Machismo: conjunto de leyes, normas, actitudes y rasgos socioculturales del hombre cuya finalidad, explícita y/o implícita, ha sido y es producir, mantener y perpetuar la opresión y sumisión de la mujer a todos los niveles: sexual, procreativo, laboral y afectivo.

– Victoria Sau (Diccionario ideológico feminista)

TXT:: Carlos Fuentes Ochoa

Así nos tocó vivir

Por desgracia vivimos en una sociedad machista y este machismo se percibe y ejerce en diferentes tipos de tecnologías a lo largo de su ciclo de vida, desde la mesa de diseño de algoritmos hasta la forma en las que las utilizamos, para muestra un botón: algunos algoritmos utilizados para generar imágenes humanas, suelen vestir a hombres con traje pero a mujeres con bikini.  En las redes sociodigitales hay un montón de violencia y en el marco del #8M, utilizo este espacio para hablar sobre la violencia vs las mujeres.

Es difícil definir violencia digital, es complejo entender qué es violencia para un individuo o grupo y más complejo aún entender las relaciones del individuo o el grupo con otros.  Este problema se mantiene en espacios sociodigitales, autores como David Wall agrupan diferentes comportamientos delictivos en espacios digitales (cibercriminalidad) en: 1) Ciberintrución, 2) Ciberengaño, 3) Ciberpornografía y 4) Ciberviolencia.  Esta última la describe como “el impacto que tienen las ciberactividades de otro(s) sobre un individuo o grupo político-social” continua Wall diciendo que “No obstante estas ciberactividades no tienen manifestación física directa, las víctimas sienten la violencia y pueden desarrollar cicatrices psicológicas en consecuencia” En pocas palabras, la violencia deja huella.

No somos todos (#NotAllMen)

Muchos hombres pensamos que nosotros no ejercemos (ciber)violencia contra nadie, mucho menos contra las mujeres, sin embargo, existen estudios que muestran datos interesantes como:

  • La tasa de acoso en línea casi se duplicó en una década, del 6% en 2000 al 11% en 2010. Las mujeres jóvenes representaron el 69% de las víctimas, un aumento con respecto al 2000, y tenían más probabilidades de informar que el incidente ocurrió en un sitio de redes sociales como Facebook.
  • Las mujeres jóvenes también son más propensas a sufrir violencia en las citas cibernéticas. En una encuesta centrada en la violencia en las relaciones entre 5,647 jóvenes, más del 25% de los participantes que estaban en una relación actual o reciente experimentaron una forma de victimización por abuso cibernético ese año, con tasas más altas entre las mujeres.

¿Será que, como hombres, hacemos cosas que para nosotros no parecen violentas? ¿será que, si sabemos de violencia, pero no lo queremos admitir?

Amigo, aguas con tus conductas

Platicando con un grupo de mujeres, me compartieron algunas experiencias donde han sentido violencia dentro de espacios sociodigitales, incluso me señalaron los nombres de algunos de estos comportamientos.  Para mis congéneres – los hombres que me leen – comparto algunos de estos:

  • Invasión de espacios e invalidación de experiencias: En hilos de Twitter, publicaciones en Facebook, Instagram, etc. en las que mujeres están compartiendo experiencias, suelen aparecer hombres señalando su relación con la experiencia. Por ejemplo, en fechas cercanas al #8M es común leer comentarios como “dónde está el día internacional del hombre”.  Si revisamos las búsquedas en Google, podemos ver que cerca al #8M del 2020, hay un aumento en la búsqueda “día internacional del hombre”.  También podemos ver la invalidación de temas terribles como el feminicidio cuando hombres comentan “a nosotros también nos matan”.machismo-8m-y-violencia-contra-las-mujeres-en-redes-sociodigitales
  • Piropos digitales u opinar sobre el físico de las mujeres: Cuando las mujeres suben fotografías de ellas en situaciones casuales y aparecen respuestas de hombres mencionando si les gustan o no o comentando sobre el físico de las que aparecen en la foto.
  • Sexting no solicitado: Esta me la nombraron como un clásico, una mujer conoce a un hombre, empiezan una conversación en WhatsApp y al poco tiempo, ¡BAM! de la nada, una dickpic.
  • Mansplaining: Cuando un hombre da una explicación no solicitada a una mujer.  Este comportamiento también es muy popular.  Un hilo con ejemplos de este tipo de conductas fue iniciado por la escritora / diseñadora Priscilla Kavanaugh quien preguntaba: “¿Cuál es la cosa más tonta que te han mansplaineado?”

Mansplaining Ejemplo

  • Packs / pornografía: El compartir imágenes íntimas sin consentimiento.
  • Stalkeo: Como lo define David Wall “el seguimiento persistente y el acoso de un individuo por parte de otro” el seguimiento persistente en redes sociales, envío frecuente de mensajes no deseados, etc.

Chale, si he ejercido violencia ¿cómo lo evito?

Mis amigas me dieron una práctica que bautizaron como “la regla de oro”: Si no te preguntan, no opines.  Hay que evitar protagonizar; si como hombres también nos afecta la violencia, como en el caso de “a los hombres también nos matan” pues hagamos algo, nuestro propio movimiento, demostración o marcha y no sólo hablemos de ellos cuando se hable de feminicidio.  Si no se nos pide una explicación, no hay que darla, evitemos caer en el mansplaining, aquí un diagrama de flujo al respecto:

machismo-8m-y-violencia-contra-las-mujeres-en-redes-sociodigitales

Finalmente, este #8M evita los piolines que felicitan a esos seres hermosos y de luz, como tu mamá, tu hermana o tus hijas.  El #8M conmemora la huelga de las camiseras de Nueva York, donde mujeres de la industria textil alzaron la voz frente a las terribles condiciones de trabajo para ellas en esa industria.  Un ejemplo de esas condiciones salió a la luz después del incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist, también en Nueva York, donde murieron 123 trabajadoras.  Recuerda, no está padre felicitar sobre la muerte de 123 mujeres y las miles que son víctimas de violencia año con año.