Una selección de Toño Quintanar

Nacido en medio de la densa marginalidad que reinaba a lo largo de los distritos del norte de Nueva York durante la década de los setenta, el hip-hop se alza como un movimiento cultural y estético que, irremediablemente, se vería envuelto por una trascendencia irrevocable que continúa cosechando frutos hasta nuestros días.

Esta subcultura, que se encuentra compuesta por múltiples disciplinas que van, desde el formato musical, hasta las artes visuales, halla en la expresión insurrecta su principal motor creativo; mismo rasgo que se vuelve de vital importancia en un contexto donde la violencia y la desigualdad se distinguen como las condiciones sociales por excelencia.

A continuación, presentamos diez cintas que exploran, tanto momentos relevantes dentro de la escena del hip-hop, así como actitudes y conflictos callejeros que tienen una estrecha relación con la iconografía propia de esta corriente. [m]

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10. Boyz n the Hood. (John Singleton, 1991)

Cuba Gooding Jr y Ice Cube protagonizan este drama gangsteril donde un inspirado Joh Singleton indaga en el peligroso estilo de vida de las pandillas oriundas de Los Ángeles. Un trabajo que, por supuesto, plasma toda una variedad de situaciones criminales que son la principal materia creativa de innumerables M.C’ s.

9. House Party. (Reginald Hudlin, 1990)

Los muchachos de Kid’ n Play dan muestra de un humorismo ágilmente logrado en esta cinta donde el principal conflicto radica en la serie de peripecias que Kid debe de superar para poder asistir a la fiesta que Play dará en su casa. El producto final es un conjunto de hilarantes situaciones que se valen del clásico recurso de “todo pasa en una noche” para exacerbar sus delirantes proporciones.

8. Beat Street. (Stan Lathan, 1984).

Un grupo de amigos oriundos del Bronx se forjan en la naciente cultura del hip-hop, inquietud que da como resultado una muestra cabal de aquellas inclinaciones propositivas que son el verdadero corazón de dicho movimiento. El realizador Stan Lathan logra ensamblar un mosaico de intrigantes situaciones que ayudarían a que el mundo entero obtuviera una idea concreta acerca de qué representaba el hip-hop.

7. 8 Mile. (Cutis Hanson, 2002).

Difícilmente podíamos dejar fuera a esta cinta estelarizada por el rapero blanco más conocido del nuevo milenio. Un mensaje de superación frente a la adversidad y un puñado de legendarias secuencias (me refiero a las batallas de rap en el Shelter) hacen de esta pieza un digno eslabón dentro de los anales de la cinematografía enfocada en el hip-hop y en sus ensordecedoras posibilidades humanas.

6. Friday. (F. Gary. Gray, 1995).

Craig (Ice Cube) y Smokey (Chris Tucker) son un par de amigos quienes se encuentran pasando por un severo dilema: deben de recaudar 200 dólares en el lapso de un día si es que quieren evitar la ira del mafioso Big Worm (Faizon Love). Es así como van sucediendo una serie de divertidas ocurrencias que se ven recrudecidas por la desenfada dirección de un F. Gary Gray quien no le da un solo instante de concesión al aburrimiento.

5. Juice. (Ernest R. Dickerson, 1992).

Sin duda alguna, uno de los puntos más entrañables de esta cinta es la notable participación de un legendario Tupac Shakur quien despliega una actitud histriónica estremecedoramente verosímil. Cuatro muchachos oriundos de Harlem pronto descubren las mieles y las tragedias que suelen desprenderse del poder ganado a través de la violencia.

4. Belly. (Hype Williams, 1998).

El inconmensurable realizador de videos musicales Hype Williams ensambla una historia criminal que, irremediablemente, ve plasmados en su discurso múltiples atributos iconográficos del hip-hop. Los raperos NAS y DMX dan vida a una pareja de gángsters que se abre camino en medio de un mundo reinado por la brutalidad y la intriga. El abanico estilístico propiciado por la dirección de Williams es un asunto verdaderamente avasallador.

3. Something from Nothing: The Art of Rap. (Ice-T, 2012).

Documental dirigido por Ice-T que explora la serie de entramados plásticos y artísticos que intervienen en la creación de la música rap; fenómeno que, tal y como lo dice el título de la cinta, guarda una intencionalidad casi alquímica. Un desfile de autoridades en el tema como son Dr. Dre, Ice Cube y Snoop Dog termina de darnos una aproximación veraz a los rincones más incendiarios de este movimiento.

2. Krush Groove. (Michael Schultz, 1985).

Los primeros logros del sello Def Jam se ven llevados a la pantalla grande mediante esta cinta dirigida por Michael Schultz. El principal acierto de este trabajo es esa calidez inaplazable con la que logra plasmar la emotividad que giró alrededor de un momento histórico que fue de vital importancia para el crecimiento del rap. Nada mejor que observar a Run-D.M.C y a Beastie Boys interpretándose a sí mismos en este poderoso drama.

1. Wild Style. (Charlie Ahearn, 1983).

Los preceptos más básicos y viscerales del movimiento hip-hop son explorados profundamente en este filme que habría de inaugurar de manera precoz todo un género de cintas dedicadas a este tema. El director Charlie Ahearn aborda asuntos seminales dentro de la contracultura hiphopera como son el grafiti y el break dance; temas que se ven coronados por la legendaria aparición de Grandmaster Flash.

 

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