Una lista de Toño Quintanar

 Cuando estamos enamorados, tendemos a creer que no hay nada en el mundo capaz de separarnos de nuestra media naranja. Sin embargo, sólo hacen falta un par de giros imprevistos de la vida para que nos demos cuenta de que muy poco puede hacer el amor ante las dificultades consustanciales del mundo.

Muchos le han achacado al cine la terrible decepción que este desengaño supone; ya que su historia se encuentra plagada de narraciones que aseveran que el amor es capaz de conquistarlo todo. Sin embargo, es necesario destacar que también existen otros trabajos los cuales, a modo de advertencia, tratan de prevenirnos de esa facilidad con la que la felicidad romántica puede fenecer de un momento a otro.

A continuación, te ofrecemos una lista con diez trabajos que dejan en claro que el amor puede ser vencido por múltiples fuerzas.[m]

10. 1984. (Michael Radford, 1984).

Ni siquiera el amor más puro es capaz de escapar a los esbirros de un sistema dictatorial cuyos componentes invasivos se hacen presentes en cada uno de los aspectos de sus gobernados. A pesar de que el amor entre Smith y Julia podría sugerir un dejo de esperanza en medio de la desolación; la terrible distorsión que este idilio sufre una vez que sus protagonistas son capturados por El Gran Hermano se torna un prueba palpable de que el dolor y el miedo son herramientas capaces de llevarnos a traicionar sin miramientos a aquellos a quienes alguna vez les juramos lealtad absoluta.

9. Mon Roi. (Maïwenn, 2015).

No cabe duda de que el principal enemigo del amor es el amor mismo. Muestra de ello es esta enfermiza y dolorosa cinta la cual sigue las progresiones románticas de una pareja cuya relación se destaca como un portento verdaderamente auto-destructivo. Mediante una cronología sumamente convincente, esta producción nos presenta una narración en la que el amor se degenera paulatinamente hasta alcanzar términos malsanos.

8. Vincere. (Marco Belloccio, 2009).

Ida Dalser fue una mujer quien vivió uno de los romances prohibidos más tórridos de la historia contemporánea. Durante su juventud, Dalser entabló una relación amorosa con un joven Benito Mussolini quien, una vez en el poder de Italia, habría de elegir a otra; situación que desembocaría en la persecución de Ida y del hijo que fue fruto de sus encuentros con El Duce. A pesar de su historia juntos, Mussolini no dudó en mandarla encarcelar en un manicomio por el resto de sus días.

7. Lost in Translation. (Sofia Coppola, 2003).

¿Cuál es el principal problema al que los hombres y mujeres de este mundo se enfrentan al momento de querer concretar un romance imposible? La respuesta es simple: su cotidianidad. Nada más real y terrible que encontrar al verdadero amor de tu vida cuando ya estás viviendo junto a otra persona quien, supuestamente, debería de hacerte feliz.

6. Her. (Spike Jonze, 2013).

Enamorarte de un sistema operativo podría parecer una buena idea (después de todo, estamos en la era de la tecnología); sin embargo, debes de estar consciente de que lo innovador de dicho experimento podría plantear ciertas dificultades que ni la entrega más arrebatadora sería capaz de vencer. Tras darse cuenta de que la despedida es absolutamente necesaria, Samantha no tiene otra opción más que abandonar a Theodore; sin importar que ambos sigan amándose con legítima locura.

5. Edward Scissorhands. (Tim Burton, 1990).

No importa qué tanto desees estar con la chica de tus sueños, si tienes manos de tijera, definitivamente no lograrás llegar a ningún lado. A lo largo de esta conmovedora metáfora audiovisual, somos testigos del florecimiento de un idilio el cual está condenado desde el principio debido a una serie de imposibilidades anatómicas imposibles de ignorar. Sin duda alguna, toda una analogía dirigida para aquellos quienes no pueden evitar herir de manera inconsciente a sus semejantes.

4. Love. (Gaspar Noé, 2015).

Lo que comienza siendo un apasionado y enervante romance se complica de forma irreductible hasta volverse verdaderamente insostenible. El director de Irreversible nos ofrece un abrumador relato en el que el amor verdadero se ve truncado a causa de múltiples agravantes. Una vez que lo ha perdido todo, instalado en la mediocre existencia que se ha procurado, el protagonista de esta cinta no tiene otra opción más que mirar hacia atrás y darse cuenta de que dejó escapar algo maravilloso.

3. The Fly. (David Cronenberg, 1986).

No importa qué tan intensa sea la pasión entre dos seres, existen imposiciones de la vida que, simplemente, no pueden ser vencidas. Un buen ejemplo de dicho asunto es la historia narrada a lo largo de esta estremecedora cinta. Fungiendo como una metáfora de la ansiedad producida por enfermedades como el VIH  durante la época postmoderna, The Fly es una producción que denuncia esa vulnerabilidad física la cual, en un santiamén, puede separarnos para siempre de nuestro ser amado.

2. Brokeback Mountain. (Ang Lee, 2005).

Existe un mal dentro de nuestra sociedad que ha orillado a múltiples historias de amor a sumirse en la más profunda de las clandestinidades: el prejuicio. En una sociedad alienada, en la que los roles de género vienen cargados con una serie de obligaciones culturales innegables, cualquier tipo de romance de carácter transgresor se torna verdaderamente imposible, no importa que tan legítimo sea éste.

1. Los Paraguas de Cherburgo. (Jacques Demy, 1964).

Pocas películas tienen un desenlace tan anti-amoroso y mordazmente realista como este impecable musical. Tras jurarse amor eterno, Guy y Genevive habrán de sufrir una serie de incontrolables altibajos que separarán sus vidas de manera tajante. Mismo fenómeno que hará cada vez más palpable la noción de que nunca podrán estar juntos. Cuando por fin se reencuentran, se dan cuenta de que incluso el “cariño inmortal” es capaz de fenecer ante las vueltas del destino.

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