Sencillamente, hay nombres que ejercen un poder de atracción superlativo; ¿cómo no darle oportunidad a una agrupación llamada The Young Novelists, si el concepto en sí mismo implica de gran romanticismo y anhelo juvenil. Ahí está These Dark Canyons, un álbum de 10 canciones de marcado sabor indie folk.
TXT:: Juan Carlos Hidalgo
El disco arranca con “One of Mine” que es contundente, pero la mente suele hacer asociaciones libres y rondando aquello de The Young Novelists no se me despegan unos versos de Jaime Gil de Biedma cantados por Loquillo: “Que la vida iba en serio/ Uno lo empieza a comprender más tarde/ Como todos los jóvenes, yo vine/ A llevarme la vida por delante”.
Ignoro si el matrimonio integrado por Graydon James y Laura Spink conoce No volveré a ser joven, pues ellos son una pareja canadiense -de Toronto-, pero hay que considerar que en el nombre llevan ya esa vocación y pasión literaria.
The Young Novelists acometen con esa “One of Mine” y entonces entregan un medio tiempo elegantísimo… una de esas canciones cercanas desde la primera escucha y que son muy aprehensibles… alrededor de ella se nota que hay cariño agridulce flotando.
These Dark Canyons -su sexto álbum- abre precisamente con una composición de Laura, quien se atreve por vez primera a incursionar en este arte y demuestra que dotes le sobran, tal como lo podemos complementar con “Break The Whole Thing Down”, que habla de un sistema social misógino.
Por otra parte, también podemos destacar a “All Of My Friends Are Leaving”, que es el resultado de un proceso de composición colectiva con los miembros que se han sumado a esta entidad musical y marital… hoy por hoy están constituidos como un sexteto conformado por músicos conocedores del country más aventurero y de un indie folk muy de raíces profundas.
Lo que contrasta con un tono más en claroscuros de parte de Graydon y sus canciones; en “Fade To Black” echa de menos a un ser querido y en “Into Glory” se refiere al dolor íntimo.
The Young Novelists no sólo tiene un nombre genial, también son músicos muy solventes que se han propuesto tocar una amplio registro de los sentimientos humanos -¿serán esos los cañones oscuros del título?-.
Canciones como “Raise Our Voices” alimentan la fecunda tradición musical canadiense y demuestra que el indie rock está en plena forma… existe pues un aliento por seguir una lucha colectiva, “alzar las voces” y buscar que el arte nos permita ser seres humanos persiguiendo un sueño -ya sea musical o literario-.
También te puede interesar:Cabaret de Galaxias #63: de vida, baile y resaca en el espacio






