El talento está repartido de manera inequitativa. Hay gente a la que le queda el título de una novela de Robert Musil, Un hombre sin atributos, mientras otros poseen facultades para incursionar en distintas disciplinas con solvencia. Serj Tankian se convirtió en una de las más prominentes figuras del metal contemporáneo con System of a Down, pero tras dificultades con sus compañeros se ha decantado por componer música para películas, desarrollar una carrera como poeta, mostrar su trabajo pictórico y realizar una labor como activista socio-político.

Tan es así que en agosto de 2011 le entregaron la Medalla al Orden del Primer Ministro de Armenia por sus aportaciones al reconocimiento del Genocidio que se dio en aquel país (el primero en declararse oficialmente cristiano en la historia del mundo). Es por ello que no extraña que en Elasticity, el tema titular de su reciente EP, su letra sea absolutamente comprometida con la historia y la política: “Nunca pisaremos a los débiles y frágiles / Nunca cambiaremos la cabeza por la cola / Nunca beberemos la leche de su cubo / Nunca pronunciaremos la palabra antes…”.

En el sonido que ha amasado en el presente esa parte arrasadora y pesada se conserva -los riffs arremeten avasallantes-, pero a Tankian ahora le interesan ciertos recursos electrónicos que alterna con la presencia de un piano de cola. Lo que también se nota es que conserva su voz impoluta y que también sabe de arreglos de cuerda. Serj contó que estos temas eran material pensado para el regreso de SOAD, aunque prefirió no esperar y editarlos bajo su nombre. La mejor sorpresa viene con “Rumi”, en la que el músico consigue elevar la épica en la misma medida que se muestra intimista y confesional. Se trata de un tema de padre a hijo cuyo título alude al poeta persa Yalal ad-Din Muhammad Rumi.

“Rumi” nos permite conocer otra vertiente temática, dado que el resto de Elasticity (Alchemy Recordings) tiene ese pulso guerrero y concientizador que ya le conocemos; en “Your Mom” hay fanatismo religioso, mientras que “Electric Yerevan” remite a los conflictos armados en Armenia. El EP se completa con “How many times?”, con cuerdas y programaciones. Que no se espere una obra novedosa o renovadora; ello no hace falta para mantener muy elevado el nivel de calidad ni para conseguir impactar y conmover. Aquí hay fiereza, adrenalina, pero también sensibilidad y pensamiento. Posee mucho punch, pero también inteligencia y un discurso consecuente.

Pronto lo veremos en el documental Truth to power, al lado de Rick Rubin, Rage Against the Machine y otras figuras del activismo; mientras tanto, constatamos que a sus 53 años Serj Tankian aglutina mucho del espíritu de la banda que lo encumbró, que como músico no teme probar cosas nuevas, que está cantando mejor que nunca y que decidió también mostrar la franja sentimental de un padre. No sé le puede pedir más… su manera de hacer rock se compara con una manada furiosa de rinocerontes que arremetieran sobre un camino de copas de cristal sin romper ni una sola. Un estallido delicioso.