Para Alan Watts, la figura del bufón de corte medieval tenía una función muy especifica: “Recordarle al rey y a sus súbditos de su finitud y su propia muerte, en una manera similar a la de los monjes que solían tener un cráneo sobre los escritorios de sus celdas. Hoy en día todo esto nos parece mórbido por que hemos reprimido la idea de la propia muerte de una manera muy fuerte.”

TXT:: Arturo Tranquilino

Los bufones de la actualidad son los cómicos, los estandoperos, los guionistas y todos aquellos que mediante la comedia hacen una crítica a la sociedad. No con la intención de lastimar o faltarle al respeto a nuestras ideas o a nuestra persona; más bien con el plan de que aceptemos nuestra propia realidad y nuestra propia muerte, dejándonos de tomar la vida tan en serio.

Recientemente se estrenó en Estados Unidos, a través del canal Comedy Central, el  especial pandémico de South Park. Como era de esperarse, los personajes creados por Trey Parker y Matt Stone critican de una manera muy ácida la realidad del mundo, sin reservas; desde la muerte de seres queridos y la represión del estado disfrazada de una autentica preocupación por la salud del pueblo, hasta la disolución de la sociedad al caer en conflictos de ideas y opiniones.

En una hora, este especial pandémico refleja diversos puntos de vista de la “nueva normalidad”, aludiendo a los que disfrutan del distanciamiento social, como el sociópata de Cartman, o a aquellos que atacan a otros por no usar mascarilla. Y ni hablar de una escena que refleja perfectamente la vida escolar actual: en una desastrosa junta por Zoom, padres de familia y maestros no pueden ponerse de acuerdo sobre el destino de la educación de sus hijos.

Al final, después de un cruel montaje musicalizado al ritmo de “Kickstart my heart”, de Mötley Crüe, llega el momento más emotivo y con el que todos nos podemos identificar, cuando Stan dice las siguientes palabras: “Digo que trato de ayudar a la gente para hacerme sentir mejor, pero la verdad es que sólo quiero volver a divertirme. Quería ver si podía salir al mundo y hacer las cosas que solía, pero no pude. Necesito recuperar mi vida. Sólo quiero recuperar mi vida”.

A principios de la pandemia, el líder de Megadeth, Dave Mustaine, dijo que no sacaría un disco durante 2020 por que no quería tener ningún recuerdo de un tiempo tan horrible. Después de escucharlo se quedó resonando esa idea en mi cabeza y creo que, aunque es muy respetable su opinión, también es deber de los artistas, independientemente de su disciplina, crear arte sobre el tema pandémico, generar conversación, reflexión, crítica y, sobre todo, un registro de los tiempos que vivimos para que generaciones venideras puedan darse cuenta de sus errores antes de que sea demasiado tarde.

En 2020, las voces de muchos artistas se vieron silenciadas por la falta de escenarios reales, sus ideas fueron opacadas por el escandaloso ruido de las redes sociales. Pero el equipo creativo de South Park salió de entre las cortinas de la corte y, tras la máscara de un bufón, nos recordó que todos algún día tendremos que morir y por eso no debemos tomarnos la vida tan en serio.