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Tune-Yards: voz y experimentación para soñar con música

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Tune-Yards: voz y experimentación para soñar con música

Para mí la música es el centro del universo y la voz de los espíritus y la voz de Dios y la voz de todas las personas que han vivido y muerto...”, eso dice el gran guitarrista John Frusciante en una frase que considero íntimamente vinculada a Better Dreaming, el nuevo álbum de Tune-Yards, el proyecto conformado por Merrill Garbus y Nate Brenner.

TXT:: Juan Carlos Hidalgo

Han hecho 11 canciones en las que se siguen dando vuelo con la parte experimental y la danza entre géneros, pero que tiene en la voz la parte más importante de la propuesta. Merrill se deja ir con su vozarrón y se da un atasque de principio a fin -los casi 40 minutos que dura esta obra-.

Editado por el legendario sello 4AD, se trata de una odisea que puede jugar con las armonías vocales casi desnudas, tal como ocurre en “See You There” o regodearse en esos malabares experimentales que incluyen muchos loops y secuencias, tan excelentemente expuestos en “Swarm” y el tema que le da título.

Es como si Merrill fuera una Aretha Franklin de ciencia-ficción, una Ella Fitzgerald cyberpunk… es como volver en pleno siglo XXI a los campos de pizca de algodón de Alabama… por todos lados se cuela la tradición del soul y el R&B, pero tamizados por un entendimiento muy actual de la música que les lleva a armar las piezas como collages que acumulan capas y capas, tanto de voz como de instrumentación.

Existe compenetración total entre la pareja de músicos, que además son esposos, y hasta abren espacio para que su hijo participe en “Limelight”, que es una especie de funk mutante y que ha sido el track que más han arropado los escuchas.

Merrill prosigue jugueteando con los loops y las programaciones, mientras Nate groovea en el bajo con soltura y libertad entera… la música que Tune-Yards ha publicado en 2025 se haya enteramente viva y chispeante… no falta quien se pone nervioso mientras transcurre y eso me parece un agregado, más que un lastre… ello nos habla de la vitalidad que tiene.

Es necesario contar que en “Sanctuary”, la pieza número 11 y la que cierra el disco, nos deja con una Garbus que expone su gran voz y deja en claro que está cantando mejor que nunca, que es como si proviniera desde la negritud -con todo y que es blanca-… posee un agradecible grado de locura que utiliza casi para recurrir al grito como forma de arte.

John Frusciante tiene razón, la música -y con ella la voz- son la forma de expresión de Dios y los espíritus; Tune-Yards así lo ha entendido desde que era un proyecto unipersonal, surgido en 2006, en el corazón de Oakland, California.

Better Dreaming ofrece una posibilidad de escape… una ruta posible ante la jodidez del mundo y ello es un regalo no menor… ojalá sigamos poniendo siempre a la música en el centro del universo.

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Juan Carlos Hidalgo

Juan Carlos Hidalgo

Embajador de Tuzolandia por el mundo. Su novela más reciente es 'Ya no más canciones de amor' (Ed. Gato Blanco). En Marvin, coordina las colecciones 'Rock para leer' y 'Tinta sonora'. Forma parte de la Red de Periodistas Musicales de Iberoamérica (REDPEM). Su libro más reciente se titula 'Una ópera egipcia', poemario a partir de un álbum de Los Planetas.

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