Seguimos en este viaje internacional recopilando los pensamientos de las mentes clave detrás de la cultura del mundo. Para este artículo he tenido oportunidad de conversar con Santiago Herrero, Cónsul Cultural de España en Nueva York, quien nos compartió lo que se está viviendo en la ciudad pandémica #1, cómo lo ha impactado el profesionalismo de los neoyorkinos y lo que él espera desarrollar para los artistas españoles (y también latinos) en la gran manzana.

¿Cómo te has sentido? ¿Cómo se está dando todo esto en Nueva York?

Es un sentimiento doble. Por un lado me gustaría estar en casa, con la familia, con mi padre y mi madre, estoy un poco alejado. Estoy desafortunadamente donde me toca estar. Y por otro lado estoy viviendo un momento muy extraño de Nueva York. Estoy en el epicentro mundial de la pandemia, viviendo una experiencia increíble, ver a Nueva York dormida por completo.

La ciudad que no duerme…

Es acojonante. Hacía 2 meses que no pisaba la calle y anoche que bajé un momento al coche estaba todo desierto. Era una ciudad que daba miedo. No pasaba nadie, todo desangelado.

Si no supieras que estás en la cuarentena del Coronavirus, pensarías que en cualquier momento te van a asaltar o a matar…

Fíjate que dicen que uno de los grandes problemas es que se va a poner peligroso porque está llegando mucho homeless a Manhattan, gente que va a empezar a provocar esa delincuencia y que se pondrá peligroso por la noche.

¿Cómo y donde te agarró el coronavirus? ¿Cuál es tu situación?

Yo soy diplomático de carrera y desde mi comienzo me he dedicado a la promoción de la cultura española en el exterior. Estuve en Jamaica (ahí no estuve metido en la cultura), Oslo (fui Cónsul pero con el sombrero de la cultura también), Pakistán (ahí no hice nada cultural porque era muy peligroso; acababan de matar a Bin Laden) y luego pasé a Tokio cuatro años para promover la cultura española en Japón. Coincidió con los 400 años de relaciones de amistad entre ambos países, y tuve mucha actividad cultural. Más adelante regresé al ministerio de relaciones exteriores para luego pasar a Acción Cultural Española como director de programación. Y ahora estoy encargado de asuntos culturales españoles en Nueva York. En Washington hay otra persona que se encarga del resto de Estados Unidos.

¿Y específicamente donde trabajas ahora?

Trabajo como Cónsul cultural, pero no tengo un espacio físico.

Eres otro homeless más…

Dicen que para ser un neoyorquino total debes pasar una parte de tu vida como homeless… (risas)

¿Cómo describes la función puntual que estás haciendo? ¿Qué funciones concretas desarrollas?

Estos primeros seis meses se tratan de conocer la ciudad y a los principales actores culturales de Nueva York. El trabajo que hago es estar ligado con las instituciones neoyorquinas. Si traigo a un artista español a tocar a la ciudad lo que quiero es que vayan a tocar a los sitios de aquí. Puede ser que pasen con el Instituto Cervantes, pero el éxito está en vincularlos con la escena real de Nueva York. Y para lograrlo primero debo conocerlos a todos.

Imagino que pasando la pandemia comenzarás a enfocarte en acciones puntuales para empezar a generar los vínculos.

La consejería cultural en la que estoy ya lleva muchos años haciendo colaboraciones, entonces daré seguimiento a lo que se viene haciendo, pero claro que tengo planes de generar nuevas iniciativas. Quiero lograr que los artistas que traiga a la ciudad generen una expectación en el público neoyorquino y latino, no solo los españoles que ya los conocen.

Empiezas a tocar los nervios de Estados Unidos. ¿Cómo sientes la separación entre los gringos neoyorquinos y los latinos?

Para empezar, si viajas por Estados Unidos, te das cuenta de que hay una diferencia brutal entre esta ciudad y el resto del país. Nueva York es muy demanding. Esa historia de las películas del tío que se muda a Nueva York y luego de unos años tiene que regresarse a su pueblo es muy cierta. Al que no funciona, la ciudad lo escupe y debe irse. Porque es muy caro, hay mucha competencia y gente muy lista.

Cuando llegué aquí los directores de todos los grandes museos me recibieron personalmente y me dieron una hora para hablar con ellos, algo que no esperaba. Aquí los tíos te dan tu oportunidad. Si lo haces bien, y ven un espíritu de movimiento, la oportunidad la tienes, sino no, no te vuelven a ver.

¿Me equivoco o es una característica de los profesionales en Estados Unidos? ¿No sientes que son pragmáticos, organizados y que no les gusta perder el tiempo?

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Pero creo que en Nueva York eso se acentúa. La gente va corriendo todo el tiempo Aquí no puedes llegar tarde a una reunión. Se cabrean mucho. El tiempo vale oro. De lunes a jueves hay una actividad frenética, con inauguraciones y cenas. El viernes un poco. El fin de semana nada. Todos salen de Manhattan, a su casa de fin de semana. La gente que importa no está aquí. Pero es importante también lo que dices y cómo están penetrando los latinos en esta sociedad. El bilingüismo es total. No es que el español le va a ganar la partida al inglés, yo creo que va a volverse bilingüe. Hace 20 o 30 años no estaba bien visto hablar español. Hoy está súper bien visto.

¿Qué le queda a un artista español o latino a la hora de ir a NY? ¿Es una labor imposible? Se está poniendo de moda hablar español pero: ¿Se pondrá de moda escuchar a una banda de rock cantando en español, algo que ellos inventaron en inglés? ¿Cómo conectar a la escena en español con NY?

Yo creo que es algo que va a ir creciendo y hay que estar posicionado. Igual que se puso de moda hablar en español, se pondrá de moda escuchar la música que ellos inventaron, pero en español. Cuando eso pase hay que estar en le primera línea. No puedes llegar después. Y para estar ahí hay que hacer un trabajo constante llevando bandas desde ahora. Por eso creo que el estado tiene que estar promocionando mucho durante estos años, porque en algún momento va a explotar.

¿Crees que quien lleve esta bandera debería ser un neoyorquino,  o tú como español podrás captar su atención por tu cuenta?

Tiene que ser una colaboración, como todo en la vida. Solo no puedes hacer las cosas. Por eso me interesa trabajar con las instituciones neoyorquinas. Con el tío que realmente maneja la movida. El otro día me decían: “¿Te alcanza con tu presupuesto?” Y creo que me da lo mismo. Puedo tener 2 millones de dólares y me los voy a gastar igual, pero no quiere decir que lo haga mejor que si solo tuviera 100 mil. Porque lo que tengo que hacer es la conexión con esos neoyorquinos que van a empezar a abrir las cosas. Igual que en la música lo he visto en el teatro. Es alucinante pero en Broadway no hay grandes presentaciones de teatro en español. Tienes que ir a salas pequeñas, de menos de 100 personas. Pero en algún momento esto va a suceder. La comunidad que habla nuestra lengua va a pedir que haya una obra para 2000 personas en Broadway, pero en español. Tenemos que estar preparados para montarlo y llevar varios años haciéndolo. Muchas veces en la cultura hay que invertir y la gente no lo ve. Tenemos que traer cosas aquí.

¿Crees tú que en la post crisis del Coronavirus la música en español ganará más espacio en la escena anglo?

Es un pensamiento interesante. Seguramente llegarán momentos de creaciones como después de todas las crisis. Por ejemplo, en la república de Weimar alemana, luego de la 1ra guerra mundial y en plena crisis, aparecieron una serie de movimientos culturales importantes. Las crisis demandan el ingenio humano y la gente comienza a crear cosas interesantes. Creo que vamos a tener muchas sorpresas. Luego, respecto al sistema montado por el mundo anglo, no creo que vaya a haber muchos cambios. Desde mi punto de vista no habrá mucha reestructura. Los americanos ya están pensando en abrir todo de nuevo, más allá de los muertos que habrá.

Otra vez el pragmatismo gringo…

Antonio Banderas hace un año dio una entrevista y dijo algo acojonante: “Un típico joven español de 25 años (quizás el 80%) está pensando que ojalá pueda ser funcionario y trabajar en el ayuntamiento”. Y el joven estadounidense de 25 años de aquí piensa en tener su empresa de música, ser creativo…

Y volverse millonario…

Si. Entonces dudo que esto vaya a cambiar. Estos tíos son muy emprendedores. Ellos sacarían negocio de una empresa que esté hecha para perder dinero. ¿Por qué va a cambiar esto? Entonces, si no puedes ganarles, súmate con la música española hasta que un neoyorquino te escuche y vea que esto va a pegar e invierta dinero. Ellos tienen que ver el potencial brutal que tiene la música en español, que va en crecimiento. No solo tienen las estructuras, sino que su espíritu es totalmente distinto.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de NY?

El profesionalismo de la gente que lleva la cultura. Me han parecido unos tíos increíbles. Súper preparados y con decisiones muy pensadas. Nada de enchufismo (acomodados). Hablas con gente muy preparada y que sabe lo que quiere. Que van a arriesgar hasta cierto punto, pero van a arriesgar, y también están previendo lo que va a pasar dentro de diez años. Esto me ha parecido fascinante.

¿Crees que en España y Latinoamérica vemos la cultura más como un disfrute o un hobbie que como un negocio? ¿Cómo cambiamos el chip y nos transformamos en una industria más seria?

Creo que en España y Latinoamérica seguimos con el convencimiento de que la cultura es un pasatiempos y diversión. Es todo eso, pero tiene que ser parte inherente de nuestra propia civilización. Si tú ves todas las grandes civilizaciones de la historia (china, griega, romana) tenían una base cultural muy fuerte. Y estos tíos lo han puesto desde el punto de vista del business. La cultura es business, y por eso funciona a lo bestia. Nosotros tendríamos que pensar que no podríamos ser lo que somos sin la cultura. No puede ser que se rebajen los presupuestos de cultura. La cultura es lo que nos va a hacer formarnos como sociedad. Ellos lo ven como negocio, nosotros no. Pero debemos verlo como piedra angular de nuestra propia formación. Entonces esto tiene que ser una labor desde pequeños. Debemos ir formando a la gente haciéndole ver que si lee será una mejor persona, si escucha música podrá disfrutar más de su vida. Si va al teatro podrá soñar mejor. No simplemente ir al cine a ver una peli americana para pasar el rato. De esa forma las industrias serán grandes y potentes.

¿Y no crees que esto se demerita en nuestros países porque la persona a cargo no es necesariamente la indicada, y que llega el amigo enchufado?

Sin lugar a dudas. Esa es la clave y el gran problema. Justo estoy indignado por un nombramiento que harán en España de un tipo que no tiene ni idea. A mi me gusta mucho el futbol pero no por eso me van a poner de técnico del Real Madrid. Aquí esto no pasa. Escogen al bueno, y se nota.

Volviendo otra vez a la pandemia. Es increíble como NY se convirtió de la noche a la mañana en el foco mundial de la pandemia. No podemos siquiera hablar de un proceso, porque de un día para el otro explotó, como en sus películas apocalípticas…

Esto es muy gringo también. Todo a lo grande. Al día siguiente todo estaba cerrado. Fue un golpe para mi porque suelo estar siempre en el exterior, en inauguraciones, teatros o conciertos. Y además muchos de los que viven en Manhattan se fueron para no pasarlo en la ciudad. Sin embargo aquí no hubo un confinamiento obligado, como parte de las libertades americanas, pero te recomiendan quedarte en tu casa.

¿Tienen pensado desde NY algún apoyo o ayuda a artistas y profesionales de la industria?

Lo que estamos intentando hacer es ayudar a todos esos artistas, que se quedarán sin sus shows o trabajos, para promocionarlos. Siempre he sido muy proclive, desde que estoy en la cultura, a trabajar con la gente que está en el terreno. En Tokio, por ejemplo, inauguré un programa para artistas españoles residentes en Japón. Intentaba aprovechar ese talento español local, o si venía alguien de fuera, meter a alguno que viviera en la ciudad. Ahora estamos también apoyando a los artistas online con un programa llamado 14 días, 14 artistas. Esos videos de los jóvenes artistas están pagados. Tenemos que empezar a pagar porque el sector cultural va a estar totalmente machacado.

Puedes encontrar las publicaciones en las redes de Instagram @scce.nuevayork.

¿Y en España como crees que vaya a estar la cosa?

Los datos en España no son muy esperanzadores, porque ha habido mucho muerto. Con estas aperturas espero que den buen resultado y no haya un rebrote. Esto favorecerá a que la economía empieza otra vez a funcionar. Pero desde el punto de vista cultural yo creo que hasta finales de año, principios de enero va a ser muy complicado.

Es un poco Darwinismo lo que está pasando…

Los tíos avispados que lleguen con una buena idea son los que van a triunfar. Pero también vamos a necesitar que sean buenas personas, porque sino va a dejar mucho cadáver en el camino. Puedes ser un ganador ofreciendo ayuda a los demás. De aquí salimos cooperando entre todos. Pero España es un país de muchas envidias. Al que le va bien se lo intentan cepillar, no sé en México. (risas)

Igual, igual. Nosotros hemos aprendido de ustedes, no lo olvides. (risas).

Lo bueno y lo malo. Esto esperemos que se acabe. Necesitamos trabajar entre todos, porque sino no va a funcionar. Y también hay que pasárselo bien. Sino te lo pasas bien en tu trabajo, es que te has equivocado de profesión. Tienes que hacer otra cosa.

Para cerrar, la pregunta del millón. ¿Qué día concreto volveremos a tener conciertos al 100% de capacidad?

Mi apuesta será diciembre de 2020. Creo que empezarán a abrir muy rápido. El business es el business. Si no hay un rebrote, cosa que puede llegar a pasar, navidades sería un buen momento.

Para despedirnos de esta bella ciudad me gustaría dejarlos con esta balada de amor a NY de James Murphy y su LCD Soundsystem.

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