pena, sigue trabajando, vas bien; nadie me dio un reconocimiento que necesitaba dármelo yo. Así que creo que si a alguien le sirve esto, voy a ser la más feliz.

Marvin: Un diamante, antes de considerarse tal pasa por un proceso larguísimo, ¿qué tan cerca te sientes de ser un diamante?

Elsa y Elmar: Apenas estoy tomando forma, se sabe que es diamante, pero hay que trabajarlo un poco más; hoy ya sé que si me meten al fuego duro, no me va a pasar nada, ya hay un potencial.

Cuando le pregunto qué ha pasado desde la publicación de Rey (2015), su disco debut, Elsa no teme aceptar que entonces tenía mucho más que aprender. “Acababa de terminar la universidad y era muy ingenua. En mí manera de ver el arte, la industria, los procesos artísticos y a mí; tenía mucha presión con el resultado”, me dice como buscando en el recuerdo.

Además, tuvo que vivir el rechazo. “Se lo llevé a todas las disqueras y ninguna lo quiso. Es duro, lloraba; me enfrenté con el no que valida la música.

Marvin: ¿Fue difícil encontrar la reafirmación de que tu proyecto vale la pena?

Elsa y Elmar: Es que yo nunca he tenido un plan B, jamás. Por un lado estaba muerta de miedo y destrozada, y en la cabeza me decía que no era buena porque ninguna disquera me quería. Pero estaba la fuerza y el apoyo de mis amigos que me abrían espacios. Spotify me apoyó muchísimo. Los mismo que medios alternativos, como Marvin o LifeBoxset, cuando sientes validación por otro lado, enfócate en los que te abren las puertas.

Para Elsa, la música es su gran lección de vida, pues en los otros aspectos no ha tenido que preocuparse. “No me la han dado fácil, por eso fue gratificante ver en el Lunario a las diez personas que me acompañaron en un Pasagüero, literal.

Claro que sucede algo dentro de ti cuando ves a diez personas en un lugar para doscientas, pero no hay excusa para cantar y dar un buen show. En el Lunario yo no me podía poner a pensar en lo que estaba pasando porque me ponía a llorar. Entonces es un agradecimiento profundo.

“Sobre todo porque me esperaron tanto tiempo, desde el Lunario estaba, ‘ya va a salir el nuevo disco, ya casi’, lo cual no pasó”, dice mientras se ríe divertida.

En el álbum se percibe una evolución musical, amén del proceso que reveló nuestra plática. Sobre el escenario ha mejorado conforme se siente cómoda con su cuerpo, con ser latina y se mujer.

Elsa y Elmar: Me clavé mucho con Selena cuando empecé este disco, en cómo bailaba, y luego en Solange, que es un baile más contemporáneo, distinto al mío, pero su proyección física me inspiró, igual que St. Vincent a quien vie en Boston y se basaba mucho en coreografías.

En ese camino hacia sentirse cómoda, tuvo que sortear la prueba de hacerle un video al sencillo Eres Diamante. Canción que redondea la idea que permea todo el álbum y se planteó darle la vuelta con una gran historia, pero no pudo.

Elsa y Elmar: Es el video que más preproducción ha tenido, fueron tres meses; todavía estaba haciendo Ojos Noche cuando empecé a idear éste. Me iba a ir por la historia de persona trans o alguien que tuvo que trabajar su físico para que refleje quien es. Lo platiqué con Gil, de Fuerzas Básicas, y no llegamos a una idea concreta.

Así que nos fuimos con Elsa cantando y ya. Porque es la canción firma del álbum. Pasó de ser una historia con personajes a dos momentos, uno muy íntimo y otro más glamuroso, que es la metáfora de que si te sientes bien adentro se refleja afuera.

Porque a veces menos es más y no hay vestuario ni escenografía que logre transmitir lo que un artista quiere. Ahí llegué, y me tomó tres meses. Ponle la cara a tu canción y siéntela, nada va a llamar más la atención. No me pude esconder por más que quise.

Cuando le pregunto a Elsa por sus planes a futuro se escucha decidida a seguir en este camino por mucho tiempo, y me adelanta que ya tiene planes para un siguiente disco. “Me siento muy feliz y ya quiero ponerme a hacer nueva música porque aprendí muchísimo. Creo que cada disco abre la puerta para el próximo, es como ‘¡claro!, ya aprendí’.

Esto quiere decir que es trabajo para tres añitos más. Pero siempre me recuerdo que nadie me está obligando a nada y que el día que ya no quiera seguir aquí me puedo ir al campo a hacer cerámica”, concluye con una bella sonrisa.

Elsa y Elmar se ve convencida del trayecto hasta el momento y ahora le toca emprender la gira oficial de este nuevo disco. En Ciudad de México nos tocará verla el 30 de noviembre.

Quizá, cuando se pare frente a sus fans en El Plaza, éstos no distingan otra cosa que un diamante.

El sa y Elmar en El Plaza Condesa, 30 de noviembre.