FOTO:: Achim Raschka

Turbonegro, legendaria banda noruega que se autodenomina como “deathpunk” hará su debut en México tras 30 años de carrera. Originalmente había trascendido que tocarían en el Plaza Condesa, lo cual generó tal expectativa que finalmente, cuando llegó el anuncio oficial, se estableció formalmente que el concierto sucederá en el Pabellón Cuervo del palacio de los Deportes, inmueble con una mayor capacidad.

Turbonegro lleva tres décadas de enarbolar la incorrección política. Maestros en el uso del humor negro, los noruegos tienen varios elementos que los destacan de casi cualquier banda de rock en el mundo. Por ejemplo, tienen un club de fans llamado Turbojugend, algo así como Juventud Turbo, que cada año se reúne en la llamada capital del amor por la banda, el mítico barrio de San Pauli, en Hamburgo, Alemania. Han escrito temas como “Bad Mongo”, que cuando fue lanzado como sencillo llevaba en la portada una imagen de un Hitler con retraso mental o “Hobbit Motherfuckers” en el que se quejan de la idiotez de las generaciones actuales y expresan que falta mayor selección natural.

A lo largo de su historia, Turbonegro ha pasado por todo tipo de situaciones extremas. Problemas mentales y abuso de drogas terminaron por romper al conjunto tras una década de existencia, en 1998. Después, su leyenda creció tanto que finalmente en 2002 decidieron reunirse. El éxito tras la reunión fue impresionante, el éxito era (y sigue siendo) enorme pero entonces comenzaron los cambios de alineación y los proyectos de ex miembros. Aún así se las han arreglado para sacar 10 discos y entrar en las listas de control de ventas en Alemania, Suecia, Finlandia y Noruega con los últimos cinco.

La controversia también ha sido parte constante de la carrera de Turbonegro. La banda siempre ha manejado un discurso anti racista, pero el uso de la sátira y el humor negro han confundido a muchos y ha provocado que sean acusados, erróneamente, de promover el racismo. De acuerdo con el guitarrista Euroboy, el nombre de la banda, que es una combinación de dos palabras en latín que significan “veloz” y “negro” quedaba perfecto con la banda ya que su sonido es “muy veloz y muy oscura”. Originalmente, el nombre que querían usar era Nazipenis (pene nazi), pero justo por lo radical del concepto y porque muchos se confundirían, no lo usaron. Ese es sin embargo el nombre que usa una banda tributo, lo cual ejemplifica el alcance que ha logrado la banda.