Reverence To Paroxysm es un proyecto de metal extremo hecho en México con la participación de músicos legendarios como el baterista Óscar Clorio, (Centopah, Denial, ex Shub Niggurath), el guitarrista y cantante Antimo Buonanno (Hacavitz, Profanator, Castleumbra), CésarLedSánchez (reconocido baterista de bandas como Hacavitz, Profanator y Xiat que en este proyecto toca la guitarra) y el bajista Alan Di González (Malcría). 

TXT:: Luis Jasso

La banda surgió formalmente en 2020, pero tuvo su gestación maligna en 2018 a raíz de diversas charlas entre Óscar, César y Antimo, en las que se planteaba la idea de crear una especie de entidad oscura de death metal absoluto. Fue justo en ese año que se unió Alan y quedó establecido este destacamento oscuro de la muerte. 

Su primer paso musical fue la versión demo del tema “Congruence of the profound forlorn”, el cual rápidamente les abrió la puerta para grabar un split CD con los españoles Pestilenght. La versión que salió en ese mini CD (sólo son tres canciones, dos de los ibéricos y la ya mencionada de los mexicanos) y que supera los 10 minutos fue editada en conjunto por Vomit Records y Triangle Circle Records para México y el continente americano y por el sello Obliteration Records para Japón y Asia.

Ahora, de la mano de Ancient Urn Records y Death in Pieces Records de México, la banda liberará un sencillo en vinil 7 pulgadas llamado Cadaveric continuity of unreal perspectives, con “Congruence of the profound forlorn” como lado A y una versión en vivo en un ensayo de “Care data vermibus” como lado B. Ambas están contempladas para lo que será el debut en larga duración que se planea para finales de este año o principios del que viene. En ese sentido, el cuarteto se encuentra en proceso de composición y ya tiene tres temas listos. 

Musicalmente, “Congruence of the profound forlorn” podría ser una mezcla de avant garde metal con elementos death, black y doom, El sonido es sucio y crudo pero se nota que así fue concebido, es decir, no se trata de una producción de bajo presupuesto que suena así porque no se pudo pagar algo mejor. Es una especie de gesta por el tesoro en la que si se tiene paciencia (y los fans de las bandas en las que tocan estos músicos la tienen) se encuentran muchos elementos destacables, música de la cual brota la experiencia y un poco también la comodidad que el estatus de cada uno de ellos les da para hacer cosas experimentales simplemente porque lo quieren hacer. 

En otras palabras, no es música para escuchar en la radio ni en una fiesta; es más un ritual macabro muy bien construido y presentado en formato cercano a la disonancia que caerá muy bien entre los buscadores de tesoros musicales extremos.