Los herederos de Tom Petty emitieron una orden de cese y desistimiento de la campaña electoral de Donald Trump. Esto después de que el pasado 20 de junio I Won’t Back Down de Petty fuera utilizada sin permiso durante un mitin en Tulsa, Oklahoma.

La familia del músico mostró su descontento con la situación a través de un comunicado publicado en las redes sociales del legendario compositor, en el que dicen:

Trump no estaba autorizado de ninguna manera a usar esta canción para promover una campaña que deja atrás a demasiados estadounidenses y el sentido común. Tanto el fallecido Tom Petty como su familia se oponen firmemente al racismo y discriminación de cualquier tipo. Tom Petty nunca hubiera querido que una canción suya fuera usada para una campaña de odio. A él le gustaba unir a las personas.

En el escrito firmado por Adria, Annakim, Dana y Jane Petty se continúa explicando que cada quien es libre de votar por quien quiera, pero que la familia del músico no apoya esto. “Nosotros creemos en América y creemos en la democracia. Pero Donald Trump no representa los nobles ideales de ninguno de los dos”, afirman.

Por su parte, Benmont Tench, uno de los miembros fundadores de Tom Petty and The Heartbreakers, también se proclamó en contra del uso de la canción en la campaña. Él a través de un post en Instagram, comentó:

De ninguna forma apruebo que Trump siquiera silbe alguna pieza musical asociada con nuestra banda.

I Won’t Back Down fue lanzada en 1989 como el principal sencillo del álbum Full Moon Fever, el álbum debut solista de Tom Petty.

Foto de portada tomada de las redes sociales del artista.