Bienvenidos a mi nueva columna, donde iré llevando a artículos periodísticos los resúmenes de conversaciones con actores sobresalientes de la industria musical nacional e internacional con un punto de vista interesante que compartir.

Para el estreno, coronavirus mediante, los dejo parte de la charla que tuve con Antonio Martínez Velázquez, Director General de Comunicación Social de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, para conocer algunas posturas del gobierno relacionadas con la afectación hacia la industria musical en el país y las medidas que está adoptando y adopatará en un futuro cercano.

¿Qué está pasando con el Coronavirus, Antonio?
Lo que está pasando en términos generales es un cambio abrupto y radical en las relaciones humanas, políticas, gubernamentales, internacionales, comunitarias y locales, en términos macro. Y pasa a través de un virus que afecta a todo el mundo y que, después de un tiempo, aún no sabemos a ciencia cierta como se controla. Esto nos lleva a tener un plan concreto para todo el país, pero teniendo en cuenta que en este país hay un 60% de pobres.

¿Sientes que el gobierno está preparado para el día después de mañana?
Las acciones que se están tomando consideran que no podremos volver a la normalidad, porque la va a cambiar, aunque no queramos. En términos generales, diría que estamos preparados como está preparado cualquier otro gobierno, pero como siempre sucede en estos casos, en verdad no sabemos que va a pasar. Probablemente las previsiones que hagan los gobiernos no se ajusten o vayan detrás de la sociedad y lo que se haya afectado en estos meses. Va a haber una crisis muy grande este año en todo el mundo, mucho más grande que la de 1929 y 2009 y requerirá medidas de otra naturaleza, solo que no sabemos que va a pasar en general con nuestra sociedad y si quiera regresar a la normalidad previa a la pandemia. La sociedad no va a querer regresar a la normalidad previa a la pandemia.

Me gustaría recordar la frase que dice que “México no tiene memoria”. ¿No crees que un mes después de terminar con la pandemia la gente va a volver a su vida anterior y todo lo que pasó va a volverse un meme?
Probablemente eso pase. Pero creo que esos cambios se dan como cuando una estrella explota en el universo y nosotros lo vemos años después. Lo estaremos viendo como pequeñas pinceladas.

¿Cuál es tu percepción de la afectación que está generando y que va a generar el efecto COVID-19 hacia la industria de la música?
Es un tema muy puntual. Estamos viendo y vamos a ver una cambio de época. No se si tan drástico, pero si muy importante en el mundo del entretenimiento: Todas las producciones están paradas, pero vemos a una parte de la industria intentando enfrentar la crisis, pero hay que entender que una gran parte de la comunidad cultural está precarizada. Muchos son freelance, tienen bajos salarios, o trabajan a destajo en una producción, o en un estudio de grabación; los técnicos, por ejemplo. La industria no son solo los actores o los músicos, que es lo que vemos. Todo lo que está detrás es una serie de cadenas que se van rompiendo poco a poco cuando no hay producciones porque la economía se para. Eso por un lado. Por otro lado estamos viendo el apuntalamiento de la cultura digital. En ciertos casos, y voy a hablar particularmente de los del gobierno, estamos haciendo festivales de música por streaming como “Contigo en la distancia”, donde nosotros le pagamos a los artistas para que haga conciertos desde su casa.

Los dueños de galerías, foros de teatro o salas de conciertos, todos tienen que pagar muchos gastos y están empezando a quebrar. ¿Tiene pensada alguna idea o apoyo para este tipo de gente?
Dos cosas. Para empezar, el plan del gobierno es ayudar primero al estrato más bajo de la economía. Evidentemente tiene que responder primero a esa gente en crisis. Como segundo punto, desde la secretaría de cultura hicimos 3 acciones concretas.
1) El subsidio que se le da a los gobiernos de los estados. Se pacto con esas autoridades que destinaran al menos 1 millón de pesos a ayudar a la comunidad cultural de cada estado, y entonces cada estado esta desarrollando algún programa de apoyo
2) En el espacio que abrimos en la secretaría de cultura llamado “Contigo en la distancia” además de oferta cultural también hay un espacio para la comunidad artística. Abrimos una convocatoria muy grande para músicos, cineastas, fotógrafos, etc, donde planteaban un trabajo o producción y se les apoyó con 20,000 pesos a cada uno de los artistas. Llegaron casi 4000 trabajos y recibieron el apoyo 1351, que son 27 millones de pesos aproximadamente, y se logró por concurso. Para la comunidad de teatro establecimos una serie de concursos por guiones de teatro que se llama “Dramaturgia del confinamiento”, y se estableció un pequeño programa de apoyo económico para esta comunidad.
Y por último, se abrió una convocatoria que se llama convocatoria para espacios escénicos independientes en resilencia. Aquí se les apoyó con 150,000 pesos a los espacios.

Aproximadamente, ¿Cual es el monto total del presupuesto designado para los apoyos?
Dando un número grueso son entre 80 y 100 millones de pesos.

¿Hay algún tipo de pensamiento de apoyo a los técnicos y todos los que están tras bambalinas?
Si, precisamente ellos deben ser los más importantes en este asunto. Aquí viene otra vez esto de lo público y lo privado. En el caso de lo público existe cierta seguridad con el gremio. Los técnicos, tramoyistas e iluminadores, están sindicalizados y siguen percibiendo su sueldo, al igual que algunas personas de los museos. En la parte privada eso se vuelve un problema, porque parte de la nómina la tiene que cubrir el empresario y es a los primeros que dejan afuera.

¿Hay algún otro plan específico para ellos?
Se está pensando, porque evidentemente forman parte de una esfera mucho más amplia que tiene que ver con otras cosas como derechos laborales y seguridad social, cosas de las personas. Estamos viendo como podemos intervenir, porque son trabajadores que apoyan o prácticamente hacen que la vida culural suceda como se debe y no de otra manera.

Me voy a poner en los zapatos del técnico de un show. ¿Están pensando con deadlines definidos o irán viendo si aparece una idea que pueda funcionar? Porque ellos tienen que pagar renta hoy y comer hoy.
No. Se están viendo las proyecciones a partir de cómo se van comportando todos los actores involucrados. Por ejemplo, la parte industrial, los empresarios han logrado un acuerdo con el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) para hacer un programa de pago de facturas con las pequeñas y medianas empresas. Tenemos que entender como funciona este sistema para identificar los universos reales de apoyo. Estamos pensándolo así y trabajando con la secretaría de economía. Van a presentar una plataforma sobre mercado solidario donde vamos a vincular a esos trabajadores con posibles empleadores y poco a poco se irá desdoblando el plan de acuerdo a como vaya evolucionando el asunto y de cómo vaya evaluando la parte económica más dura de estos sectores.

Hay muchos festivales que se han cancelado y reagendado en el mundo, pero aquí también. ¿Tú qué le dirías a la gente que hace y va a los festivales? ¿Hay una fecha segura en la que creas que vamos a poder estar en un festival?
No lo sé. Las autoridades sanitarias han hablado de que hacia final de año. Quizás en agosto podamos volver a hablar de un tema de concentración, pero todo depende de cómo va a evolucionar la enfermedad en México. Por eso es importante repensar esto como industria, y ver que a través de la secretaría de economía o dependencias que tienen instrumentos económicos y crediticios puedan apoyar a estos empresarios. Pero el tema es que más bien hay que repensar y replantear estos festivales. Ver los que se puedan llevar en línea. Como esto puede ser lucrativo, porque al final es una industria. Como podemos hacer que sucedan en estas circunstancias. Nosotros mismos hemos hecho estos pequeños festivales, como el de “Contigo en la distancia” que han tenido bastante buen ambiente, alcanzando más de 400 mil personas que lo vieron.

El estado está buscando generar cultura. ¿No debería ser el promotor privado un gran aliado del estado, ya que está ayudando a que esa labor se lleve a cabo? ¿Crees que las coinversiones entre el estado y la empresa privada deberían tener mecanismos más accesibles y sencillos de lograr?
Claro que si. Nosotros estamos trabajando en una ley de mecenazgo. Otros mecanismos de interacción y de colaboración entre los actores que hacen la cultura. Esas conversiones ya pasan en varias partes de la industria de manera importante entre privados y el estado. En el museo Tamayo, o en Bellas artes, por ejemplo. También en el cine. Pero debemos trabajar en que esos mecanismos sean más fáciles, claros, rápidos y oportunos para todos. Estamos generando algunos modelos para que esto que pasa, pueda pasar mejor.

Los técnicos, freelance, dueños de bares donde tocan bandas o hay espectáculos artísticos, organizadores de eventos, festivales y artistas: ¿Deben esperar nuevos y más apoyos? ¿O con lo que salió hay que hacerle frente a la crisis?
Yo creo que vale la pena que esperen. Además de los apoyos que ya mencionamos saldrán más. Hay pláticas con la secretaría de economía y otras más, para poder hacer un tema más integral. Precisamente la industria cultural es un ecosistema. No solamente son los creadores, o el creador es el sostén de esa industria. Hay que pensarlo de manera integral. No todo recae en el ámbito de la secretaría de cultura. Esa secretaría tiene que hacer que otras áreas de gobierno, más enfocadas al emprendimiento, los créditos y el mundo económico, se unan para poder tener una visión integral de apoyo a toda la industria. Eso es lo que estamos haciendo. Nuestro mandato principal es con los creadores, pero luego también entendemos a todo el resto del mundo cultural. Estamos trabajando y habrá nuevos anuncios sobre esto.