Inimaginable hace una década, imposible hace dos o tres, actualmente México vive una fiebre de festivales de Metal. Para los metaleros, o los escuchas asiduos de alguno o varios de los subgéneros del Heavy Metal, es una gran noticia, sin embargo, la apertura se había dado sólo en donde era más o menos de esperarse: la Ciudad de México y Monterrey. Hoy, León, Guanajuato levanta la mano y se apunta como alternativa con la primera edición del llamado Candelabrum Metal Fest, a llevarse a cabo el 6 de junio de 2020.

FOT:: Markus Félix

De entrada, este festival tiene una definición concreta: se trata de congregar a lo mejor del metal internacional y nacional bajo dos lineamientos importantes, la calidad musical, y en el caso de las extranjeras, que nunca se haya presentado en México. Es también un festival, por definición, techado. Es decir, su correcta realización no tendría porqué estar en jaque por culpa de las inclemencias del tiempo, lo cual ya le da un enfoque distinto. El lugar para recibir la primera edición es la Velaria de la Feria de León que cuenta con ocho mil metros cuadrados, lo cual significa que será el festival bajo techo dedicado al metal más grande que se haya realizado en nuestro país.

Una vez establecido lo anterior, lo más importante es el talento. Por lo pronto se han anunciado bandas que muestran una interesante variedad de géneros. Hay Thrash versión neoyorquina con los legendarios Overkill; Doom lento y espeso, tal como debe ser, con los holandeses Officium Triste; Death clásico con los influyentes suecos Grave; Metal Gótico de la mano de los portugueses Moonspell; Heavy/Doom, de la mano de los imponentes Cirith Ungol y Black Metal, cuya representación llega desde México, con Mordskog. 

Los boletos se encuentran en dos formatos: acceso general, que en estos días cuesta 1050 pesos y acceso VIP, con un costo de 1,650 pesos. La diferencia es que el general ofrece acceso a todos los conciertos y zonas generales, mientras que el VIP cuenta además con accesos separados, camiones de comida, barra (con todo y venta de alcohol de mayor graduación) y baños exclusivos y además acceso a rifas de Meet and Greet, aunque los detalles de éstos aún están por confirmarse.

Así, la época en que sólo con viajes fuera del país se podía acceder a bandas de culto, como serían en este caso Cirith Ungol y Officium Triste ha quedado atrás. Ojalá el público asista y juzgue una vez concluido el festival y no antes; ojalá se apoyen estas propuestas de alternancia porque hacen crecer la escena en México y ojalá las bandas nacionales también sean parte importante y destacada de la propuesta, porque eso podría marcar diferencia. Hay festivales que apoyan el metal mexicano porque lo entienden y hay quienes lo ven como mal necesario. Ojalá Candelabrum sea de los primeros. Los boletos se venden en el sistema E Ticket.