Desde España llegó a las manos de #SangreDeMetal una propuesta de metal extremo llamada The Downspiral To Hell. Se trata de un dueto (José Luis y Antonio Miranda Morales, en guitarra y teclados respectivamente; y esto sugiere que la batería y el bajo están programados) que compone, graba y mezcla su propia música; una suerte de enredo entre sonidos de black, death, grind y algunas atmósferas.  

TXT:: Luis Jasso

Se trata entonces de un proyecto de estudio, una banda que nunca ha tocado en vivo y que probablemente nunca lo hará, aunque eso no le resta en nada. Es un proyecto bastante interesante, extremo y diverso. Según su biografía, la intención primaria de la agrupación es la experimentación y máxima libertad creativa, derivada de una gran influencia tanto de la música en general como del arte en particular. Y esta última parte es importante porque el disco que ahora promociona, The canvas of confusion (Necrotic Records), está inspirado por “algunas de las pinturas más extrañas, perturbadoras y oscuras jamás creadas”.

Éste es su cuarto larga duración -sus antecesores fueron Thorn, de 2004; The advent of neurosis (CDG Records), de 2008; y Unusual methods to dismember the spiritual halo (Base Records para España y Sliptrick Records para el resto del mundo)- y al escucharlo uno encuentra buenos riffs, un interesante entramado de voces lo suficientemente distintas entre sí como para romper la monotonía y algunos giros interesantes. Como ya se dijo, es de suponerse que batería y bajo son programados, pero más allá de meter una base rítmica fría y cuadrada, se ve que los hermanos se dieron a la tarea de emular instrumentos reales, lo que significa que hay blast beats pero también ritmos más lentos, momentos vertiginosos en la tarola y el hi hat pero otros pausados y al grano.

Todo eso en conjunto da vida a un concepto musical muy disfrutable, sobre todo para aquellos que suelen estar en busca de sonidos no tan cuadrados. Por ejemplo, “Devouring obscurity”, con un poco de imaginación, parece continuar donde acaba “Black diamond”, de Kiss (la versión original sin editar), y de ahí partir hacia un mundo nuevo. Sin duda se trata de un material interesante, muy alejado de lo que se espera común (y equivocadamente) de España. The Downspiral To Hell cuenta con un blog y si bien queda claro al leer algunas entrevistas que la dupla no es de platicar largo y tendido, con su comunicación musical es suficiente.