Aunque el día de hoy planeaba escribir acerca del avión Concorde, no me sentí con plena libertad para hacerlo. Es muy conocida esta canción de Frank Pourcel, compuesta específicamente para celebrar al avión supersónico… que dejó de volar hace unos pocos años.

Aquí la canción:

Y aunque tenía muchas ganas de hablar sobre la palabra supersónica y la razón por la cual probablemente fue cancelado su vuelo. Me gustaría hablar de algo más importante, primero porque el fin de semana estuvo permeado por una noticia que me dejó pasmada, el asesinato de Jessica González en Michoacán. Segundo, porque la reacción a las marchas de este lunes 28 de septiembre estuvieron caracterizadas por una criminalización a la protesta. 

Esto último me llevó a leer por un rato las diversas opiniones que existen de muchos en las distintas redes sociales con respecto a los movimientos feministas: 

“Las feministas de antes eran mujeres de verdad, no que las de hoy… son unas rijosas” 

Y curiosamente, eso último era lo mismo que decían de las feministas de principios del siglo.

Un ejemplo de esto, son las ilustraciones de la época y las opiniones sobre las mujeres que se animaban a contraponerse a las “costumbres” tradicionales y jugaban fútbol soccer: 

“A veces la mujer se balancea como un pato, y otras veces como un pollo, todo depende de su peso…” en Brennan, Patrick: Portal “Women’s Football”.

Lady Footballers

Lady Footballers en periódico Inglés de la época

The British Ladies Football Club North Team in 1895.

Y esto último me recuerda por completo a Emily Wilding Davison, activista británica, arrollada por el caballo del rey Jorge V, en el Derby del 4 de junio de 1913. Davison se

había radicalizado y estaba decidida a exigir el voto para las mujeres en el reino Unido, por lo que presentarse en esta carrera fue para hacer una protesta que llamara la atención de otros para convencerles del sufragio femenino.

Gracias a ella y a la lucha de otras mujeres en México como Elvia Carrillo Puerto, Hermila Galindo, entre otras es que nosotras podemos ejercer nuestros derechos.

 

Foto de Shashenka Gutiérrez Abril 2020

Con esto último recuerdo un poco la labor de todas aquellas personas dentro del medio del fotoperiodismo, interesadas por tratar de retratar para nosotros aquellos momentos de la protesta, de dejar registro. Y es así que recordé un poco la labor de un artista plástico mexicano, que tuvo un papel dentro del mundo de las futbolistas de principios del siglo…

Su nombre era Ángel Zárraga Argüelles, nació en Durango el 16 de agosto de 1886 y fue miembro fundador del Ateneo de la Juventud. Pero aunque muchos lo recuerdan por el Ex Voto de San Sebastián, yo lo recuerdo con más cariño por la serie de obras que hizo para representar a las mujeres futbolistas. 

Primero está la icónica obra de las Futbolistas, de 1922 y que se encuentra en el Museo de Arte Moderno, en dónde están tres jugadoras con camisola roja; Jeannette Ivanoff, la esposa de Zárraga y la capitana del equipo de fútbol; al centro, Henriette Comte y a la derecha Théresè Renault.

La obra es muy linda, porque es una representación distinta de la mujer moderna, una mujer atlética y segura de sí misma. Además nos recuerda cómo a principios de los años veinte existió un interés latente por parte de las mujeres de comenzar a desarrollar la cultura del ejercicio. 

Esto último me hace pensar en todas las hermanas feministas, esas que no temen a la lucha, aquellas que no tienen miedo a enfrentarse a un caballo como Emily Davison o que no tienen miedo a cantar en la calle y denunciar al gobierno o la violación y el feminicidio. 

Cuando doy clase, siempre le pido a mis alumnos que forren sus cuadernos de historia de color rojo, porque no me gusta que olviden que muchos de los cambios y los derechos que tenemos el día de hoy son gracias a luchas que en algún momento de la vida fueron considerados como “disruptivos” o “rijosos”.

Y que probablemente costaron vidas de algunos de nuestros antepasados, por ello el rojo… como la sangre.