TXT: Toño Quintanar

La nueva adaptación de Halloween acaba de estrenarse y -¡Oh sorpresa!- no es la joya que esperábamos.

A continuación, te ofrecemos una lista con algunas de sus fallas más imperdonables.

-Esta nueva adaptación tiene muy poco que ver con el estilo de la cinta original. Hay algunos guiños a la atmósfera legendaria de 1978 –ciertas secuencias con cámara subjetiva y referencias visuales-; sin embargo, la cinta no tarda en descomponerse en una producción meramente de acción.

-Pareciera como si los productores sintieran cierta pena ajena por las secuelas del pasado. Algo verdaderamente molesto si tomamos en cuenta que esta entrega no es superior a H20.

-El tratamiento del personaje de Laurie Strodder es verdaderamente molesto. En lugar de parecer una guerrera lista para hacerle frente a Michael Myers –algo que sí es bastante palpable en H20-, parece más bien una loquita pro-armas cualquiera.

-Quizás sobra decirlo, pero la cinta se basa en una fórmula narrativa completamente predecible que ya se siente muy agotada. No hubiera estado de más refrescar la forma en la que se desarrolla la historia. Esto no significa que la cinta siga la estructura de la película original, sino que más bien retoma el clásico estilo de “asesino acosador de adolescentes” de las entregas de los ochenta.

-Las adaptaciones dirigidas por Rob Zombie eran bastante interesantes. Nos presentaron una perspectiva sumamente brutal y refrescante de Michael Myers. Esta nueva cinta, con su estilo plenamente infantilizado, no les llega ni a los talones.

-La cinta se debate entre una serie de incongruencias argumentales y personajes decididamente absurdos que por momentos nos hacen sentir en medio de una especie de comedia barata. Jamás había sido tan poco trascendente ver morir a gente en pantalla.