El conjunto mexico-canadiense Lolaa, liderado por las hermanas Lex Valentine (voz) y Nadia King (bajo), edita La marea (Arts & Crafts, 2021), su primer álbum en forma tras dos EP’S lanzados en 2017 y 2018. Con una particular mezcla y asimilación del synth-pop, el pop y la cultura mexicana, el dúo espera conectar con la audiencia latina de forma definitiva con un trabajo, que, de cierto modo, inaugura y sienta las bases para su futuro inmediato. Sobre ello y más charlamos con Valentine

TXT:: Joel Rodríguez

¿Cómo ha sido abrirse camino en la escena mezclando idiomas y diferentes referencias culturales?

Mi hermana y yo sostuvimos un proyecto indie rock durante 10 años, estábamos muy chavitas (16 años); ahora nos desahogamos con Lolaa, disfrutamos. Muchas bandas y artistas se atoran en el qué dirán, pero a nuestra edad eso ya no es importante. O sea, está chido si a la gente le gusta lo que hacemos, nos encanta conectar, pero tampoco es algo de lo que estemos muy al pendiente. 

¿Qué tal su experiencia en Canadá?

All éramos a única banda que hacía indie pop; teloneamos shows de Fobia y Monsieur Periné porque éramos lo único que había. Para nosotras, la meta era llegar a México, conectar con nuestra cultura, cantar en nuestro idioma de origen. Todo ha sido un proceso de conexión con nosotras mismas. Porque sí, nacimos en Canadá, vivimos muchos años allá, pero en realidad somos de raíces y sangre mexicanas. 

 

Comenzaron su andar fonográfico en 2017 con dos EP’s, la antesala de La marea. 

Nuestro primer EP fue en inglés; el segundo incluía exactamente las mismas canciones, pero en español. Esto nos hizo ver que conectábamos más con la audiencia latina. La vibra es muy diferente En los conciertos los latinos aprecian, te reconocen como uno de ellos. Después de eso no teníamos planes, pero nos dieron una beca en Canadá y así entramos al estudio. Literal, creamos el disco de nuestros sueños. Todo se dio en el momento, de forma natural.

Además, en La marea hay invitados especiales.

Sí, gente que admiramos. Tenemos a Crisia Regalado, de Sin Color, una banda de Los Ángeles. Me identifico con ella porque también ha batallado con eso de transitar entre el español y el inglés. Para “Mitad sombra, mitad luz” invitamos a Graham Wright, de Tokyo Police Club. También toca guitarras Liam Jagger, quien aportó un sonido muy ochentero. Todas estas personas abrieron nuevas ideas.

Jon Drew, productor de La marea, es conocido por su trabajo con Fucked Up y Tokyo Police Club.

Y la pasamos muy bien en el estudio. Jon viene de un mundo muy punk-rockero y eso fue un reto; sin embargo, a pesar de los antecedentes, todo se unificó. Definitivamente, este trabajo nos permite mostrar varias de nuestras facetas.

“Disco serenata” es una canción con justas dosis de la balada ochentera en español y el sonido más clásico de New Order. ¿Buscaban llegar a eso?

Escribí esa canción cuando terminé una relación en Canadá. Siempre he tratado de convertir las experiencias dolorosas en algo positivo. Todo esto me llevó a sacar lo mejor de mí y lo que he vivido, y hasta de mi familia, que fue de donde surgió la idea de una serenata, algo que no es usual en Canadá pero siempre consideré muy romántico. 

 

Queremos romper barreras con la idea de las serenatas, cambiar la perspectiva de que hay que cantarle a la mujer. ¿Por qué no cantarle a tu güey? A mí me influenció mucho la música de Daniela Romo, Camilo Sesto, Timbiriche y cosas por el estilo. Y me encanta la idea de alguien que puede ser muy vulnerable se abra al amor. Eso a mí siempre se me ha dificultado un chingo, la verdad. Para la canción, imaginé una relación estable, sana. Luego hicimos un video muy conceptual, con todos estos colores, inspiradas en la telenovela Agujetas de color de rosa.

Tuve oportunidad de escuchar el disco y “Shake my hand” me parece uno de sus mejores temas…

Va de la mano con “Bésame”. Nuestra intención con esto es resaltar contrastes, desde el idioma. “Shake my hand” es mi canción favorita del disco. La más tristona. Aunque me veas con brillantina siempre he tenido mi lado darks. Es un contraste entre mi hermana y yo: ella es dulce; a mí me encantan las canciones tristes.