Nuevamente, el cáncer se ha llevado a otro gran artista británico. En esta ocasión, se trata de Alan Rickman, legendario actor principalmente conocido por haber asumido el rol de Severus Snape en la franquicia cinematográfica de Harry Potter.

Rickman fue reconocido principalmente por sus personajes antagónicos, generalmente villanos, como por ejemplo Hans Gruber en Die Hard o el Sheriff de Nottingham en la adaptación de cine de Robin Hood: Prince of Thieves.

Nacido un 21 de febrero de 1946 en Londres, Inglaterra, Rickman persiguió primeramente una carrera en  diseño gráfico, la cual rápidamente remplazó por sus intereses en las artes escénicas y la actuación. Tiempo después, tras culminar su estudios en la Royal Academy of Dramatic Art, invirtió su tiempo como actor trabajando en teatro, específicamente repertorio británico y teatro experimental.

Fue en 1978 cuando Rickman apareció en la adaptación televisiva de Romeo and Juliet para la BBC y comenzó a introducirse en la actuación televisiva, y tras una década en el rubro, llegó por primera vez a Hollywood tras su inclusión en el elenco de Die Hard junto a Bruce Willis. A partir de eso comenzó una carrera en el mundo del cine, donde alcanzó reconocimiento principalmente en películas como Love Actually The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy, Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street y muchas otras.

Tras su muerte, la escritor J.K. Rowling escribió unas palabras vía Twitter para despedirse del icónico actor británico:

Que en paz descanse. [m]