El cuarteto británico Atavist ha regresado a la senda de la producción discográfica con III: Atavist, su tercer larga duración. Se trata de una banda que crea un espeso Death/Doom, sin restricciones de fondo o forma y por el mero placer de explorar la capacidad colectiva que tienen para hacer música. Es decir, no se trata de una banda que viva de la música y de los dictados de la industria, por ende, su música es pura, auténtica y real. 

FOT:: Atavist/Candlelight

El nuevo disco de Atavist contiene sólo cuatro canciones, sin embargo dura casi una hora, lo cual más o menos debe darle indicios a los que no conocen de cómo está concebida la música. Además, es un buen regreso, pues la banda dejó pasar trece largos años entre su anterior producción discográfica y esta, que por cierto, será editado en junio 19 vía Candlelight Records.

Con respecto al disco, el guitarrista de Atavist Chris Naughton comentó que “es una banda sonora que te lleva por las profundidades de las emociones humanas, desde perderlo todo, lamentar la pérdida y darte cuenta de cómo es tu propia mente hasta encontrar de nuevo tu camino y alcanzar la absolución al final de ese viaje. Aquí no hay alegría, sólo alivio de llegar al final de un arduo recorrido”.

Además de la formación con Naughton, Shane Ryan (bajo) y Toby Bradshaw (voz) como miembros originales y Collum Cox en la batería, este disco tiene algunos invitados especiales. Están por ejemplo Jo Quail (My Dying Bride) en el chelo y Bianca Blezard en el violín. Además, hay algunos toques atmosféricos creados en el sintetizador creados por Mark Deeks.

El disco fue grabado y producido por el legendario productor Chris Fielding (Primordial, Napalm Death, Winterfylleth, Electric Wizard) y masterizado James Plotkin. El sonido extremo, lento y sucio del disco lo hace uno que tranquilamente caerá bien en la colección de cualquier amante del género. Los temas son “Loss”, “Struggle”, “Self-realisation” y “Absolution”.