Stratovarius es una de las bandas del cartel de Knotfest que tiene su encanto. Ciertamente ha venido muchas veces a México, ha hecho del legendario Circo Volador su casa y parece ser la que menos encaja en un cartel con tendencia hacia sonidos más modernos (Slipknot y Godmasck por ejemplo) y más extremos (Carcass y Behemoth vienen a la mente de inmediato), sin embargo, esta será la primera ocasión en que se presenten en la CDMX en un formato festivalero al aire libre, algo que dominan a la perfección, y con una audiencia potencialmente de decenas de miles de personas, y eso lo hace interesante.

Finlandeses, con dieciséis discos de larga duración en poco más de 30 años de carrera, Matias Kupiainen, Timo Kotipelto, Lauri Porra, Rolf Pilve y Jens Johansson son la mejor definición de la versión escandinava del Power Metal. Su música recae fuertemente en la guía de la guitarra como instrumento principal, aunque concretamente con ellos, el teclado tiene casi la misma importancia. Los temas suelen ser veloces, con trabajos en la batería que destacan por su velocidad, precisión y capacidad melódica y una voz de altos registros que nunca olvida esa parte esencial del sub género: los grandes coros. Es decir, la presencia de Stratovarius en un festival como este puede ser vista como el detalle de convivencia, el momento en el que todos pueden cantar porque la música a sí lo permite; sonreír, porque las notas suelen ser alegres y despreocuparse un rato, pues habrá suficientes ejemplos de bandas con temáticas más oscuras, con carga social y política.

Stratovarius, viejos lobos de mar en Knotfest México

Todo eso depende en gran medida del carisma de Timo Kotipelto, el eterno cantante que es uno con excepcional capacidad de mover a la audiencia. Si el público se deja, se despoja de la cansada idea de que si no es extremo no sirve y se deja guiar, terminará por rendirse y recibir lo que debe ser la norma un concierto: entretenimiento.

Tal vez el único pecado de la banda sea que ya pasaron cuatro años desde su último disco de material original, y no se avizora algo nuevo en el futuro inmediato. Fuera de eso, pocas bandas de Power Metal tienen en su historia algún tema tan completo como “Hunting High and Low”, y eso se podrá gozar seguramente en Knotfest.

La foto de portada es de Andreas Lawen.