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Jason Andrew Pierce, mejor conocido como J Spaceman, es el músico británico detrás de entidades como Spacemen 3 y mucho más reconocidamente, Spiritualized, banda fundamental de la que recién se anunció como primer headliner de la edición 2019 del Festival NRMAL, en la CDMX.

Jason inició su carrera con “los Spacemen”, al lado de Pete Kember: un combo en el que exploraban el drone, noise rock y generaron su propia versión de la psicodelia desde 1982, pero fue al filo de los años ‘90 cuando simplificó esas paredes de distorsión y se fue hacia un terreno del rock, igual de psicodélico pero mucho más melódico, tocando shoegaze, jazz y blues, aprovechando las posibilidades de las orquestas y las voces corales, todo bajo el nombre de Spiritualized.

Desde entonces y hasta la fecha, no ha dejado de estar activo. Con siete álbumes de estudio y uno fechado para lanzarse este 7 de septiembre de título And Nothing Hurt, en su discografía culmina Ladies and Gentlemen, We Are Floating In Space, que es considerado uno de los mejores discos de 1997.

Spiritualized. And Nothing Hurt. Fat Possum Records 2018

Además, nunca dejó de tocar en vivo ni de reinventar su sonido, colaborar para cine, incorporar nuevos músicos y hasta un conjunto de gospel, e incluso, dar algunos conciertos a beneficio de caridades, como la causa palestina.
A continuación, una breve charla con Jason Pierce, cantante y líder de Spiritualized:

Pensamos que cambiaste mucho tu enfoque desde la época de Spacemen 3 hacia Spiritualized. ¿Podrías contarnos un poco de esto?
Claro. Creo que no quería cubrir únicamente ese tipo de sonido ni quedarme en lo que estaba haciendo ahí. Frecuentemente, como músicos, tenemos un punto en el que hay una búsqueda. Y lo veo más ahora que he hecho otros discos completamente diferentes. Creo que al final recae en un tema de empujar límites y fronteras, en otras palabras, disolver tus propios límites. Yo sé que amaba eso pero también sabía que amaba el rock y que quería fluir hacia otras canciones.
¿Conservas alguna relación con Pete Kember? Es curioso que comparten exactamente el mismo cumpleaños, como si fuese una especie de coincidencia cósmica.
No… Sí hay una coincidencia pero también quizá lo comparto con otras 300,000 de personas… [risas]
Recordamos tu concierto anterior en la Ciudad de México. ¿Fue la primera vez que tocaste por aquí?
Sí… Fue la primera vez y honestamente fue una experiencia increíble. Parecía que llevábamos “unos treinta y cinco años” esperando a que hubiera una invitación. Al final sucedió y me sorprendió la conexión con la audiencia, además del hermosísimo lugar a donde nos invitaron: yo pensaba que al nunca haber ido, sería algo más pequeño y al llegar fue muy significativo. Estaba realmente poco preparado para algo así, pero fue algo sorprendente al final.
Tu show en vivo parecía una hermosa combinación entre rock cósmico y shoegaze pero también soul y gospel. ¿Hiciste un esfuerzo para tener esa transición hacia el gospel?
Más que un esfuerzo, se fue dando y no se sintió tanto como algo difícil. Spacemen 3 era un poco más difícil y aún tengo ese sentimiento de querer que algo suene de cierta manera. Pero en Spiritualized fue más fácil llegar a lo que buscaba, porque siempre fue algo que me gustó y por lo tanto fluyó. Siento que se dio de forma un poco más rápida y espontánea porque yo quería hacer ese otro tipo de música. Siempre había estaba interesado en el soul así que podría decir que se dio de forma más natural.
¿Dirías que hubo un punto en específico que te inspiró a ir en esa dirección?
Sí: probablemente el salir de Spacemen 3. Yo creo que ese fue el punto que definió mi trabajo. Al terminar ahí, fue el momento de tomar mi propio camino. Había algo entre lo que yo quería, algo de lo que Pete quería, que era completamente otra dinámica, entonces creo que de ahí desembocó el poder armar algo completamente diferente. Yo tenía ese sentimiento de poder explorar algo más.
Siempre has tenido espacio para colaboraciones. ¿Puedes contarnos como fue trabajar con Harmony Korine?
Harmony Korine es una de las personas más locas que he conocido en toda mi vida. Pero tuvo mucho sentido colaborar [con él] porque no había que explicar un “porqué” ni un “cómo” de lo que estábamos haciendo. Lo increíble de trabajar así es que hubo una libertad muy particular, en la que no se tenía que justificar las cosas y simplemente eran, a diferencia de otros proyectos. Eso dio lugar a algo especial, muy auténtico.
Platícanos respecto a la improvisación o músicos de jazz. ¿Sigues haciendo jams de vez en cuando o trabajas con estructuras?
Un poco. Aunque mi banda tiene algo de jazz, es casi completamente “no jam” en el sentido de que trabajamos canciones armadas; aunque siempre hay un poquito de improvisación -y eso me gusta mucho, particularmente en vivo-, ésta siempre circunda y va alrededor de la esencia de las rolas. No digo que no esté a favor de la improvisación, siempre da algunos resultados pero en el caso de Spiritualized, hay una forma de fondo.
En 2016, se habló mucho de un nuevo álbum, pero luego en 2017 vino la fiebre de los 20 años de Ladies And Gentlemen… y se disipó un poco. ¿Podrías contarnos de tu nuevo disco?
He estado trabajando mucho en él desde hace un tiempo… Al menos por unos dos años y de pronto se salió un poco de control. Puse una fecha en la que quería terminarlo, pero al final no he podido aún: pasé seis meses trabajando con una big band y luego he perdido un poco el progreso, pero ahí va. Para mí un disco, es demasiado importante y al final siento que sólo tengo una oportunidad de decir algo con él;  y que realmente exprese lo que quiero que exprese. Es algo que no puedo cambiar después de que sea lanzado.
Todo esto es muy importante para mi. Un proceso trascendente. De pronto, ha pasado que veo muchas bandas que están sacando la mayor cantidad de discos posible y lo más rápido que pueden, únicamente para salir de gira y eso para mi no es tan positivo para el arte. Pienso que el proceso es mucho más profundo y que hay más que eso.

Se te percibe como alguien que ha superado tiempos verdaderamente difíciles. México aún atraviesa una situación complicada, tras un terremoto y una crisis política grave pero una gran parte de la nueva generación busca sobreponerse. ¿Podrías compartir algún consejo?
Uff, ¡qué más quisiera! Ojalá yo pudiera dar más y hacer una gran diferencia con la música, pero [en estos casos] hay que ir más allá. Por más que amo la música, yo creo que es algo increíble que encapsula momentos en el tiempo. Eso es algo que puede hacer el rock n’ roll, pero al final el luchar contra otros temas va más allá y hay que empujar aún más allá de la música, aunque a veces puede ser a través de ella. Toda crisis da lugar a otras inspiraciones.
Por último, sabemos que en algún momento diste conciertos de caridad a beneficio de los niños palestinos. ¿Consideras que es importante que los artistas tomen este tipo de acciones ahora?

Sí, definitivamente creo que es importante hacer esa labor. Creo que es complicado unir temas políticos con la música pero sin duda es importante y en ocasiones se puede lograr, en ese caso pude inspirar una pequeña diferencia, así como seguramente ahora muchos jóvenes pueden hacer varias más.
Jason, ¡gracias por tu tiempo!
Gracias a ustedes. Agradezco la paciencia con el nuevo álbum de Spiritualized…

 

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