Lordi se dio a conocer en 2006 cuando se convirtió en la primera (y hasta ahora única) banda finlandesa en ganar el concurso musical Eurovision. La canción que llevó al grupo al éxito fue “Hard rock hallelujah”, sin embargo su carrera comenzó por ahí de 1992; su primer demo fue editado en 1993 y su primer larga duración o LP (la nomenclatura es importante líneas adelante) en 2002. 

Después de ganar aquel concurso hicieron un concierto en lo que sería el Zócalo de Helsinki (Market Square) y alrededor de 90 mil personas cantaron al unísono la mencionada canción (imponiendo así un récord mundial). El sonido de la banda, según su creador, Mr Lordi (Tomi Petteri Putaansuu), es como imaginar a Kiss haciendo una canción en 1983, Pantera concretando un cover de la misma en 1992 con la remezcla de Puff Daddy.  

Con todo esto queda claro que Lordi siempre ha tenido una debilidad por lo teatral y por el heavy clásico. El combo hace cosas extravagantes, como crear una película basada de alguna manera en los personajes de la banda (todos monstruos tipo película de horror), y nadie se sobresalta. Sin embargo, 2021 será el año en el que los músicos se vuelen la barda.

Su disco más reciente, Killection (A fictional compilation album) fue creado con la idea de que sus canciones serían los éxitos de su discografía si la banda hubiera existido de los años 70 a mediados de los 90. Ahora, pandemia de por medio, Lordi decidió ponerse a trabajar en crear una discografía real para ese tiempo ficticio, y el resultado será lanzado el 31 de octubre. ¿Qué tiene de noticioso todo esto?, que la banda decidió crear ¡siete LP’s! (cada disco al menos contaría con cinco canciones o duraría más de 30 minutos) y lanzarlos todos juntos. Así, la idea de un Lordi que existió entre los 70 y 90 ya no sería un mito y habría una serie de discos para fundamentar el asunto. 

La movida es atrevida, seguramente para algunos hasta estúpida, pero es algo que sólo podría suceder en el contexto de una banda como Lordi. Según Mr. Lordi, ya se grabaron cinco de los discos y todos suenan muy distintos entre sí; el sexto está casi terminado. El sello cómplice de esta locura será el alemán AFM Records, hogar actual de bandas como Anvil, Danzig, Rhapsody of Fire y U.D.O