#EnMisTiempos por Arturo J. Flores

Ante todo, soy fan. De ambos, aunque en el cuadrilátero de mis preferencias, Caifanes representa el triunfo por knock out y Jaguares, por decisión.

A raíz de que se anunciara el regreso a los escenarios de los segundos en el Machaca Fest (¡se armó la machaca!), que tendrá lugar el 22 de junio en Monterrey, me vino a la cabeza que por primera vez en la historia podríamos a ver a las dos más recientes agrupaciones en las que Saúl Hernández y Alfonso André han militado. Porque Caifanes hará lo propio el 16 de marzo en el Vive Latino.

Si musicalmente no existe una abismal diferencia entre ambos, porque tarde temprano Jaguares rescató ese sonido oscuro, pero a la vez místico, con elementos prehispánicos que –en menor o mayor medida– distinguió los cuatro discos de Caifanes, sí existe entre ambos dos posiciones muy distintas de un mismo compositor, Saúl, ante ciertos conceptos con la vida, el amor, la muerte y hasta los mamíferos acuáticos.

Veamos.

La vida

Caifanes dice que la vida no es eterna y en cualquier momento nos olvida. Jaguares dice que cuando caminas entre vidrios, la vida no es igual.

La muerte

Caifanes dice que cuando me muera y me tengan que enterrar, sea con dulces y no con piedras.

Jaguares dice que si tuviera que retar a la muerte para que existas, lo haría de aquí hasta el último planeta.

Paisajes

Caifanes dice que largas vidas siguen velando el sueño de un volcán. Jaguares dice que detrás de los cerros estás tú, amor.

Células

Caifanes dice que somos como gatos en celo, somos una célula que explota y esa no la paras.

Jaguares dice que a través de la ciencia celular, te descubrí alquimista sensorial.

 Planetas

Caifanes dice que quiero brincar planetas, hasta encontrar uno vacío.

Jaguares dice que se pueden desviar a los planetas de una trayectoria de colisión.

Cuando no pasa nada

Caifanes dice que hace tiempo me dijeron, aquí no pasa nada, que esta tierra es de ciegos y el tuerto está en el cielo.

Jaguares dice que hace mucho tiempo que no pasa nada, nadie se preocupa de que el sol un día muera.

El amor

Caifanes dice que el amor es temporal y todo te puede pasar, y de repente, estás muy solo.

Jaguares dice que hay amores que matan, ¡ay, amor el tuyo mata! Hay amores que matan; el mío, amor, resucita.

Brujería

Caifanes dice embrújame, volvámonos eternos.

Jaguares dice Bruja Caníbal, cuida su ser, que quiero tenerla en diez años luz.

El mar

Caifanes dice: Hazme brincar, sobre el mar. Somos sombras en tiempos perdidos.

Jaguares dice que cuando sueñas esa imagen desciende al mar, cuando ríes esa imagen se hace real.

El tiempo

Caifanes dice: Tiempo, detente muchos años.

Jaguares dice que viajando en el tiempo es como encuentro mi mirada pérdida en la vida.

Los delfines

Caifanes dice que aunque no te importe nada la vida de un delfín, nadarás a fin de siglo en tu pecera.

Jaguares dice que y me fui, como un delfín, comprendiendo que la luz es mi elemento.

Leí en un libro de Fernando del Paso que la complejidad de escribir radica en que únicamente existen 27 letras en el alfabeto. Así que el mérito del escritor estriba en saber acomodarlas de la mejor manera.

Imagínate ahora tener que disponer de un menú establecido de imágenes, alegorías, figuras retóricas y metáforas, para dar vida a las canciones de los discos de dos agrupaciones tan influyentes como Caifanes y Jaguares, ¡tarde o temprano termina uno repitiéndose!

Pero como dije: soy fan.

Iré al Vive a cantar con Caifanes y a Monterrey para desgañitarme con Jaguares. Aunque sea trata de la misma rola, pero revolcada.

Por favor, si en el futuro perciben que escribo esta misma columna por segunda ocasión, háganmelo saber.

Foto de portada cortesía de Oscesa