Sabemos que éste es el momento más intenso de la cuarentena, por lo tanto, hemos decidido reforzar nuestra filmoteca youtubera con otras diez cintas de culto que puedes ver absolutamente gratis.

My Friend Dahmer. (Marc Meyers, 2017).

Cinta de carácter semi-biográfico la cual relata la juventud de uno de los asesinos seriales más despiadados y complejos de la era moderna. Valiéndose de las capacidades psicoanalíticas más notables del dispositivo fílmico el director de How He Fells in Love nos brinda una serie de indagaciones completamente libres con respecto al cúmulo de vivencias que -muy probablemente- tuvieron que ver con el nacimiento del llamado Caníbal de Milwaukee.

Ganhadar. (René Laloux, 1987).

El director de esta cinta es, muy probablemente, uno de los animadores más interesantes en cuanto a contenido filosófico y propuesta estética se refiere. Si te suena su nombre es porque este individuo es responsable, ni más ni menos, que de la imprescindible El Planeta Salvaje. Esta producción posterior deja en claro la madurez que Laloux alcanzaría con el paso de los años; misma situación que se ve traducida en un trabajo irrepetible.

Häxan. (Benjamin Christensen, 1922).

Estamos frente a uno de los primeros documentales en la historia del cine, mismo que se centra, ni más ni menos, que en la historia de la brujería así como en la serie de delirios antropológicos que se verían traducidos en las persecuciones religiosas de Salem. El nivel de recreación y de atmósfera empleado por Christensen a lo largo de esta producción se encuentra adelantado por varias décadas a su tiempo.

Rabbits. (David Lynch).

Uno de los experimentos más inquietantes y crípticos dentro de la filmografía del director responsable de piezas maestras como Twin Peaks y Blue Velvet. El verdadero reto detrás de esta producción no es encontrar el significado de su discurso surrealista sino, más bien, lograr llegar a su desenlace sin dejar que su atmósfera sugerente haga verdaderos y nada acogedores estragos en tu percepción.

Alice. (1988, Jan Svankmajer).

El texto más emblemático de Lewis Caroll nunca volvió a ser el mismo después de que Svankmajer -uno de los genios más excepcionales del stop motion- se diera a la tarea de traducir sus escenas más memorables a través de un despliegue audiovisual que transita entre lo enternecedor y lo siniestro. Sin lugar a dudas, una pieza imperdible para los amantes de la fantasía de tintes inquietantes.

Joy Division. (Grant Gee, 2007).

La historia de la banda comandada por Ian Curtis adquiere nuevos tintes antropológicos mediante esta producción la cual escarba de manera profunda en la serie de entramados sociohistóricos que traerían consigo el nacimiento del post-punk y el new wave. Los materiales de archivo incluidos por Gee son auténticos estamentos iconográficos que ningún melómano de corazón puede dejar pasar.

Paranoid Park. (Gus Van Sant, 2007).

Imposible dejar de lado a uno de nuestros directores favoritos. En esta ocasión el director de Drugstore Cowboy nos sumerge de lleno un drama adolescente el cual pone de manifiesto la serie de fragilidades que son consustanciales a la condición humana. La fotografía de este filme es, sin exagerar, un auténtico poema gráfico el cual está concebido con el fin expreso de calzarnos en un esta emotivo sumamente evocador.

Nosferatu. (F. W. Murnau, 1922).

El cine alemán de vena expresionista alcanza su cenit a lo largo de esta legendaria producción la cual ostenta una posición de honor dentro de lo más destacado del Séptimo Arte. El despliegue formal hilvanado por Murnau es un auténtico hito de perfección artística que, hasta la fecha, sigue siendo el punto de partida de múltiples directores decididos a llevar a nuevos límites las capacidades sugestivas de la imagen en movimiento.

Punk Attitude. (Don Letts, 1995).

El surgimiento del movimiento punk es narrado desde sus entrañas más reconditas ni más ni menos que por uno de sus caudillos más notables. Letts se deshace de toda clase de miramiento y nos ofrece un cóctel de perspectivas y anécdotas las cuales, gracias a las capacidades asociativas de la edición, erigen todo un macrorelato con respecto a uno de los acontecimientos más importantes en la historia de la cultura popular.

Brain Dead. (Peter Jackson, 1992).

Entramos a terrenos verdaderamente engorrosos con un clásico del cine gore el cual contó con la dirección de quién más tarde sería el responsable de llevar a la pantalla grande el live action de The Lord of the Rings. Un auténtico festín de sangre y zombies que ningún entusiasta del horror fársico puede dejar pasar.