#SangreDeMetal

No parece, pero Meshuggah debutó discográficamente hace ya casi 30 años. No parece pero, a pesar de la complejidad de su música, misma que aliena a las grandes masas, se ha convertido en una de las hélices importantes en los motores del metal extremo del nuevo milenio. E igualmente no parece, porque su nombre no compite contra las grandes y clásicos ni contra los de moda, pero es una de esas bandas que han mantenido vivo al género extremo del rock. Es decir, el impacto de estos suecos es mucho más tangible de lo que una mirada somera podría indicar.

Actualmente es poco probable encontrar una banda que eluda la categorización, y Meshuggah no es la excepción. Los han llamado metal extremo, metal progresivo y Avant garde metal y todo para poder meterlos en la mente compartimentada del consumidor como una etiqueta, aunque no siempre les quede. Y lo que ellos hacen, de acuerdo con el guitarrista Marten Hagstrom, es simplemente retarse a si mismos. El proceso de composición es uno de colaboración. Todos aportan ideas, graban lo que componen y cuando tienen sesiones de grabación lo analizan entre todos y comienzan a crear sus canciones.

Así han pasado 28 años de que grabaron su disco debut, una cantidad de años que Hagstrom nunca imaginó: “Nunca se me ocurrió que lograríamos mantenernos por tantos años, no era una meta tampoco, somos amigos que se juntan a tocar y por suerte lo podemos hacer todavía. Lo interesante en este tiempo es que hemos logrado que la gente sepa de nosotros. A muchos no les gusta lo que hacemos, les provocamos dolores de cabeza, pero saben que existimos. Y justo por eso es que creíamos que no duraríamos tanto, porque la música es rara, digamos. Pero mira, aquí seguimos”. Y con gran éxito, habría que añadir.

Meshuggah es una banda de Suecia, y hay tantas que han salido de ahí y que han establecido sus nombres como elementales para el metal que parece obligado preguntarle como es la escena local. “Bueno, hay muchas bandas que han logrado grandes cosas, que convocan enormes audiencias, ahí están Opeth, Sabaton, Ghost, Hammerfall. Si he notado que la gente llega a creer que todo los suecos tocamos en una banda de metal, pero en realidad es un país pequeño en el que afortunadamente muchas bandas han logrado cosas importantes, pero no es tan fácil. La escena es sólida, sí, pero en realidad es pequeña. Fuera de esos grandes nombres, e igual pasa en Noruega y Finlandia por ejemplo, las bandas tienen que trabajar mucho para abrirse camino”.

El regreso a México del quinteto ganador de premios como Loudwire Music Awards, Metal Hammer Golden Gods Awards y Decibel Magazine Awards se dará en el marco del Domination fest, uno que promete una audiencia de varias decenas de miles de personas. Al respecto, Hagstrom reflexiona y comenta que personalmente, su concierto ideal es en lugares de 1500 personas, sobre todo cuando se llenan. “Tienes chance de ver de cerca a la gente, sentir sus reacciones hacia tu música. Además, en esos casos los carteles suelen ser de dos o tres bandas lo cual significa que no tendrás prisa de nada, que podrás hacer tu soundcheck con calma. Los festivales te permiten tocar para 40 mil personas, pero probablemente la mitad de esos están ahí porque esperan a la banda que sigue después de ti y no se van a emocionar. Sin embargo, dicho lo anterior, también debo reconocer que la adrenalina de tocar para audiencias enormes es muy interesante, es un reto distinto”.

En relación a esa constante queja de algunas bandas, sobre todo estadounidenses, que dicen que la industria del disco está muerta, el guitarrista concuerda, pero no se queja. “Sí, es cierto que no se puede vivir de vender discos. Y supongo que eso afecta a bandas mucho más grandes que de verdad tenían un ingreso importante por sus discos, pero también son pocas. Lo que tienes que hacer es salir y tocar en vivo y entender que difícilmente vas a vivir cómodamente de la música. Incluso para nosotros en Suecia es más complicado que en otros países por los altos impuestos que se pagan. Los tiempos cambian y debes ajustarte, nosotros mejor no nos quejamos, tratamos de hacer lo nuestro lo mejor que podemos. Si no estás a gusto mejor te retiras, tampoco es que exista una ley que diga que debes hacer dinero de la música; si lo haces bien, pero si no, lo que te mantiene es el amor a lo que haces”.

Por lo pronto, dice Hagstrom, Meshuggah tiene planeado meterse al estudio a comenzar con las sesiones de composición de un nuevo disco en los tiempos entre giras, pero cree que no habrá música nueva hasta 2020 o quizás incluso 2021. En estos casi 30 años de carrera, la banda ha editado ocho discos de larga duración. Todos ellos han entrado al Top 100 de las listas de Suecia, Finlandia, Alemania, Suiza y Francia (varios incluso al Top 10), mientras que el Billboard 200 han entrado sus cinco más recientes, con dos alcanzando el Top 20. Nada mal para una banda famosa por sus polirritmos, riffs sincopados y tempos variantes.

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