Scorpions, probablemente la banda alemana de metal más famosa, se ha convertido hoy en el centro de una polémica, o más bien una intriga de tintes curiosos que sin embargo ha ameritado notas en todos los países rockeros del mundo. La trama ha sido descrita por Klaus Meine, el cantante, como “fake news” pero, ¿será posible que el mega éxito de 1991, “Wind of change”, la haya escrito la CIA?

FOT:: Jovan Nenadic

Si bien la idea suena a teoría de la conspiración tipo las que abundan en tiempos de Covid-19, el periodista que ha perseguido la historia, Patrick Radden Keefe, tiene una larga historia de hacer periodismo de investigación serio, en ocasiones muy reconocido y en ese sentido, para The New Yorker, ni más ni menos.

La historia entre Scorpions y la CIA está repartida en ocho podcasts en los que entrevista e personalidades relativas al mundo de la música (sobre todo ejecutivos y gente “de pantalón largo” para hacer la analogía con el futbol, por ejemplo), algunos ex espías y gente cercana al mundo de la política encubierta. Al final obviamente entrevistó a Klaus Meine, el que aparece con el crédito de compositor del mítico tema.

Meine ha dicho siempre que la inspiración para la canción fue el enorme cambio que le tocó vivir en carne propia de la Rusia previa a la llamada “Glasnost” o reforma que concluyó ideológicamente con el comunismo y la posterior a dichos eventos. Es decir, Scorpions fue la segunda banda occidental de Hard Rock/Metal (la primera fue Uriah Heep) en tocar en Rusia (entonces Unión Soviética), concretamente en Leningrado (actualmente San Petesburgo), en abril de 1987, pero fue la primera que lo hizo con un éxito atronador al concluir diez fechas en el “Lenin Sport and Concert Complex”, con capacidad para 25 mil personas. 

Después de esto la banda regresó por segunda vez a Rusia y encabezó el Moscow Music Peace Festival, por encima de Ozzy Osbourne, Motley Crue y Gorky Park. El cambio cultural que había vivido ese país era muy evidente y fue la inspiración para la canción. Hoy, a 30 años de que apareciera el sencillo y se convirtiera en parte del soundtrack de la caída del comunismo y el muro de Berlín y uno de los más vendidos de la historia, la idea de que una oficina de gobierno de Estados Unidos tuvo algo que ver en su creación es irrisoria, pero ciertamente entretenida. Si te interesa escuchar el podcast (ocho capítulos, en inglés), puedes checarlo aquí: https://crooked.com/podcast-series/wind-of-change/