El Corona Capital llega a su décima edición en el 2019, en su cartel vemos nombres que han pasado por México varias veces como The Strokes, Franz Ferdinand o Interpol pero también están esas bandas que nunca he podido ver como The B-52s.

En su momento hablaremos de las bandas pequeñas y lo que no se pueden perder en el Capítulo 10 del Corona Capital, pero esta entrega es para recordar aquella primera edición. Después de pasar por varios festivales en el Distrito Federal llegaba un nuevo nombre con un cartel que sorprendía a varios en el 2010, los headliners de es edición eran los Pixies e Interpol, los acompañaban algunas bandas mexicanas que lograron consolidarse con el paso del tiempo como Rey Pila y otras que terminaron por desaparecer como 60 Tigres y Furland.

Esa primera edición marcó muchas cosas en mi vida, vi por primera vez a algunas de mis bandas favoritas junto con algunas de las personas más importantes en mi vida. El Corona Capital abrió sus puertas y la primera banda en tocar fue Le Butcherettes, llegué temprano solo porque Minus The Bear era la segunda banda en ese mismo escenario. Éramos como 1000 personas viendo a la banda de Seattle, solo tocaron 8 canciones pero para mi y la gente con la que iba era un momento especial que llevábamos un tiempo esperando. Venían promocionando su disco Omni pero también tocaron canciones del Menos el Oso y del Highly Refined Pirates, cerraron con Absinthe Party at the Fly Honey Warehouse, una rolota para abrazar a tu persona favorita e irte del otro lado del charco a pasarla bien.

De ahí siguió un combo tremendo: She’s a Tease, Two Door Cinema Club y Triángulo de Amor Bizarro. Me separé de mis amigos, terminé vagando solo por el festival y viendo a Furland, solo para cargar la bola de pasto gigante y por apoyar a la banda. En algún punto fui merch guy de Furland y uno de mis mejores amigos trabajaba de staff con ellos, había cierto apego con la banda así que tenía un poco de sentido verlos ahí. Terminó Furland y evité a Adanowsky y Chikita Violenta para ir a ver a The Temper Trap.

¿Cuántas canciones me sabía Temper Trap? Una, Sweet Disposition, y era por (500) Days of Summer. Como el 80% de las personas que estábamos ahí estábamos en la misma situación, pero bueno, ahí andábamos imaginando escenas de Zoey Deschannel y Joseph Gordon-Levitt mientras tocaban los australianos.

Le siguieron Delphic, White Lies, Dapuntobeat y lo que parecía iba a ser un momento hermoso en el Corona Capital con Regina Spektor. El audio no le jugó a su favor y la gente terminó dispersándose por el festival. Solo quedó esperar a que comenzara Echo & The Bunnymen, los vi un rato porque Foals se empalmaba con ellos. Uno de los shows más increíbles que  he visto en mi vida, abrieron con Blue Blood y cerraron con Two Steps, Twice, a la mitad unieron Olympic Airwaves con Spanish Sahara. Climax de mi primer capítulo en el Corona Capital.

Quedaba poco tiempo de festival. Un ratito de Soft Pack, un poco de James y listos para los headliners. La gente se acumuló en el escenario Capital para ver a Interpol, abrieron con Success y se aventaron 18 canciones más. Pequeñas fallas de logística hicieron que el final de Interpol se empalmara con el principio de los Pixies. Paul Banks y compañía hicieron un show con todos sus trancazos y cerraron con Slow Hands, la gente se volvía loca mientras otros se acercaban al otro escenario donde ya había comenzado Pixies.

Me junté con la pandilla del lado izquierdo del escenario para ver a Black Francis, Joey Santiago, Kim Deal y David Lovering. No me imaginaba que sería la última vez que vería a Kim con los Pixies. Cuando volteé a ver a la gente me di cuenta que Jack Bevan y Jimmy Smith de Foals estaban junto a nosotros, terminamos compartiendo cervezas y tomándonos fotos mientras cantábamos.

Después de unos años me di cuenta que ese día había sido especial. Lo viví con mis mejores amigos, con una de las personas que más quiero y vi a los Pixies junto con una de mis bandas favoritas. Los Pixies le pusieron fin al primer capítulo del Corona Capital con Gigantic.