TXT: Toño Quintanar

Venom es una cinta ambivalente, llena de elementos contrastantes. Por lo tanto, con el fin de ejercer una crítica justa, será necesario “desdoblar” nuestra personalidad para destacar tanto sus aciertos como sus errores.

Lo bueno:

-Comencemos con el villano: un empresario estilo Elon Musk quien representa esa filosofía anti-humana que es propia del capitalismo. Esto me resulta bastante interesante ya que, desde el surgimiento de Iron Man en 2008, se nos había vendido la idea de que los emprendedores neoliberales son los salvadores de la humanidad. En cambio, Venom retuerce este concepto para presentarnos a la industria tecnocrática como el verdadero monstruo.

-En ciertas ocasiones, la cinta muestra una fotografía bastante bella. No me refiero a aquella secuencias grandilocuentes de efectos especiales, sino a momentos más modestos pero bastante geniales. Uno de ellos ocurre casi al comienzo de la cinta, cuando Tom Hardy va en motocicleta hacia su trabajo. La escena tiene una composición muy cool. Al mismo tiempo, las escenas de acción se encuentran muy bien logradas y, por momentos, su estética nos remite a una ciencia ficción de carácter oscuro y retro.

-La verdad es que, por momentos, este Venom captura esa esencia que es propia de los cómics originales. Su primera aparición –Tom Hardy es atropellado, Venom aparece, le arranca la cabeza a un tipo y huye hacia el mar- ostenta todo ese ánimo caótico y de destrucción que los fanáticos de las historietas esperábamos encontrar en esta adaptación. Además, el diseño general del personaje está bastante bien logrado. Tristemente, hay algunas otras secuencias en las que el CGI se ve bastante chafa.

-La aparición de Carnage al final de la cinta es algo bastante emotivo y nos deja bastante emocionados para la segunda entrega. El aura de misterio y locura que recae sobre este personaje es bastante intensa.

Lo malo:

-La cinta es, en sí misma, una gigantesca incongruencia. Muchas de las secuencias tienen una serie de errores de relación que no se trata sino del resultado de una edición descuidada. Al mismo tiempo, el comportamiento de los simbiontes y sus “reglas” al momento de poseer cuerpos son de lo más imprecisas. Miles de contradicciones por todos lados.

-El primer avistamiento de los alienígenas (Riot es el primero en aparecer) es bastante chafa. Esta modalidad de “viajo por el mundo poseyendo a distintos seres humanos” es más vieja que el pastelazo.

-En varias ocasiones Tom Hardy se muestra bastante exagerado. Entendemos que quisieron darle un aire pusilánime a su personaje, pero por momentos se siente sumamente forzado e irritante. Asunto al que se suma esa aura de humorismo obligado que ya resulta bastante molesta.

-La cinta se rige por una fórmula que, además de gastada, ya se está convirtiendo en algo poco efectivo. En esta primera entrega se nos muestra a un villano incidental el cual prepara el terreno para la llegada de Carnage en la segunda entrega. Sin embargo, la presencia de Riot parece adelantarnos demasiado lo que hipotéticamente veremos en la segunda entrega. ¿No hubiera sido más cool usar a otro villano del universo Spider-Man y guardar el enfrentamiento simbionte vs. simbionte para la secuela?

-La cinta resulta irremediablemente decepcionante debido a la serie de especulaciones que son consustanciales a un personaje como Venom. La verdad es que muchos esperábamos ver al personaje en su esencia más oscura y violenta –algunas dosis de gore hubieran sido geniales-; sin embargo, el proyecto se queda a medio camino en dicha misión al presentarnos una cinta inconsistente que se mueve entre la acción y la comedia.

Imagen de portada: Areajugones.