Arte

Marvin 197: León Larregui y su cósmico bolero rocanrolero

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Nuevo número entre manos. 197. Con mucha música y palabras estimulantes. Nos encuentras en mvnshop y en las calles. En versión de papel así como digital. Porque, a pesar del paso del tiempo, seguimos siendo una revista, tal como hace más de veinte años. En esta ocasión presentamos a León Larregui en portada, uno de los healiners del festival Vive Latino; el escudo que protege un número donde cultivamos la entrevista, el ensayo, el cuento y más. Corre a buscar tu ejemplar. Léenos. Te prometemos un viaje de altura considerable.

Comenzamos con Vaca Profana un trío de chicas con residencia en Guadalajara que se entiende con el punk y halla en Caetano Veloso a alguien que “exalta el goce como forma de resistencia” y por ello posee un carácter rebelde. La banda habla de temas que le interesan (cuerpos disidentes, género fluido) así como de autoras de cabecera (Emma Goldman, Angela Davis); y también de la posibilidad de “debatir dentro del caos”, de “canalizar la rabia movidas por el cariño”. Fuimos a verle en directo a su tierra, a un concierto clandestino y épico, con todo y policía de por medio. Lee la entrevista exclusiva y el relato de aquella aventura en nuestro número 197.

The Comet is Coming estuvo de visita en México hace poco y acudimos a buscarle. Recordemos que desde 2013 estos músicos han editado tres EP´s y tres LP´s; entre ellos Channel the spirits, nominado al premio Mercury Prize; y, desde luego, el aclamado Hyper-dimensional expansion beam, grabado en apenas nueve horas en los estudios Real World, propiedad de Peter Gabriel. Con todo ello como preámbulo, Jorge Gutiérrez sostuvo una charla con el baterista del trío londinense de post-jazz psicodélico; aunque para algunos la descripción más puntual de lo que éste hace sea psicodelia electrónica y, para otros más, lo ideal sería hablar de afro futurismo sónico, en la onda de Sun Ra.

Ali Farka Touré nació a fines de los años treinta al norte de Tombuctú, en Mali. Y estaba llamado a consagrarse con la guitarra colgada hasta la edad madura, al rondar los cincuenta años de edad, justo cuando América y Europa, continentes donde lo compararon con Robert Johnson, dirigieron los oídos a su peculiar estilo. Su hijo Vieux también saldría diestro con las cuerdas, y ahora, a casi dos décadas de la partida del padre, le ofrece un homenaje acompañado de Khruangbin. Plato exquisito. Una ensalada de plantas carnívoras aderezada con zumo de cacto psicodélico que el baterista del grupo texano desmenuza en entrevista con Alejandro González Castillo.

“Algo que queríamos hacer para este disco era enfocarnos en las voces, las letras y las melodías. También hay gritos, pero diría que es mitad y mitad… hay hardcore, hay indie rock noventero, pero también hay groove de hip hop… no fue consciente, sino la unión de todas nuestras influencias”, cuenta Mauricio Avedaño a Antonio Moreno, y al hacerlo se refiere a lo que la banda donde milita, El Shirota, ha estado creando últimamente. Porque se avecina un nuevo álbum (Ni siquiera estamos listos para hablar, será su título, aunque al decirlo el propio Mauricio sonríe socarrón, dejando la duda en la mesa). Y de esto y más tenemos detalles en nuestras páginas.

The Cult. Bajo el liderazgo de Ian Astbury, el banda ha ideado álbumes del tamaño de Love, Electric o Sonic temple, piezas donde, el propio Astbury legitima en efectiva charla, repta un género musical llamado “post-wave-psicodélico-gótico-futurista”. Una impronta que se palpa en el más reciente trabajo armado por la dupla que completa con Billy Duffy: Under the midnight sun. “Vengo del punk rock y en ese sentido sigo siendo el mismo tipo de hace años”, recalca el británico, seguramente azotando la suela de su bota contra el piso mientras, sin pelos en la lengua, habla de cómo observa los estertores de “un mundo que se encuentra al borde”, adormecido bajo un ataque bárbaro de “contenidos superficiales. Pura basura”.  

Meghan Remy lleva casi veinte años haciendo canciones con una determinación y talento que retan el paso del tiempo. Artista total, lo mismo produce, dirige videos y escribe libros. La norteamericana halla en el pop su mejor canal de experimentación logrando canciones que encuentran cada vez un público más amplio. Mujer pendiente de los puntos finos de la música actual, Bless this mess es su nueva entrega para el mítico sello inglés 4AD, un registro que promete resaltar entre lo mejor de 2023. Desde una terraza de la Ciudad de México, Meghan habla del que ella misma denomina el disco más luminoso de su carrera con Jacobo Vázquez. Atiende las menudencias de nuestro encuentro con U. S. Girls leyéndonos.

Justo en el corazón de nuestro ejemplar se localiza León Larregui, quien desde Barcelona toma el teléfono para platicar largo y tendido sobre la nueva camada de canciones que él mismo produjo y compuso. Sí, se viene el lanzamiento de un álbum colorido, íntimo y libre, según el propio músico relata a Alejandro González Castillo, refiriéndose a una slow-cumbia, a un techno-orgánico y a algo similar a lo que, subraya, ha venido haciendo: bolero-rocanrolero. Dice el autor: “Este disco es especial porque usé el tarot al comenzar cada día de grabación. Sacaba una carta y ésta me daba algún tipo de inspiración para continuar, era como mi brújula”. Larregui se alista para presentarse en el festival Vive Latino revelándonos los factores que lo llevaron a darle vida a sus más recientes composiciones; “15 tracks muy diferentes entre sí”, señala en nuestro número 197, disponible ya en mvsnshop.

Regina Mendoza firma Un joven rey atravesado en el intestino. Fanatismo, hambre y sed, un texto donde recuerda los días en que, “a punto de transbordar en Tacubaya, me imaginaba danzando frenéticamente en una disco de Madrid o Barcelona. Los vermuts pasaban de mano en mano, así como las sustancias ilícitas. Espejos, billetes, propinas generosas, tenis de diseñador, ropa de lujo, cigarros de sabores. Al final, una enorme limosina nos recogía para llevarnos al hotel. Esa absurda y banal película me salvó mucha veces del letargo y el sopor del periodismo mal pagado y las esperanzas hechas mierda. Cada uno tiene sus formas de sobrevivir a la gran ciudad”. Qué tal. Lee el texto completo haciéndote de nuestra revista.

Después del fuego es un cuento inédito escrito por Atenea Cruz que gentilmente nos acerca. Te platicamos que Cruz nació en Durango y estudió literatura, una disciplina que, avisa, por fortuna le da para vivir. Cursando la preparatoria  comenzó su colección de discos compactos, aunque ahora sufre para hacerla crecer porque sólo venden vinilos. Los vestidos son su pasión y el cuento Después del fuego es parte del libro Hágalo usted misma (Editorial An.alfa.beta), que por estos días será posible hallar en librerías.

JM Servín recien editó Mi vida no tan secreta (Random House, 2022), una obra que se asoma como un caso de literatura plebeya para trácalas. En dicho libro, su autor rememora: “Ponía un disco de Coltrane, fumaba mariguana y me ponía a leer”, describiendo así una escena primordial en su juventud, la que lo acercó a la “atmósfera de bohemio proletario” que le hizo “pensar en un futuro distinto, un mundo de abstracción y creatividad sin sobresaltos por el miedo de vivir”. Después de aquella postal lectora y canábica el escritor fraguaría muchos libros (Por amor al dólar, Al final del vacío, Nada que perdonar, Cuartos para gente sola; por sólo mencionar algunos), pero antes tuvo que, como él mismo subraya, “afilar el olfato con tal de distinguir la mierda”. ¿Ya lo leíste?

Bad Bunny. Pastor de la tribu globalizada, es el nombre del ensayo que desarrolla Miguel Ángel Morales. En éste apunta: “En las sociedades occidentales globalizadas, donde la noción de durabilidad ha sido desterrada de nuestro horizonte de conciencia, lo único que nos queda es acumular una cantidad infinita de momentos finitos de placer. El anhelo de una consumación con lo eterno se ha reducido a un consumo perpetuo: Sephora, Chanel, Supreme, Mercedes, Balenciaga, Moët. Pretendemos en vano resistir los límites del tiempo y el espacio, pidiendo que la finitud de nuestra existencia trascienda sus límites y nos conduzca a algo más grande. Así pues, debemos comer el objeto de nuestro deseo hasta el olvido”. Sesudo, pero con víscera también. Acércate a leer.

Vamos a jugar a Londres. La escena oscura del rock mexicano al sur del D.F. en los 80. (UAM, 2022) rasca en el subsuelo con tal de encontrar la semilla del dark a la mexicana. En éste, sus autores, José Hernández Riwes y Macarena Muñoz Ramos, describen los orígenes del fenómeno mediático del sonido de guitarras y bajos a lo Joy Division que tanto furor produce entre las nuevas generaciones del Siglo XXI. En sus páginas, según Jacobo Vázquez, se localizan las razones de “la efervescencia por los sonidos oscuros y melancólicos que ha generando una oleada de nuevos grupos nacionales que utilizan como punto de referencia a la banda rusa Motorama y al dúo Lebanon Hanover”.

Bailando una pieza lenta. El fin de la juventud, el paso el tiempo y la muerte es un artefacto textual firmado por Juan Carlos Hidalgo. Una pieza de miras altas, hay que decir. Aquí un fragmento, para certificarlo: “El filosofo alemán Martín Heidegger expuso que el hombre es un ser para la muerte y hasta que no es consciente de que va a morir puede ser libre. Ya sea desde las distancias cortas o desde la perspectiva histórica de la música tenemos evidencias de que se está cerrando un ciclo histórico… de que el rock va perdiendo a sus grandes héroes… nos encontramos ante lo inexorable, ante un cambio de era… no es sencillo asimilarlo, pero es lo que hay”.

Y hay más en nuestro número 197. Los trazos de Enrique Oroz, Frytangas, Lizeth Rodríguez y Panelismo, además de la visión de Carolina González Alvarado. Así que hay mucho por ver, y qué mejor que apreciarlo en papel; aunque si lo prefieres también existe nuestra versión digital. Como sea, corre a mvnshop por tu ejemplar. Y disfruta su lectura. Y compártela después.    

Staff

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