En una oportunidad única en que Brant Bjork se paseaba por la Ciudad de México y aprovechó para ofrecer una sesión implacable de rock cañero en Rabioso, Jacobo, del power-duo Los Viejos lo arrinconó para sacarle algunas netas…

TXT :: Viejo Jacobo  |  FOT :: Guli Limón

Dime Brant, ¿cuál fue tu primer amplificador y cuál usas ahora?

Mi primer ampli real fue un 73 JMP Marshall. Antes usé otros distintos pero ni siquiera tenían marca ni nombre, y aún sigo tocando el mismo amp ahora. He probado varios: cuando estamos fuera de California he probado Orange, Laney, Vox en Europa, pero siempre prefiero el Marshall. Y como segundo amp, este año vamos a probar con Vox; los combos: los combos tienen muy buen sonido.

¿Cuál fue tu primera guitarra y cuál usas ahora?

La primera que tuve, se la compré a un amigo por $50 dólares y era como una Telecaster japonesa… Luego tuve la oportunidad de comprar una Fender Stratocaster de las hechas en México y fue mi guitarra principal por muchos años. Luego tuve muchas otras, este año he estado usando Danelectro, me gusta que es ligera, cómo suena y las pastillas que trae; me gustan las guitarras simples con pastillas originales.

   Sé que creciste en la época del nacimiento de la cultura punk y del skateboard en los ochenta. ¿Cómo fue tu conexión entre la música y el skate?, ¿qué fue primero?

Mis amigos y primos grandes, en mi vecindario. Ellos ya estaban en la música. Lo primero fue el punk rock: a los 9 años ellos me metieron en los Ramones, Sex Pistols, etc. Antes escuchaba Kiss, Queen, Rolling Stones… y antes de eso, con mis papas: Ellos eran de los cincuenta y escuchábamos cosas como Ray Charles, Budy Holly.
Pero los chavos en mi barrio eran rockers en el ’79. En ’82, empecé a andar en bici BMX y conocí el skateboard pero estaba en una época oscura: ya no era tan popular como en los setenta y fue perfecto para los chicos de mi edad, porque descubrimos el skate, el hardcore punk y Thrasher Magazine. ¡Recuerdo mi primer Thrasher en el ’83 y venían bandas como T.S.O.L., D.O.A., y decidí que quería vivir para el skate y la música.
A los trece años mi mamá me dio una guitarra acústica y fue cuando decidí aprender a tocar. Antes ya tocaba batería… todo empezó por el punk rock.

¿Cómo fue ver en vivo el pool, el vert y el street skating en los ochenta?

Hacíamos las dos cosas: nos metíamos a las albercas pero también construíamos rampas. Un amigo tenía un vertical; a mí me gustaban mucho los desagües por el estilo surfer. Todos queríamos ser surfers en el desierto: lo que más me gustaba eran los desagües pero después vi a Lance Mountain en el primer video de Bones Brigade y era increíble ver cómo patinaba con un estilo diferente en la calle; nunca pensamos que podíamos hacer algo así. Después conocí a Tommy Guerrero y Mark Gonzales, los que innovaron el street skate y lo llevaron a otro nivel y después de verlos lo patinábamos todo. Ahora ya no sé mucho de skate porque lo dejé mucho al final de los ochenta por dedicarme más a la música, pero sigo siendo un skater de corazón y veo a los niños que patinan increíble.

¿Skater favorito?

Tony Alva. Cuando descubrí el skate y descubrí a Tony Alva, él era el Dios. La manera que patinaba era super surfer, los chicos de Dogtown eran surfers entonces eran los maestros del estilo.

¿Pensaste que tu música pudiera estar en algún video de skate?

Era muy chico para eso; era por ahí del ’79 y yo veía skate en la television. Ni tocaba nada aún, pero más adelante, cuando ya tocaba con mis amigos, siempre pensamos que seria muy cool que estuviera en videos de skate.

¿3 de tus bandas favoritas de todos los tiempos?

Es difícil pero entre 1965 y 1975 está la música que más amo: Doors, Beatles, Rolling Stones, si tuviera que elegir tres discos, serían Sgt. Peppers, Sticky Fingers y Morrison Hotel.

¿Cómo fue tu primera banda?

Nuestros amigos grandes tenían una banda de punk llamada Swangers y mis amigos y yo los íbamos a ver ensayar. Luego decidimos hacer nuestra propia banda, Future Hate; yo tocaba la batería pero nunca pasó nada con ellos.

¿Cómo fue su primer show?

Future Hate nunca tocó en vivo. Mi primer show fue con otros amigos más grandes. Era una banda de punk y tocamos en varios lugares y muchos patios, era lo único que teníamos por hacer en el desierto.

Si pudieras tocar o tourear con cualquier banda del momento, ¿con quién te gustaría?

Seria chido tocar con Jack White.

¿Cómo fue la creación del nuevo disco? ¿Compones solo?

Realmente no tenemos una sola manera. A veces empiezas con voz, otras con batería, otras sólo pensamos en la esencia que queremos transmitir; antes solía componer solo, pero ahora trato de colaborar: con Bubba he encontrado una manera chida de colaborar y crear; él es como mi productor: él crea riffs, yo baterías, luego yo llego con ideas en guitarra y después hago letras y voces.

Hablemos de cannabis. ¿Qué prefieres, índica o sativa y cómo has visto el crecimiento de la industria de cannabis en California?

Me gustan las dos. Fumo más sativa por que me gusta estar activo, pero amo la índica en la noche. A mi parecer, el crecimiento de la industria de cannabis en California es mucho más que sólo capitalizarlo y volverlo legal, sino que es dejar de verlo como un crimen y que es algo importante para el bienestar y la salud mental, física y espiritual. Es muy feo que la gente tenga que hacerlo escondidos o en sus casas, en muchos países. Y ahora en California es increíble que la gente pueda comprar cannabis y muchos otros productos sin romper la ley.

¿Qué tan importante es el cannabis en tu música?

Ahora fumo en las noches para ver una película o tocar. No fumo todo el día; en mi música siempre ha sido importante porque desde niño, los punks del desierto en los ochenta fumaban todo el día escuchaban Grateful Dead, me metí en todo eso y lo disfrutaba mucho. Después escuché mucho Santana, Jimmy Hendrix y los Doors y hacia allá se dirigió mi música. El cannabis siempre me hizo pensar en el mensaje de mi música. Creo que la música y cannabis son como primos, se llevan bien y mi música favorita es la que responde al corazón y a las necesidades del mundo. Es por eso que me gustan mucho los sesenta y el punk rock y es por eso que si veo a una banda y aunque suenen bien y tengan algo interesante, si no recibo algo qué aprender, que me ilumine, no me interesa, así sí siento que ahora las bandas sólo son entretenimiento, yo no busco una banda para que me entretenga.

Antes las bandas en eran increíbles porque les importaba el mensaje y la conciencia y para mí eso es todo con la música.