The Rolling Stones finalmente le devolvió los derechos de “Bitter Sweet Symphony” a The Verve tras 22 años de procesos jurídicos.

La historia de este pleito es la siguiente:

Los emblemáticos arreglos sinfónicos que hicieron de “Bitter Sweet Symphony” un clásico de todos los tiempos ya anteriormente habían sido empleados por sus Satánicas Majestades en una versión en vivo de su canción “The Last Time”.

Ante esta situación, el manager de los Stones, Allan Klein demandó a The Verve por plagio. De esta manera, Mick Jagger y compañía ganaron el ridículo acuerdo de quedarse con el 100% de las regalías de “Bitter Sweet Simphony”.

Dos décadas más tarde, y después de una serie de peticiones por parte del manager de The Verve, Jagger finalmente ha acordado devolverle a la banda comandada por Richard Ascroft los derechos de la canción.

El anuncio se hizo público el día de hoy a través de las páginas redes de The Verve.

Tarde pero seguro.