En 2016, Revista Marvin cumplía 15 años, se dice fácil pero tres años después hemos hecho un recorrido de todo los festivales que se han cubierto en esta institución y uno de los más increíbles, sin duda alguna, fue ese Primavera Sound 2016. En esa ocasión se presentó Radiohead, LCD Soundsystem, Moderat y muchos más.

El cartel de Primavera Sound este año no decepciona a nadie y bajo el lema The New Normal, nos hace referencia a que lo que parecería fuera de lugar en el 2019 es lo más normal porque la oferta musical en la actualidad nos permite escuchar muchos estilos distintos con solo un click.

A continuación, pueden leer esa excelente reseña de nuestra cobertura del festival en 2016:

TXT:: Oscar Villanueva

¿Recuerdan la segunda película de Wayne’s World, aquella dónde Wayne intenta hacer su propio festival –Waynestock- comunicado en un sueño con Jim Morrison? Aun con todos sus tropiezos a lo largo de la cinta, al final el festival es un éxito por la perseverancia de Wayne y Garth, pero también por la pureza de sus intenciones. La idea parte de una frase tomada de otra película –El campo de los Sueños- con una temática muy diferente –baseball- pero partiendo de una misma esencia: la pasión por algo.

Podría decirse que Primavera Sound se construyó a partir de esas bases: un evento dónde la música siempre fuese lo más importante y desde sus pequeños inicios en diversos foros de Barcelona pasando por su instalación en el Poble Espanyol en 2001 hasta la mudanza al ya definitivo Parc del Forum en 2005, ha logrado mantenerlo así. Desde sus inicios, ha logrado sorprender con su cartel, mezclando una alineación de actos consolidados, grupos de culto, interesantes propuestas siempre acompañados de una impecable curaduría; tan impresionante fue éste año que por primera vez en la historia del festival tanto los abonos como los días sueltos se agotaron. También dicha selección hace que justo un gran porcentaje de las personas que asisten al festival sean amantes de la música, verdaderos melómanos, con todo su significado intacto, antes de que la palabra se devaluara por aparecer en mil bios de twitter y tinder. Otra cosa a notar es que las activaciones están reducidas a un mínimo o se entrelazan con el aspecto musical (como el Firestone Stage o el Ray-Ban Unplugged) además de carecer de inútiles distractores, (las estoy viendo a ustedes ruedas de las fortunas), al festival se va a escuchar música, para esas otras cosas hay parques de atracciones.

Eso sí, el festival se ha vuelto un monstruo de numerosos téntaculos, pues además de los conciertos en el Forum, (que el miércoles es de acceso libre para todos), se realizaron los ya esperados showcases en las excelentes Sala Apolo, la [2] y la sala BARTS, los conciertos gratuitos en el Teatre CCCB y la incorporación del área Beach Club, el sueño húmedo de cualquier mirrey con ponchisponchis en su mayoría inofensivo, acceso a la playa y dotación infinita de ron. Por lo tanto se debe abordar como un maratón y nunca como carrera, un festival que se extiende a lo largo de una semana merece planear muy bien de antemano las horas para descansar, comer y regresar a seguir la fiesta, o de lo contrario se despierta uno con la sensación de que le pasaron varios desfiles de elefantes por encima.

Para mi comenzó desde el lunes con PsychicTv y su increíble cover a “Jump into the fire”; a partir de éste momento se crea un diagrama de Venn donde confluyen todos los factores necesarios para tener una semana como pocas en tu vida. Entra las cosas que más me impresionaron de ese extendido remolino musical estuvieron esta sobre todos PJ Harvey, con 9 personas más sobre el escenario incluyendo a John Parish y Mike Harvey lograron incrementar una potencia latente en las canciones de su nuevo disco, así como resaltar la belleza de los temas viejitos. Su voz no ha decaído en lo absoluto y aun nos transporta al cielo. Radiohead podría decirse que fue la razón por el cual se agotó el festival, mientras se observaban filas y filas de gente, el resto del Forum parecía pueblo fantasma. Thom y compañía no defraudaron y después de tocar las primeras cinco canciones del “A Moon Shaped Pool” (“Ful Stop” suena arrolladora en vivo) se dieron vuelo con la mayor cantidad de favoritas de todos posible, inclusive agregando “Creep” a un segundo encore.

El momento de comunión entre todos se dio tanto cuando todos repitieron el coro de “Karma Police” una y otra vez pero también con todos bailando “Good Vibrations” después de que Brian Wilson nos deleitó con Pet Sounds. The Avalanches lograron un verdadero cenit cuando sonó “Frontier Phsychiatrist”, John Carpenter recibió ovación tras ovación con sus soundtracks (especialmente la versión acelerada de “Halloween”), Lush y Beach House mostraron lo hermoso que es el showgaze, mientras que Thee Oh Sees , Boredoms y hasta Radiohead hicieron audible los beneficios de tener doble batería. Para los necios que seguían buscando fiesta el sábado, Islam Chipsy & Eek se encargaría de dejarlos agotados después de una hora de frenéticos ritmos directos desde Egipto. Mudhoney el domingo solo fueron las últimas cerezas de un pastel lleno de todos los sabores dulces del mundo.

“Si lo construyes, ellos vendrán” fue la sencilla frase de ambas películas, y sí, al principio llegaron de toda España, luego del resto del continente, para que ahora año con año, gente de todo el orbe, durante 7 días, solo disfrute de su música favorita.