The Avalanches es una banda genial en todos los sentidos de la palabra. La inteligencia en cada uno de sus  integrantes, llevó a la agrupación a reunir más de tres décadas de historia de la cultura moderna en cada una de sus canciones. El trabajo de The Avalanches recoge en cada uno de los samples, que integra su música, un pedazo de historia, de cultura, de un género y algún arte.

La historia de esta agrupación que, tenía más cara de ser un colectivo, comenzó en 1997, cuando a manera de EP’s estaban, apenas, conformando su sonido. Uno que, sin más, parecía hip hop un tanto genérico. Pero fue en su primer álbum de estudio, Since I Left You (2000), cuando la banda consagró al melómano que cada integrante tenía dentro.

Maestros de la semiótica que, lograron descontextualizar el lenguaje de los 60, 70 y 80, para convertirlo en un discurso totalmente diferente, dominado por el hip hop y aceptado por el mainstream. Su álbum debut Since I Left You, fue concebido por la crítica como un milagro de la música. Una pieza de arte sonoro.

La historia de este disco es extraordinaria, tanto que bastó un sólo álbum de estudio, para convertir a la banda en un culto. Los australianos adoptaron la técnica ya existente del sampling para usar 3, 500 fragmentos de canciones, discursos y voces, como resultado: la construcción de algo totalmente nuevo.

Un cadáver sumamente exquisito que los colocó como un estandarte del sampleo. Como algunos afirman que de la magia nunca se revelan sus secretos, las canciones de The Avalanches encierran también el misterio de todas las historias que las integran.

Como un simple ejercicio, descifremos Since I Left You, la canción que abre y le da nombre a este álbum. El tema está meticulosamente armado con 8 canciones, algunas las que la integran son: “Everyday” (The Main Attraction), “Anema E Core” (Tony Mottola) y  “Take Off Your Make Up” (Lamont Dozier).

No son sólo las canciones de las que se vale este disco, son todas las influencias de la historia de la música y la cultura que lo integran en lo que reside su genialidad. Echemos un vistazo, la banda fue capaz de reunir Stay another season, el Concierto para Violín de Max BruchPolyester la película de John Waters, la línea de bajo “Holiday” de Madonna y múltiples bandas sonoras como la de CabaretLawrence of Arabia.

La coherencia en cada una de las canciones fue lo que llevó al disco a convertirse en uno de lo más míticos de la historia no solo del hip hop, sino, del pop y en parpadeos de la música disco. Una gira durante el 2000 que culminó en 2001, múltiples premiaciones y luego un sepulcral silencio.

Pasaron 16 años para que la banda reapareciera con un nuevo LP. Wildflower llegó con gran incertidumbre, expectativa y una crítica firme. Un milagro sólo sucede una vez y lo sabíamos, pero su primera entrega “Frankie Sanatra”, nos devolvió la esperanza de tener al grupo de regreso, no con la misma alineación, pero volvió.

The Avalanches es una banda que pasará a la historia porque simplemente hizo, como no supo hacer nadie más, arte sonoro tan bien aceptado en la industria musical. Una lección para los sampleros, para los seguidores del hip hop, el pop y la cultura popular. Si bien dicen que nada es novedoso porque todo lo que conocemos ya existió en el pasado, The Avalanches nos enseña que se puede reinventar con tal maestría hasta volverlo extraordinario.

Foto de portada: Steve Gullick