A inicios de 2020 comenzó a circular por whatsapp un audio en donde un promotor argentino le comentaba a otro que se cancelarían todos los festivales y no volvería a haber uno hasta el segundo semestre de 2021, lo cual puso a temblar a la mayoría de los que nos dedicamos a la música. En aquellos inicios la gran mayoría pensamos que exageraba pero con el tiempo fuimos viendo que la profecía se iba volviendo real. El nostradamus pandémico era José Palazzo, director del festival argentino Cosquín Rock, a quien conocí en la feria neoyorquina LAMC hace algunos años.

Decidí ponerme en contacto con José para que me presente a su bruja. Fuera de la broma, quise entender qué había detrás de sus declaraciones pasadas y preguntarle entonces qué tan negro ve el panorama. Mi entrevistado dirige desde la ciudad de Córdoba tres empresas relacionadas a la música y ha realizado en su ciudad conciertos de artistas como Madonna y Paul McCartney. Hablamos de la crisis, le pandemia, como ha logrado internacionalizar tanto su festival y las particularidades de ser promotor musical fuera de la capital de un país que centraliza todo lo que sucede en Buenos Aires.

EL PROFETA

Al inicio de la pandemia comenzó a circular un mensaje tuyo por whatsapp donde decías que hasta segundo semestre de 2021 no habría festivales. ¿Cómo llegaste a esa prematura conclusión?

Mi impresión fue sobre lo que sucedía en España, y luego pensando en las compañías americanas, que reprogramarían sus actividades para Europa para el verano de 2021, y entonces recién verían de visitar Latinoamérica acabando el verano europeo. Por último, sin una vacuna, no me imaginaba cincuenta mil personas juntas en un sitio, ni un festival rentable con diez mil personas. Es más, creo que pronto anunciarán todos que se van para esas fechas. Lollapalooza Chile y Argentina, Estéreo Picnic y los demás (N.D.A.: la entrevista se hizo hace 2 semanas y hoy están anunciados estos cambios).

Y siento que no me equivoqué. Por supuesto, la verdad duele. Como dice mi psicólogo, hay que vivir ese dolor. Para nosotros y las miles de familias que viven de que se haga el festival es muy duro hacer un comentario como este, pero es algo que no podemos modificar. Ese audio se lo envié a un amigo, y se viralizó. Pero por lo visto, pasado el tiempo puedo decir que sí sucedió.

Lee el artículo con Phillippe Siegenthaler, programador de Estéreo Picnic, para #lalamparadelladino

 

Habrá que ofrecer dos paquetes festivaleros, con o sin vacuna…

Será muy especial todo lo que va a suceder. Desgraciadamente el mayor problema es la incertidumbre. Si se hubiera accidentado un músico, podríamos saber que en unos meses estará otra vez listo para dar un show. Pero este bicho ha superado nuestra capacidad de sorpresa día a día. Y del otro lado, aunque hayamos hecho uno de los festivales más grandes de Latinoamérica vía streaming, no es un recurso que pueda mantener la estructura. El streaming da trabajo a los músicos para que cobren (mucho menos que antes) y puedan pagarle algo a su staff.

 

¿En qué posición sientes al sector musical argentino en comparación a otros sectores productivos del país?

La música en vivo en Argentina se ha logrado visualizar. Está en el radar de la política de municipios y provincias. Pero no nos olvidemos de que esto es un encuentro entre pobres. Los estados dejaron de facturar. La gente dejó de pagar impuestos y tasas. Nos hemos reunido con la municipalidad de Córdoba hace poco y nos eximió de pagar el impuesto inmobiliario. Los otros impuestos ya no los estamos pagando porque no estamos haciendo nada.

El sector del transporte lo usaban ciento cuarenta mil personas al día y ahora son cuarenta mil, por la pandemia. Imagino que en todos los países será lo mismo. Es lógico que sectores que parecen menos vulnerables, como el nuestro, se vean relegados. Pero no pierdo la esperanza de que los gobiernos atenderán nuestra situación particular. No creo que les guste que todos los sitios donde sucede la cultura terminen siendo bodegas o sitios de estacionamiento.

UN PAÍS CENTRALIZADO

¿Cómo es hacer la música desde Córdoba, cuando casi siempre todo se ha concentrado en Buenos Aires?

No casi siempre. Siempre. Incluso ahora. Somos el país más centralizado de Latinoamérica. Democrático federal dice nuestra constitución sin embargo todo sucede en Buenos Aires, y no por decisión del gobierno, sino porque siempre ha sido así. El interior del país es muy duro, muy difícil ser un empresario exitoso desde aquí. Pero aún así hemos generado uno de los festivales más grandes del país en Córdoba. Nuestra provincia tiene una tradición festivalera. Y esa tradición nos ha permitido exportar nuestro festival al mundo después de veinte años.

También hemos logrado transformar a Córdoba a través de varios shows como Madonna, Paul McCartney ó Guns ‘n’ Roses, que han llenado estadios, ganado volumen y trabajo. Eso nos permitió generar un expertise y hoy trabajamos desde Córdoba hacia el mundo para exportar música. Fuera de esto debo decirte que el cuarteto, género musical popular de origen cordobés, genera más de setenta millones de dólares al año en venta de tickets, y que tiene actividad de martes a domingo.

Cuéntame sobre tus actividades y sobre Córdoba…

Córdoba tiene una tradición de festivales muy importante. El de folklore lleva 60 años. También tenemos uno de doma, el de las colectividades, y el Cosquín Rock que lleva 20 años. Pero el cuarteto, que se parece a la tarantela italiana acercándose a la cumbia, es una industria con un atractivo muy importante. La Mona Jimenez congrega mucha gente. El género vende tickets muy económicos pero en gran cantidad. Y la provincia tiene una geografía con sierras cercanas a la capital de la provincia, donde se realizan los festivales.

¿Y sobre tus actividades?

Tenemos tres compañías. En vivo producciones realiza Cosquín Rock, las giras de Charly García, Don Osvaldo y La Renga, todo fuera de Córdoba. El Cosquín Rock se realiza en muchos países. Esta misma compañía también produce espectáculos grandes de cualquier género, en Córdoba. Concierto talento es la segunda, que realiza activaciones de marcas o actividades especiales, y hemos trabajado con el Rally durante muchos años llevando a cabo los campamentos durante la competencia. En esos años generamos mucho expertise.

Y la tercer empresa se llama Cultura Club y tiene la explotación de la concesión de la Plaza de la Música. Ese sitio era una sala de eventos que se vino abajo, lo reconstruimos y transformamos, dándole valor. Hoy funcionan allí un venue de seis mil personas, el Instituto de Cultura Contemporánea y un mercadito con once restaurantes que lleva el mismo nombre que tenía a inicios de mil novecientos, llamado Mercado Alberdi. Ahora estamos terminando de construir el teatro para completar la propuesta.

A CONQUISTAR EL MUNDO

¿En qué momento decidieron que Cosquín Rock tenía que volverse internacional y como fue el proceso?

En 2017 lo hicimos por primera vez en Guadalajara, México. El nacimiento de la internacionalización lo despertó Jorge Toro, de Chile, quien nos propuso llevar el festival a su país en 2011. Antes, habíamos hecho algunas actividades internacionales, pero recién cuando pasó lo de Guadalajara se hizo en forma. Tuvimos apoyos de Turismo de la Nación, entes regionales, la alcaldía de Guadalajara y el gobierno de Jalisco. Eso permitió que pudiéramos llevarlo adelante. Al día de hoy hemos realizado cuatro ediciones en México y otras en Bolivia, Perú, Uruguay y Paraguay, por ejemplo.

¿Cuánto público llega a sus festivales?

Varía mucho. Hemos alcanzado a tener veinte mil personas, dependiendo el año y país. Hemos tenido experiencias muy interesantes.

FOTO: Gustavo Fernando Durán

¿Cómo se está llevando la cuarentena en Córdoba?

Aquí ya está todo abierto. Las reuniones familiares siguen restringidas pero el resto ya está todo funcionando, pero con protocolos de seguridad. Lo que está trabando la circulación es tener las fronteras cerradas hasta entre provincias, por lo que no pueden venir de Buenos Aires a Córdoba, por ejemplo. Eso hace inviables los espectáculos y el turismo.

¿Y de contagios?

Tenemos un promedio muy bajo de contagios. El total provincial no llega a ciento cincuenta fallecidos desde que comenzó la pandemia, o sea, nada. Nuestra tasa de contagio es muy baja.

EL FESTIVAL VIRTUAL

Y hablando del Cosquín Rock digital. ¿Cómo fue la experiencia?

Superó todas las expectativas. Nunca pensamos en que podríamos construir en cuatro meses una de las plataformas digitales para conciertos más ambiciosas del país. Te permitía ver varios conciertos con cinco cámaras, chat, geolocalización para sponsors y venta de tickets a través de siete empresas diferentes, según tu país, todo en simultáneo. Además tuvimos un line up muy completo que transmitió desde distintas partes de Latinoamérica, con 13 países participantes. Fue una superación para nosotros mismos. Llegaron casi ciento cuarenta mil personas entre los dos días.

¿Fue rentable a nivel económico? ¿Lo ves viable a futuro?

No. Siempre fue planteada como un soporte virtual de reproducción de los shows presenciales. Desde allí podremos transmitir lo que pase en cualquier edición que hagamos de nuestro festival en cualquier país. Ahí si vemos un futuro porque el público podrá elegir si quiere verlo allí. Hoy estamos forzados a hacerlo de esta forma aunque el público no está del todo feliz con el formato. La peregrinación hacia el lugar y vivir el festival es lo importante para muchos de ellos. Hay gente que conoció a su esposa en el festival…

Recomiéndame 3 artistas…

 Wos, Louta y Los mentidores del blues (donde yo toco).

La pregunta ya clásica de esta columna. ¿Qué día regresarán los shows al 100% de capacidad en Córdoba?

Mediados de Julio de 2021 estaremos publicando nuestro primer sold out.