No fueron los primeros ni serán los últimos en anunciar una gira de regreso tras haberse retirado. Hay casos en los que parece un arrepentimiento genuino y hay casos en los que se nota que el anuncio de un retiro, de entrada, era una movida de mercado para regresar en algunos años y con suerte, seguir ordeñando la vaca. Después de estas dos variantes aparece la tercera, el retiro según Mötley Crüe, una banda que ha abusado de la inocencia (y en ocasiones estupidez) de sus fans, de la maquinaria de la publicidad y del impacto a nivel ventas de pelear todo el tiempo contra quien sea, siempre y cuando sea en los medios.

TXT:: Luis Jasso

Ahora, eso es meramente contexto. Hoy, la queja desde #SangredeMetal es en contra de Vince Neil, su cantante. Ya antes han sido sobre Nikki Sixx y Tommy Lee. Del primero baste recordar lo que escribió Dee Snider (Twisted Sister) sobre él en 2019, cuando un fan le preguntó su opinión en torno al libro Los diarios de la heroína: Dee contestó que si bien no podría decir con autoridad que fueran diarios falsos, “he pasado tiempo con adictos a la heroína y jamás he conocido a ninguno que en ese estado fuera capaz de encontrarse el pene, imagínate si van a encontrar un lápiz o una pluma. Y luego, ¿tomar notas sobre la experiencia en un diario o recordarlas después con total claridad para escribirlas? Jamás”. De Tommy Lee hay que saber por qué estuvo en la cárcel y recordar su patético discurso, cámara portátil en mano sobre el escenario del Palacio de los Deportes, aquél de “muéstrame las chichis, vamos, es un concierto de rock, quiero ver chichis”, todo un don Juan.

Ahora toca turno a Vince Neil, de larguísima historia por problemas legales, adicciones, pésimas condiciones vocales en vivo y un largo etcétera. El cantante tendrá su propio documental de dos horas en Reelz, un canal satelital con amplia experiencia en estas mini series sobre bandas y artistas, llamado Breaking the band. Una de sus docuseries famosas fue la de Mötley Crüe, la cual fue duramente criticada por Vince Neil por no apegarse a la verdad y mostrarlo bajo una luz poco halagadora. En 2019, Neil despotricó, hizo berrinche y logró que la banda (supuestamente) tomara acción legal contra el canal por difamarlo.

Tres años más tarde, se anuncia con bombo y platillo la docuserie Mötley Crüe’s Vince Neil: My story, un relato contado por él mismo con apoyo de comentarios de otros cercanos a él sobre “el salvaje viaje que ha sido su vida”. Y por ese lado todo bien, que haga lo que guste, lo que desencaja es la actitud evidentemente mercenaria de “págame y nos olvidamos del pasado e incluso nos hacemos amiguis”. Tendrá su público, quizás será un éxito, pero algunos lo vemos como un clavo más en el ya roído y olvidado ataúd de una banda que tuvo su seguidilla de tres o cuatro buenos discos y que después ha caído tan bajo como… bueno, como Mötley Crüe desde hace 30 años.