Dicen que al que no habla, Dios no lo oye. Uno de los cuestionamientos más comunes que se hace la gente en torno al Candelabrum Metal Fest es ¿quién está detrás? En charla exclusiva con Sangre de Metal, Khezia Quintero, quien entre otras cosas es manager de Resorte contestó lo siguiente. “en realidad a la gente que ha preguntado en redes sociales sí le hemos contestado, pero somos dos empresas en realidad, una se llama Agencia Soundtrack, que es la que hizo todo el management y booking de las bandas, y la otra es Soldout Productions, que serán los encargados de la producción y logística”.

Entonces, primer punto aclarado, no son fantasmas que recuerden la época de fraudes metaleros que lastimaron enormemente la escena. Pero ya una vez enterados de quiénes son, la siguiente pregunta debería ser ¿cómo armaron el cartel? Para muchos es perfecto, para otros no tanto, pero casi y para la mayoría es por lo menos muy atractivo. “Lo primero que hicimos fue crear una lista de bandas con base en nuestros gustos personales y de ahí depuramos, primero dependía de la disponibilidad de las bandas y de ahí nos seguimos. Queríamos eso sí tener una banda emblemática que fuera interesante para la gente, esa fue Overkill, y de ahí nos fuimos para abajo. Por ejemplo, queríamos tener a la banda más grande que ha existido en el Doom, que para nosotros es Candlemass, y Moonspell es una de las bandas consentidas en México. Entonces ya con esos headliner sentíamos que teníamos algo bastante atractivo., pero no tan mainstream. Y luego de ahí nos seguimos por ese camino no tan de masas y así llegamos a Cirith Ungol u Oficium Triste, que causó mucha sorpresa entre la gente”.

Los promotores llevan más de un año de trabajo en el festival, y para noviembre tenían el 90% de su cartel y concepto ya cerrado y definido. La última banda que entró fue Blood Incantation. Así, la idea era ofrecer algo distinto a lo que ya ofrecen otros festivales, y como ejemplo puso a Grave, banda sueca que si bien ha tocado ya algunas veces en México, para el Candelabrum se negoció que toquen sólo material de la época entre 1987 y 1992 (es decir, la época de sus demos y los primeros dos larga duración, “Into the grave” y “You’ll never see”) o los mexicanos Mordskog, a quienes reunieron exclusivamente para este festival.

Entonces, con todo esto definido, la curiosidad lleva a preguntar ¿por qué en León? ¿Serán los productores gente de allá? “En realidad somos de CDMX y Querétaro, pero queríamos explotar una ciudad como León porque es de las más importantes del país y sentimos que no se le ha dado el lugar que merece. Para nosotros es un lugar muy accesible, está en el mero centro de la República y creíamos que le faltaba su propio festival de metal, porque además hay mucho metalero que está acostumbrado a viajar. Así que ya les tocaba a ellos tener algo en su ciudad”.

Candelabrum no busca competir en el cada vez más grande mercado de festivales, sino encontrar su lugar. La idea es hacerlo anual, mantenerlo en León y abrir así un espacio nuevo y alterno a CDMX, Monterrey, Guadalajara o Toluca, que son los lugares típicos para los festivales. Igualmente, en cuanto a los fans, a quienes ellos llaman “llamaradas”, la idea de ponerles un apodo iba encaminada a hacerlos sentir que pertenecen a algo, que son parte de una comunidad, y eso es algo que les ha salido muy bien.

La Velaria de la Feria de León, el lugar sede de Candelabrum es un espacio al que, de acuerdo al tipo de distribución que se arme, le caben entre ocho y 12 mil personas. Los organizadores calculan que con este cartel pueden convocar aproximadamente a 6 mil personas, y con eso en mente es que diseñaron toda la logística que incluye baños, accesos, barras y escenarios: “la idea es que todos estén cómodos y no haya ningún faltante en ninguna parte”.

Finalmente, y es algo que suena a buen indicio de gente que trabaja de manera correcta, su pensamiento está enfocado a que esta edición salga perfecta, sin problemas ni inconvenientes y entonces sí, crecer y expandir un poco, de acuerdo a la exigencia de la gente. “Afortunadamente la gente ha respondido muy bien así que la idea sería que el año que viene crezca, tal vez poner dos escenarios para tener más bandas porque así como tenemos muy buena respuesta del público, la hemos tenido también de varias bandas que han escrito que quieren estar en el festival”.