“El rock está a salvo, la música de guitarras cayó en buenas manos”, una afirmación que, a priori, suele convertirse en sitio común cuando cada determinado tiempo un conjunto edificado en los sonidos del rock (y su amplísimo y basto árbol genealógico) da muestras de crear piezas únicas e identificables, que devuelven la esperanza en que, en algún sitio del mundo, hay un grupo de individuos dispuesto a dar todo por su arte y su discurso, a “salvar” el género que laurea y edifica a Elvis Presley.
En tal encuadre, ubicamos a Upchuck, combo punk rock por excelencia nacido en Atlanta, Georgia que, con el lanzamiento de I’m nice now (Domino Records, 2025) -su tercer disco de estudio, producido por Ty Segall y mezclado por Heba Kadry– nos entrega un compendio de canciones (con los sencillos “Plastic“, “Forgotten Token” y “Un momento” como adelantos principales) lleno de momentos filosos y extremos donde, además de las paredes de sonido, el frenesí, la espontaneidad y la crudeza, se alcanzan niveles inesperados, arañando cierto nivel de ¿madurez/sofisticación?, perfeccionando así lo obtenido con Sense yourself (Famous Class, 2022) y Bite the hand that feeds (Famous Class, 2023).
De algún modo, I’m nice now se siente como una especie de año cero o un comienzo nuevo en la carrera del quinteto en el que, definitivamente, hay un adeudo moral y de resonancia con actos del calibre de las Lunachicks, Bad Brains, L7, Black Flag, Red Kross y hasta The Plasmatics. La siguiente es una charla sostenida con Kaila “KT” Thompson (voz) y Chris Salado (batería), quienes, a propósito del inminente y esperado lanzamiento, desmenuzan y aderezan todo sobre el.
I’m nice now, el título del álbum es bastante osado y hasta una declaración de principios para los tiempos tan ojetes y difíciles que vivimos, ¿cuál es la intención detrás del mismo?
KT. Creo que se enfoca más en no saber qué depara el futuro. En realidad estoy cansada de llorar y de que me perciban enojada todo el tiempo. Siento que todos necesitamos preservar la paciencia. Hay mucho más poder en mantener tu propia paz con tu espíritu y tu alma, ese es el punto del título, estar bien en el presente, eligiendo estar en paz. Tenemos que comenzar por ser amables con nosotros mismos, hay que cuidarnos mucho. La compasión suele ser el tema principal en cada canción que escribo, pero no solo se trata de sentir compasión por los otros, tienes que empezar por ti mismo para poder ser capaz de serlo con los demás.
Creo que eso es lo que más me gusta de lo que hacen y de los sencillos que han lanzado, para mí todo es una paradoja y un balance perfecto entre la crudeza estridente del hardcore y el punk rock crudo, con energía positiva y el autocuidado.
Chris. Siento que precisamente ese balance se da porque somos una banda con diferentes personas, ahí está el verdadero equilibrio musical; cada uno tiene su propio tono, personalidad y mundo, queremos hablar de ello y hacerlo patente. La música es lo que hace el crossover de estos mundos, no se trata de una persona en particular orquestando esto, todos estamos metidos.
Respecto al álbum, me gusta la construcción de este wall of sound, mucho más notorio y aplastante en comparación con los discos anteriores, lo que considero se dio con inclusión de Ty Segall como productor. ¿Cómo fue trabajar con él?
-Chris. ¡Es agradable trabajar con él! Creo que nos ayudó a retomar lo que veníamos haciendo y a mejorarlo. Con él todo es muy libre, hacemos lo que queremos, y luego nos ayuda a mejorarlo y llevarlo a un sonido más… No es un sonido profesional, sino enriquecido.
KT. Todo mejoró porque estamos grabando en vivo en el estudio, esos tracks son más orgánicos. Ty es la persona más loca con la que haya grabado jamás. Tiene mucha experiencia a pesar de ser muy joven. Es inspirador trabajar con alguien con tantas ideas frescas y conceptos. También hace cosas raras, como tirar balones dentro del estudio, ese fue el elemento sorpresa. Sólo tuvimos diez días para grabar el álbum.
Vaya, entonces grabar este tercer disco en vivo debió sentirse casi como grabar el primero, pero con mayores recursos, ¿no? Por aquello de haberlo grabado “en directo”. ¿Cómo fue esta experiencia para ustedes a estas alturas?
Chris. Definitivamente mejoró la calidad, ahora tenemos diferentes perspectivas y usamos nuevos programas, quiero decir, no son nuevos, pero sí distintos, y grabamos tocando en directo, pensando en el formato de vinilo. Definitivamente es diferente ahora, creo que todo fue planeado a conciencia, de forma más creativa. Me gusta mucho el resultado, estoy muy ansioso por lanzarlo.
Heba Kadry, conocida por mezclar y masterizar discos de gente como Björk, Slowdive y Beach House, se encargó del mix de I’m nice now, ¿fue intimidante trabajar con alguien con dichas credenciales?
KT. ¡Amamos a Heba! Ella también es muy chingona en lo que hace, es una locura pensar en la discografía que acabas de mencionar. Incluso Beach House… es que, se trata de sonidos y propuestas tan diversas que, de alguna manera, cada vez que lo hace, lo hace mejor. Amo a Heba, creo que es una de las ingenieras más geniales en toda la industria.
Chris. Es decir, puedes estar mezclando algo de Björk por acá, incluso cosas más etéreas, y luego, sin pensarlo y sin barreras, pasas a mezclar un track nuestro, en el que todo impacta directo en tu cara, creo que eso es talento genuino, darle valor de la música. Muchas bandas no tienen oportunidad de trabajar con gente que tiene un background musical tan diverso, creo que esa una ventaja para nosotros.
Acaban de firmar con Domino Records, precisamente para lanzar este disco, se trata de un sello legendario en el que transitan actos como Orange Juice, My Bloody Valentine, John Cale y los Arctic Monkeys, ¿qué fue lo más apasionante respecto a fichar para ellos?
KT. Honestamente se dio gracias a nuestro manager. Estábamos firmados con otro sello que nos hacía sentir bien, pero él trabajó para Domino Publishing. Incluso cuando me puse a investigar sobre el sello, me sorprendí por toda su historia, me convencí de que no podíamos estar en mejor lugar, así que pensé, caray, esto va a ponerse de poca madre, no hay forma de que algo salga mal.
Laurence Bell, el dueño del sello, nos cachó en vivo en San Francisco, en uno de los peores conciertos que jamás hayamos hecho; aunque no fue culpa nuestra, el ingeniero de sonido literalmente llegó cinco minutos antes de que subiéramos al escenario y no tenía idea lo que estaba haciendo. Aún así, Laurence entendió todo y volvió a vernos en Miami, y finalmente bailamos y charlamos con él; el resto es historia. Amo estar en Domino, hemos recibido mucho apoyo de su parte.

¿Cuál ha sido la reacción del público ante los nuevos sencillos, consideran que han ampliado su base de fans?
Chris. ¡Creo que sí! En el último tour tocamos más canciones nuevas y la gente que no nos había escuchado nos dijo que le gustó mucho el material nuevo. Nuestros antiguos fans estaban muy sorprendidos, nos dijeron que todo suena muy punk rock, y coincidimos, esa es toda la vibra y el espíritu de lo nuevo.
Incluyen algunas letras en español en la propuesta. ¿Qué bandas en general, de México, Latinoamérica o incluso España, admiran o son influencias para ustedes?
Chris. A mí me encanta Mano Negra. Es una locura. Realmente mis influencias vienen más de la cumbia, la música tropical y hasta los corridos, no tanto del punk. El punk es obviamente un género, pero también es un estilo de vida, una forma de desarrollarse. Así que siento que gracias al punk distintos estilos de música y géneros se unen, en mi caso fue así con artistas como Fito Olivares, Fiesta 85 y un montón de exponentes más, un movimiento que abraza la autenticidad; es ahí donde puedo ver el cruce entre el punk y la cumbia.
En pleno 2025, ¿qué significan para ustedes los términos “música alternativa” o “rock colegial”?, ¿consideran que todavía hay algo pasando allí y que hay un futuro?
KT. ¡Definitivamente dicen algo en pleno 2025! Todavía hablamos de lo mismo y nos aseguramos de gritarlo para que todos lo escuchen, aunque ya estoy harta de tener que hablar sobre ello todo el tiempo, no sé qué nos depara futuro, pero luce oscuro, como la mierda. No pienso cambiar nada de lo que estamos haciendo y es por ello que creo que el punk puede seguir existiendo.

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