Transcurren apenas unos cuántos días y 2022 ya nos trae una andanada de música propositiva y arrebatada, y en la que hay que considerar que Yard Act, la banda de Leeds está debutando apenas y se destaca por un discurso incendiario que se entrevera con un amasijo de indie rock, electrónica y hip-hop -más bien spoken word-.

TXT:: Juan Carlos Hidalgo

De entrada, me interesa destacar “Payday” porque me remite al caso del artista Jens Haaning que tras aceptar una comisión del Centro Kunsten de Dinamarca, tomó el pago por adelantado y a cambio les remitió dos lienzos completamente en blanco a los que tituló Coge el dinero y corre, precisamente la frase que aparece reiteradamente en la canción.

En todas partes aparecen los cínicos, y es por ello que Yard Act también despotrican en contra de otros de distinta calaña: “We all make the same sound when we get mowed down and there are starving children in Africa/so go send your toy guns to Bosnia”.

The Overload (Island/Universal, 2022) es un álbum que se muestra peleonero de principio a fin; estos músicos no se cansan de señalar y criticar mientras de decantan por una música frenética que los ubica como continuadores del estilo de Sleaford Mods, pero con una instrumentación de banda completa, lo que queda establecido desde el tema que abre el disco y le da nombre.

Luego viene “Dead Horse” que parecen que han aprendido muy bien del punk funk de !!!  y sobre la que cabalga todo un rollo cuestionador; pero tampoco puede negar la herencia vociferante de Johnny Lydon en su etapa de PIL (antes de que se hiciera un fascista de mierda).

11 canciones en poquito más de 37 minutos en las que desfilan el brexit, la gentrificación, la sociedad de consumo, y toda la complejidad de la sociedad de hoy día. Es por ello que no extraña que James Smith, el líder del cuarteto, se refiera a la temática de The Overload, en los siguientes términos: “En cuanto a las letras, creo que es un disco sobre las cosas que todos hacemos: todos estamos tan conectados con el sistema del día a día que realmente no nos detenemos a pensar en las construcciones que nos definen.

Pero más allá de eso, es un poco emocionante, porque todavía hay mucho que no entendemos; cómo se forja una mentalidad de colmena, cómo se difunde la información, cómo acordamos y presumimos cosas sin pensar. Algunas personas piensan más que otras, pero muchas de consignas del tipo: -Soy de izquierda, no me equivoco-, no logran nada”.

Yard Act han hecho un disco contundente y correoso al que no por nada el programa Future Sounds de BBC Radio 1 le ha nombrado el Hottest Record In The World” (apenas hace unos cuantos días); cierto, los ingleses se sienten el centro del mundo, pero en cuanto a música son un auténtico tótem.

Una vez más, una banda novel nos restriega en la cara una guía para tratar de entender al mundo moderno -eso si, desde la perspectiva del primer mundo-. No sólo vociferan, también dan señales de inteligencia y perspicacia. Yard Act han dado un golpe de autoridad con su debut… no queda más que aceptarlo y disfrutarlo.

También te podría interesar: Cabaret de Galaxias #17: islas sonoras que flotan en la Vía Láctea