Una chelista china alterna con el spoken word de Serj Tankian. Graham Coxon se olvida de Blur y se clava en la sci-fi y la novela gráfica. Novedades desde Chile, Ecuador y Argentina conviviendo con una actualidad británica que va de la energía rockera al minimalismo. En este reventón galáctico saltamos de Escandinavia hasta Salvador de Bahía; la aldea global es nuestra.

TXT:: Juan Carlos Hidalgo

Goat (Suecia) / “Union of mind and soul”. No hay mejor manera de comenzar la experiencia de esta playlist cabaretera que con ese grito destemplado y desgarrador del coro: “¡Open your mind!”. Esta banda sueca es una especie de clan tecnotribalista que le da a la psicodelia revuelta con un montón de menjurjes étnicos y que en esta canción nos lleva a lo andino. Viene incluida en Headsoup, que es una recopilación de los 3 álbumes de su carrera. Ni duda cabe que nos hacen acordar de Jane´s Addiction, pero todavía más locos.

Modern Woman (Inglaterra) / “Offering”. Siempre hace falta la acometida de una música de poder… y vaya debut de esta banda londinense -¡es su primer sencillo!-. Al principio, Sophie Harris se lo planteó como algo relacionado con el spoken word, pero ya como cuarteto generaron una energía rockera que va más allá del mentado renacimiento del post-punk. Lo que hay es un estruendo tremendo de algo a lo que le queda bien el calificativo de art-rock, siempre con The Velvet Underground y Jefferson Airplane en la memoria. ¡Aquí hay energía desbordándose!

Superstate (Inglaterra) / “The astral light”. A Graham Coxon le preocupa poco el futuro de Blur, lo que lo apasiona actualmente es la ciencia ficción y la novela gráfica; es por ello que se concentró en trabajar con los escritores Alex Paknadel y Helen Mullane para crear 15 historias. Pero como el talento del guitarrista es vasto, no se quedó quieto y convocó a músicos y voces invitadas para hacerle un tema a cada historia. Aquí el rumbo es el de un funk sideral que despide un halo de hedonismo galáctico.

Aurora (Noruega) / “Cure for me” (Vintage Club remix). Esta pequeña ninfeta escandinava tiene una enorme capacidad para lanzar embrujos sonoros y ahora potencia a una canción que por sí sola ya era estupenda, pero ahora llevada a los terrenos de la electrónica de baile por un Dj brasileño agarra todavía más punch. Ella nos recuerda que tenemos demasiada energía contenida que desea estallar y dejarse llevar por el frenesí. Aurora es una gran artista con aristas mucho más interesantes que la típica estrella mainstream; esta pieza es un alegato contra las absurdas terapias para curar a los gays de su enfermedad (sic).

Baiana System feat Antonio Carlos & Jocafi (Brasil) / “Água” (Jimpster remix). La riqueza musical del subcontinente americano es enorme e impresionante y he aquí una muestra grandiosa. ¡Todo huele y suena a Salvador de Bahía! El colectivo toma a un poema lírico de enclave popular y lo retrabaja usando las voces de un dueto que fue muy popular durante los años setenta y que adornan la pieza. Para completar una nueva naturaleza, pidieron a un Dj y productor británico con larga carrera en el deep house que hiciera lo suyo. ¡Sólo falta servir una caipiriña y disfrutar! Ese acento tan brasileiro e identificable está presente, pero con la cadencia del presente.

Django Django (Inglaterra) / “Under fire”. La onda expansiva de Glowing in the Dark se hace todavía más grande al sumarle 5 temas extra a la versión de lujo. Precisamente de esa veta de electrónica orgánica que tanto le gusta al cuarteto emana un tema que transcurre a media velocidad y con unos coros que le dan un toque vintage. Posee un bajo trotón que le suma encanto a un ambiente muy cinematográfico. ¡Que bueno que esta composición no se quedó guardada!

 Shelby Merry (Estados Unidos) / “Hollywood Teeth”. Nació en Ohio, pero reside en Nashville, Tennessee, y se trata de uno de esos talentos propios de esta época. Muy joven ya lleva editados ocho discos, una novela y trabaja frecuentemente para series y películas. En Dark ages suma una mayor instrumentación a su propuesta y los sintetizadores le dan gran tensión a un alegato generacional en el que todo es cuestionable y sometido a una crítica descarnada.

Nathan Ball (Inglaterra) / “Friend / Lover”. Desde las costas de Cornwall acomete un joven de 31 años de edad que apenas debuta con Under the mackerel sky. Se decanta por un pop electrónico muy preciocista que nos remite a James Blake y Bon Iver a partes iguales. Tiene de su lado al productor de The War on Drugs, cuya labor enaltece a esta joya de épica contenida y un alto nivel emocional que poco a poco se va desgranando. ¿Es posible olvidarnos del ensueño que produce?

Haiku Salut (Inglaterra) / “I dreamed I was awake for a very long time”. La electrónica minimalista puede alcanzar altas cotas de inspiración y belleza… y estamos ante una hermosura sonora deslumbrante. El trío de Derbyshire suele ser tentado incluso por la música clásica, pero está es su faceta más upbeat. Comienza aprovechando el glitch y va sumando elementos para masajear el alma. Proviene del álbum The hill, the light, the ghost en el que se hurga en la memoria, aprovechado grabaciones de campo y buscado fantasmas por doquier.

Incurable (España) / “Punto flotante”. En la Península Ibérica el panorama independiente suele deparar excelentes sorpresas, y tal es el caso del proyecto en solitario de Álvaro Blanco, quien militara también en Músculo! y Noise Project. Se ha encargado de componer y producir todo para un disco al que tituló La verdad, que abre precisamente con una pieza que se inserta en esa maraña psicodélica a lo Tame Impala -muy cadenciosa y sin acelerar-. Acumula capas de sonido y texturas para atraparnos en su telaraña sonora.

Filgueira y Catalina Navarro (Chile) / “Frías”. El indie chileno no cesa de ir de sorpresa en sorpresa -la mayoría muy agradables-. Aquí tenemos al proyecto de Renzo Filgueira y una manera de integrar al charango en un contexto de pop electrónico. Con mucha sapiencia suma sintes y guitarra a una canción que resulta acariciante. El dueto con Catalina Navarro funciona a la perfección para darse el tiempo de comparar al clima con las relaciones humanas.

LaTorre (Ecuador) / “La suerte”. Hace rato que Ecuador se apuntaló como una de las escenas musicales más creativas del continente americano. Lo que hace Renata Nieto tiene alcances internacionales, pues se basa en una instrumentación electrónica muy sólida con la dosis justa de sonidos étnicos. Con el EP El sentido de la luz confirma también su habilidad para lidiar con las melodías y que estas se conviertan también en un gancho para atrapar al escucha; aunque aquí hace crujir a los bajos -Nicola Cruz ha hecho buena escuela-.

Dromedarios Mágicos feat. Absa G. y Blnk (México) / “Amor”. Ya teníamos bien conocido y dominado al folk casi acústico de Diego Puerta, así que reconociéndole que es muy trabajador y perseverante, nos viene bien esta vuelta de tuerca. Acertó al recurrir a una base rítmica electrónica y reunirse con dos muy jóvenes colegas para darle al trap. A un track creado en Guadalajara y que desmenuza el fenómeno amoroso, le calzó perfecta la producción de hillkidd y Andresss182. ¡Puro talento emergente colaborando!

Feli Colina (Argentina) / “No me arrepiento de este amor”. Lo que surgió como una cumbia, compuesta por Gilda, se convirtió en uno de los clásicos de Ataque 77 y ahora es reinterpretado a través de otra estética y una generación distinta. Esta es la segunda versión de un total de 9 con las que se piensa homenajear el legado de su autora. Aquí una cantante y poeta, nacida en Salta y afincada en Buenos Aires, la deconstruye y le agrega sensualidad. A un bajeo lento y elegante se agrega una parte final de spoken word que la realza todavía más.

Tina Guo feat. Serj Tankian (China / Estados Unidos) / “Moonhearts in Space”. La chelista nacida en Shangai no se conforma con ser una virtuosa del instrumento y poder interpretar a los grandes maestros; le gusta ser transgresora y acercarse al rock y al metal y para ello ha invitado al gran Serj Tankian, quien aporta su vozarrón para cantar, pero también ejercer su rol de poeta y suma spoken word. Se trata de una maravilla que nos reafirma que cada vez más los límites entre géneros se difuminan… se trata de música y lo que nos hace sentir.